¿Hay suficiente capacidad
democrática?
PER KUROWSKI | EL
UNIVERSAL
jueves 17 de abril de 2014 12:00 AM
¿Cómo se le puede
confiar a alguien un voto, para elegir a quienes han de guiar el destino del
país, cuando al mismo tiempo se dice que a ese votante no se le puede confiar
los 200 dólares mensuales que podría ser su treinta-millonésima cuota parte de
las resultas petroleras?.
¿Cómo puede alguien que opine que el gobierno administrará mejor las treinta
millones de cuota partes de resultas petroleras, para que luego cada ciudadano
tenga que ver cómo se las arregla para que le devuelvan algo de éstas, estar
capacitado para votar?
No es de extrañar que los jóvenes estudiantes sean los que más protestan, son
los que más futuro potencial están invirtiendo en el país. Si el país no les
responde a esa su inversión vida... ¿en qué tribunal podrían reclamar? Los
crímenes económicos de está la Quinta, han causado perjuicios que fácilmente
podrían calificarse como crímenes contra la humanidad. Los tantos crímenes
económicos de la Cuarta se acercaron, pero siento que no llegaron a tanto.
A veces parecería que el A-Socialismo del Siglo XXI planifica lograr mejorar el
coeficiente Gini de Venezuela, ese con que más frecuentemente se mide la
desigualdad en un país, induciendo a los que más pudiesen contribuir con futuro
del país, a emigrar adónde, ganando más que otros, fomenten desigualdad.
¿Quién puede protestar ser igualado hacia arriba? ¡Nadie! Pero todo buen padre
de familia tiene que protestar ser igualado hacia abajo. Y el que está abajo,
igual debe protestar que los de arriba se le acerquen, cuando es él que debe
acercarse a los de arriba.
En las recientes reuniones del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional
se menciono la importancia para los gobiernos de administrar bien los recursos,
por cuanto si no los pagadores de impuestos se rebelan. Contrastemos eso con
nuestro país donde, haga lo que haga el gobierno, se lleva el 98% de las
exportaciones del país... y eso con el derecho de multiplicarlo inyectando los
demasiados bolívares que crean inflación y que causan devaluación.
Voy por la mitad de un excelente libro escrito por William Easterly titulado "La
tiranía de los expertos". Se relaciona mucho con lo que he llamado
la necesidad de asegurar la diversidad intelectual independiente en la toma de
decisiones. Por ejemplo, si el Comité de Basilea para Regulaciones Bancarias,
hubiere contado con la presencia de un biólogo experto en contagio, jamás
hubiese caído en la tontería de aprobar unos requerimientos de capital basado
en riesgos que solo potencia los daños causados cuando las percepciones de
riesgo resultan equivocadas.
Observando la mesa de diálogo desde la anterior perspectiva se me ocurrió, con
respecto a los del oficialismo, que muchísimo peor que la tiranía de expertos,
es la tiranía de inexpertos encadenados a un credo común del cual ni pueden ni
se atreven soltarse. Pero igual me quedo claro que de prosperar el diálogo
entre todos, excepto por una tenue paz, nada transformadoramente bueno podría
resultar de aquello. Alrededor de la mesa no había suficiente diversidad
intelectual independiente... nadie que entendiese el potencial para el país de
entregarle directamente a los ciudadanos sus resultas petroleras.
Al leer el artículo lo primero que me asaltó,
cual ladrón a media noche, fue la idea de que sí, si tenemos, esperanza como
conglomerado… aun quedan flechas en el aire que al caer pueden, podrían,
maravillosa probabilidad, hacer blanco en algunos posibles líderes del futuro
que logren abstraerse de esta perversa molicie que nos está tragando.
Nadie quiere dar oídos a la “única” respuesta
mayoritaria del país, al resultado del referéndum del 2007, en el cual se le
dijo NO!! a la proposición de convertirnos en un país socialista.
Se me están cansando las manos de tanto
escribir que de los 19 últimos hechos electorales el oficialismo pregona haber
ganado 18 y ese, el que le era el más importante: LO PERDIERON.
Y digo que el oficialismo “pregona” por cuanto
que todos hemos sido testigos, de una u otra forma, de los ventajismos, la
falta de prolijidad en los procesos electorales, la ausencia de mecanismos
meridianos de control, la marrullería en
las explicaciones legales, los abusos de los funcionarios, etc., o sea que a
ojos de buen cubero podemos dudar, con razón, de la limpieza de esas 19 acciones
electorales. De las 19, lo que implica que esa del referéndum también pasó por
todas esas circunstancias y, a pesar de eso, ganó el NO. Casi podríamos aseverar que hasta los mismos seguidores
del oficialismo votaron en contra.
Nos enfrentamos a una pregunta capital: ¿Cuales son los partidos políticos de
Venezuela que NO son socialistas?
La respuesta a esa pregunta marca la solución
a nuestros problemas… no cualquier respuesta, claro, sino la sesuda y trabajada
respuesta que nos aparte de ese camino al que le dijimos que ¡NO!
Hace falta EVOLUCIÓN y NO REVOLUCIÓN
Por lo tanto: fuera la ingerencia extranjera, venga de donde venga. Es el momento
de pensar y actuar poniendo como Norte a Venezuela por sobre todas las cosas.
No puede ser que para mantener una revolución de hambre, estemos a punto de una
guerra civil. (MAMR)