2014/02/06

8267.- Caminito del Rey.-

MÁLAGA
Adjudican a Sando la rehabilitación del Caminito del Rey
La empresa malagueña ha obtenido la mayor puntuación final en el concurso para realziar las obras, aunque debe presentar un aval por el 5% de su propuesta económica para ser elegida oficialmente la adjudicataria
06.02.14 - 13:48 - SUR | MÁLAGA

La empresa malagueña Construcciones Sando ha obtenido la mayor puntuación final en el concurso público convocado por la Diputación de Málaga para la rehabilitación del Caminito del Rey. En concreto ha sumado 96,75 puntos tras la apertura de plicas y la valoración de ofertas realizada por el Servicio de Contratación.

Según el pliego de condiciones, ahora se abre un plazo hasta el 11 de febrero en el que la empresa debe avalar el 5% de su oferta económica, una cantidad que ronda los 100.000 euros. Una vez fiscalizado este trámite por el Servicio de Contratación, Sando podrá ser designada oficialmente adjudicataria del proyecto.

Tras este paso se tendrá que firmar el contrato de la obra, que recuperará la pasarela del Desfiladero de los Gaitanes, hoy cerrada al público, como uno de los reclamos turísticos y medioambientales más importantes de la provincia de Málaga. El último trámite pendiente antes del comienzo de los trabajos será la aprobación del plan de seguridad y salud.

De las empresas que se presentaron al concurso público, cinco han cumplido las condiciones exigidas en el pliego. Aparte de Sando, han llegado a la fase de puntuación final Acciona Infraestructuras, Ucov-Helopav, San José y OHL. La fecha de inicio de las obras se anunciará en las próximas semanas.

Diez meses de obras, alpinistas y helicópteros

La Diputación de Málaga asume en solitario la financiación del proyecto, licitado por valor de 3,12 millones de euros. Para ello ha consignado 2,3 millones en los presupuestos del actual ejercicio y el resto se invertirá en 2015, fecha prevista de inauguración. El plazo de ejecución de los trabajos es de diez meses desde su inicio e incluye una parada biológica en determinadas zonas para favorecer el anidamiento de aves buitreras.

Será necesario el uso de un helicóptero para trasladar los materiales y la intervención de trabajadores colgados del desfiladero para construir la nueva pasarela, que estará hecha de paneles de madera con anclajes metálicos y taladros a la pared de roca. Además, habrá tramos con suelo de vidrio para que se pueda observar el desfiladero.

La obra incluye la rehabilitación de todo el Caminito del Rey, que mide 4 kilómetros en total, y especialmente la nueva pasarela, de 1,2 kilómetros. Para ello ha sido necesaria la cooperación institucional de los ayuntamientos de Ardales, Álora y Antequera, que han emitido informes de compatibilidad urbanística favorable; y de la Junta de Andalucía, que es competente en materia de medio ambiente.

Cien metros sobre el río

Además, el proyecto incluye la construcción de sendas casetas en los extremos del recorrido que funcionarán como zonas de entrada y salida. Se situarán en los términos municipales de Ardales y Álora y reforzarán la seguridad de la nueva infraestructura con un control de los accesos.

El Caminito del Rey se define como una senda aérea construida en las paredes del Desfiladero de los Gaitanes con una distancia media de 100 metros sobre el río. Este sendero se construyó porque la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro necesitaba un acceso para facilitar el paso de operarios de mantenimiento y del transporte de materiales.

Las obras del primer Caminito del Rey se iniciaron en 1901 y concluyeron en 1905. Adquirió su nombre cuando el Rey Alfonso XIII lo recorrió en 1921 para inaugurar la presa del Conde del Guadalhorce. Con el paso del tiempo este singular paraje se deterioró hasta llegar a su impracticable estado actual.

El Caminito del Rey es uno de los proyectos más importantes del actual mandato de la Diputación, pues recupera uno de los reclamos turísticos y medioambientales más especiales del Valle del Guadalhorce y del conjunto de la provincia, un paraje con gran importancia histórica y considerado de los más espectaculares del mundo.

2014/02/04

8266.- Juego cerrado!!!

Veneconomia Hoy

04feb2014

Juego trancado

Tanto fue el cántaro al agua que se rompió. El gobierno lleva tres quinquenios completos estrangulando al sector productivo del país, acabando con la industria nacional (privada y pública) y llevando al país a una economía de puertos, donde hasta el 80% de la demanda de bienes y productos penden de las ingentes importaciones.
A esto se le une, un corrupto e ineficiente manejo de la industria petrolera estatal, financista del mamotreto intercontinental del castrocomunismo y de cuanto espejismo misionero de reparto de la renta se le ocurrió al zar petrolero Rafael Ramírez y a su mentor Hugo Chávez. Una mermada industria que dejó al gobierno con la botija vacía, pues hoy PDVSA está produciendo escasamente unos 2.500.000 barriles diarios de los cuales se exportan tan sólo unos 1.100.000 b/d contra pago en efectivo contante y sonante. El resto no es retributivo para los venezolanos ya que unos 1.400.000 barriles diarios están destinados al consumo local, a pagar la deuda con China y a dádivas para el régimen de los Castro y demás gobiernos de PetroCaribe, Alba y CELAC, etc.
Con el precio del petróleo a $100 por barril y sumando $3,0 millardos de exportaciones no petroleras, esto daría unos $43 millardos de exportaciones en un país que en 2013 importó $51 millardos de bienes y servicios.
Completa este explosivo coctel, que la sequía de divisas la está pagando todo el sector productivo privado que apostó a Venezuela confiando en las reglas de juego que impuso el gobierno, y al que ahora el Ejecutivo Nacional le niega el pago de una deuda legítima y legalmente contraída, que asciende a unos $15 millardos. Una deuda que tiene ahorcados, entre otros a los sectores de: Alimentos ($2,4 millardos); automotor ($1,8 millardos); sector salud, incluyendo al farmacéutico y equipos médicos ($4 millardos); Aerolíneas nacionales e internacionales ($3,5 millardos); Telecomunicaciones ($600 millones); TV por suscripción ($500 millones); Químico ($500 millones); Industria Gráfica ($198 millones); Electrodomésticos ($160 millones); Maquinarias ($150 millones); Papelero ($ 80 millones) y Envases y empaques ($50 millones).

Ahora el gobierno está poniendo a los empresarios entre la espada y la pared. Y si se lee entre líneas la oferta del gobierno es que para salir del atolladero en el que ha metido a Venezuela se aflojarán los dólares para las nuevas importaciones, pero las deudas se quedarán en el limbo.

Mientras, no hay una sola muestra de Maduro ni de su séquito económico que indique que se dejará de enviar sus dádivas a Cuba y al ejército de gobiernos chupadólares.

8265.- Leonardo Padrón

Formas del adiós

Por Leonardo Padrón | 3 de Febrero, 2014
 
La historia ocurrió en el Barrio Carpintero de Petare. Rayaba la medianoche y los dos hermanos volvían de una fiesta. Algún chiste cómplice los hizo quebrar el silencio del asfalto con una carcajada. Entonces apareció la muerte, acompañada de un malandro de la zona, y les vació una pistola encima. Al día siguiente, en el entierro, la madre ─devastada por la furia─ dejó caer una maldición: “¡Les juro que todos los muchachos de esta cuadra se van a morir!”. Nadie sabe quién hizo el rol de verdugo, pero han pasado seis años y hace apenas una semana exacta mataron al último joven que quedaba vivo en el perímetro. Así cuentan en las esquinas. Así me relata Elvira, luego de llorar a su primo asesinado. No le robaron nada. Ni el carro, ni el celular, ni el dinero. Sólo la vida. Su vecina más próxima obligó a su hijo a regresar a Colombia hace un par de años, para que no lo alcanzara la sentencia de muerte. Solo ella tuvo chance de decirle oficialmente adiós a su hijo. Más nadie.
 ***
En los semáforos hay suficiente tiempo para torcer el destino. Una mujer, en sus cuarenta, manejaba su camioneta con la desaprensión de quien siente que la vida le sonríe. Venía del autolavado y todo resplandecía a su alrededor. Ahora iba al gimnasio. Estaba dispuesta a tener un gran día. Frenó pausadamente en la luz roja de un semáforo. Vio a su costado un hombre en silla de ruedas, con la mano extendida y una sonrisa que buscaba un poco de indulgencia y solidaridad. No era su costumbre, pero ese día se sintió dispuesta a hacerle un guiño al prójimo. Buscó en su cartera un billete de Bs.10 y bajó el vidrio sólo lo suficiente para darle el dinero al simpático indigente. En un veloz movimiento de manos el hombre lanzó una rata viva y membruda por el espacio abierto de la ventana. La rata corrió sobresaltada de un lado a otro dentro de la camioneta. La mujer entró en absoluto pánico y se bajó de la camioneta. Corrió largos metros gritando, histérica, ofuscada por el asco y el susto. Cuando el espanto la dejó voltear, ya no había camioneta, ni indigente, ni silla de ruedas. Se quedó incluso sin cartera, papeles ni dinero en mitad de la calzada. Sólo los brincos de su corazón. El semáforo ostentaba su luz verde. La luz que parecía decirle adiós a su camioneta y a la solidaridad con el prójimo.
***
 En una pizzería de Los Palos Grandes espero por un pedido para llevar. Observo un juego de futbol europeo, sin audio, sentado en una mesa. Desde la barra un hombre me saluda y me pregunta lo inevitable: “¿Cómo ve usted la vaina?”. Ambos coincidimos en el diagnóstico. Muy sombrío, si acaso hay que aclararlo. Y siempre la inseguridad como sofoco en las palabras. Me habla de una cadena que le llegó a su correo donde un organismo importante envió una clasificación de las áreas de riesgo en la capital. Me va leyendo y terminamos riéndonos con dolor. Caracas entera resultaba ser una emboscada sin salida. Me dice que ha pensado en irse del país, pero tiene cinco hijos. El mayor apenas bordea los 14 años. Un gentío, la verdad. ¿Cómo irse así? Me muestra la bolsita que carga. Venía de una popular tienda de ropa. Tenía que comprarle algunas prendas de colegio a su abultada prole. El local ofrecía un obligado 50% de descuento. Pero apenas le permitían comprar dos piezas por día. Debía volver al día siguiente por los pantalones para sus otros dos hijos. Y un tercer día para la camisa que necesitaba el último. Absurdo. No lo acepta. Así no era este país. Quiere irse de este paisaje ilógico que hoy somos. Pero no puede. No sabe cómo. No le alcanza el dinero para irse. Tiene prohibido el adiós.
***
En un reciente viaje a Miami trabé conversación con un venezolano de origen libanés en la cola de inmigración. Apenas pudo, desfogó conmigo su conflicto. Su esposa, testigo de un violento asalto en las puertas del colegio de su hijo, fue presa de un ataque de terror que la llevó hasta Los Ángeles con el closet entero, hijos y ultimátum. Urgía a su marido a irse con ella o hacerse de otra vida. El le pidió seis meses del año en curso para tomar la decisión. El comerciante no quiere mudarse de país. Son demasiados años, un apego grande, rutinas entrañables. Se le están acabando los ahorros pagando el sustento de su familia en California. Y de paso, aquí la economía sigue dándose tumbos contra las paredes. Su vida conyugal está en manos de las medidas que tome el presidente de la República. Pienso hoy en ese hombre y el adiós desesperado de su mujer. No es justo con él que la primera medida para acabar con la delincuencia sea regular las telenovelas. No es justo con su propia historia de amor.
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“Me fui mucho antes de haberme ido”, escribe Israel Centeno en un texto que forma parte de Pasaje de Ida, un libro compilado por Silda Cordoliani que reúne 15 testimonios de escritores que forman parte de este “convulsionado país de emigrantes” que ahora es Venezuela, como bien lo señala Silda. “Muchos ya habíamos sido expulsados del país aun estando entre sus fronteras”, remarca Centeno. Es el primer latigazo que te escribe la guerrilla comunicacional en la red social Twitter: “¡Lárgate de aquí, maricón!”. Nos quieren replegados o lejos. En silencio o expulsados por nosotros mismos. Nos despiden de nuestra propia tierra. Nos lanzan las maletas en la cara con cada insulto, cada oprobio. Y, valga el cinismo, nos llaman virulentos si dejamos en claro nuestra opinión.
“Es estando en el país cuando se experimenta con la mayor y más desgarradora realidad el estar fuera, afuera”, concluye Blanca Strepponi.
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En el estado de Florida conocí una estupenda iniciativa llamada Microteatro Miami. La idea nació en Madrid. Hoy se replica con éxito en Biscayne Boulevard. En una suerte de garaje ambientado, en el Centro Cultural Español, hay seis contenedores donde en cada uno ocurre una obra de teatro distinta. Cada obra dura máximo 15 minutos. Puedes ver seis piezas en una sola noche. El ambiente recuerda los mejores momentos del underground que ocurría en el Festival Internacional de Teatro de Caracas. Tragos, mucha charla, cierta bohemia, experimentos interesantes. Y, de paso, una enorme presencia de artistas venezolanos. Es un hecho: la naciente movida teatral mayamera está sustentada en el talento y la experiencia venezolana. Actores, escritores y directores que tuvieron que emigrar del país ante la crisis. La mayoría terminó vencida por los colmillos de la inseguridad. Ganas de seguir vivos, puede decirse. En las pausas entre obra y obra se escuchan distintas versiones del adiós al país. Todos te alientan a decidirte, te sugieren el tipo de visa ideal, el abogado más efectivo, la forma de burlar la resistencia inicial. Te emborrachan de buenos consejos. Hay una piedra llamada nostalgia en cada una de sus palabras. Pero intentan disimularla ferozmente. Deben enamorarse de otra tierra. Y no quieren hacerlo en soledad.
“Solo en la ficción consigo hablar de Venezuela sin que me falte el aire”, escribe Juan Carlos Méndez Guédez, desde su otra orilla que ya es España.
***
En un café de Brickell, una legendaria protagonista de telenovelas venezolanas me cuenta crudamente su realidad: “Es muy fuerte, después de tantos años de trayectoria y reconocimientos, ir de casting en casting, con un letrerito pegado en el pecho con tu nombre y tus breves centímetros de altura”. A eso le agrega la desazón que produce renunciar a su acento, tan salpicado de arepa, queso guayanés y papelón con limón. Es como tener que aprender a hablar a los cincuenta años. “De paso, debo competir contra 30 mexicanas en cada casting y hablar como si fuera ellas, como si hubiera nacido en Tijuana”, me comenta con los ojos agrietados. ¿Cómo se le dice adiós a tus méritos, tu historia, tu propio pasado?
***
Dice Juan Gelman: “País que fue será”.
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 Vivimos la hora más menguada de nuestra historia reciente. La economía es una araña negra que camina sobre nuestros estómagos. La gente malbarata sus días en colas interminables para conseguir harina, leche y aceite. La prensa escrita está viviendo una exasperante agonía que puede desembocar en su desaparición absoluta. Algo inédito en el planeta. A las líneas aéreas no les está quedando más remedio que borrarnos de sus destinos. Comenzamos a sentir claustrofobia, encierro, ahogo. Hay un rictus general de desazón. Parece que nos hubieran mudado de sitio sin darnos cuenta. Somos pura noche en una geografía de luz caribeña. El país tiene forma de pistola. Hasta los llamados a la paz vienen con amenaza incluida. Se multiplican en muchos hogares las conversaciones nerviosas. Es el momento de las decisiones. ¿Irnos? ¿Resistir? ¿Luchar? ¿Decirle adiós al país o a la vida?
 Te sirves un trago, te asomas al Ávila, piensas en tus hijos, en los riesgos que entraña cada decisión. Piensas con Méndez Guédez en esa definición de país que da Bolívar Coronado: “Lugar donde al menos cuentas con veinticinco abrazos; lugar donde llueve y te quedas dormido sintiendo que estás en casa”.
Es todo tan difícil. Tan inmerecido.
 ¿Cuál es la cola de inmigración hacia esa patria donde antes cabíamos todos los venezolanos?

2014/02/03

8264.- Y que queda para nosotros?

Rusia condona a Cuba 29.000 millones de dólares por vieja deuda de la era soviética

diciembre 9, 2013 6:20 pm Publicado en: Actualidad, Internacionales

Rusia y Cuba firmaron calladamente un acuerdo que condona el 90 por ciento de una deuda por 32.000 millones de dólares que La Habana arrastra de la era soviética, un trato que pone fin a una disputa bilateral de 20 años y abre el camino a una mayor inversión y comercio, dijeron diplomáticos rusos y europeos.

El acuerdo, firmado discretamente en octubre en Moscú, supone que Cuba tendrá que pagar 3.200 millones de dólares en 10 años, a cambio de la condonación del resto de una deuda, que correspondía a 20.000 millones de dólares más intereses.

El trato debe aún ser ratificado por la Duma, la cámara baja del parlamento ruso.

Las negociaciones sobre la forma en que Cuba pagará la deuda restante están en curso, dijeron las fuentes, ya que incluso el pago de 320 millones de dólares anuales representa una gran cantidad de dinero para el Gobierno comunista sometido al embargo económico de Estados Unidos.

Ni Cuba ni Rusia hicieron comentarios oficiales sobre el acuerdo y funcionarios cubanos no estuvieron inmediatamente disponibles para hablar del asunto.

Durante una visita a Cuba en febrero, el primer ministro de Rusia, Dmitry Medvedev, firmó un acuerdo general para elaborar una fórmula para saldar la vieja deuda en 2014.

La decisión molestó a otros países reunidos en el Club de París de naciones acreedoras, ya que rompió filas con el enfoque colectivo de la organización.

CONTACTOS CON CLUB DE PARIS
El Club de París es un grupo informal de gobiernos acreedores integrado por Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Japón, Suiza, Países Bajos, Noruega, Rusia, España, Suecia, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos.

La organización cuenta con un grupo de trabajo sobre Cuba, el cual no incluye a Estados Unidos.

Rusia se comprometió a trabajar con Cuba para llegar a un acuerdo con el Club de París como parte de la liquidación de octubre, dijo un diplomático ruso.

“El Club de París debería estar agradecido ya que elimina una gran cantidad de dinero de la mesa y hace más probable un eventual acuerdo”, dijo.

Un diplomático europeo precisó que la ayuda de Rusia en la solución de la deuda del Club de París podría ser importante, mientras que una reducción de la deuda sería de hecho más fácilmente negociable.

Desde la visita de Medvedev a La Habana, el Club de París se ha puesto a tantear el terreno con los cubanos y sólo hace unos meses dos representantes viajaron a la isla caribeña para reunirse con el Banco Central, en la primera visita en más de una década.

El Club de París informó que Cuba debía a sus miembros 35.000 millones de dólares al cierre de 2012, 5.000 millones más que lo reportado al finalizar el 2010, una cifra que incluye la deuda con la antigua Unión Soviética. La deuda se estima ahora en 37.000 millones dólares.

A diferencia del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, de los que Cuba está excluida debido al embargo comercial de Washington, el Club de París no emite préstamos multilaterales.

Cuba libera muy poca información sobre su deuda externa.

El Gobierno cubano informó el mes pasado una deuda “activa” extranjera al 2010, , acumulada después de que declaró el incumplimiento a finales de 1980, de 13.600 millones de dólares. El Gobierno ya no informa sobre su deuda “pasiva” de antes del incumplimiento, que se estima en alrededor de 8.000 millones.

Cuba nunca ha incluido la deuda contraída con la antigua Unión Soviética en sus cifras, pues argumenta que la cantidad es en rublos convertibles sobrevalorados y que el país sufrió un enorme daño por los contratos rotos cuando se derrumbó su antiguo aliado y benefactor.

Cuba tiene una deuda activa de cientos de millones de dólares con Rusia.

“El acuerdo final reconoce parte de la deuda soviética, y esto es políticamente importante para Rusia. También abre el camino para la obtención de más crédito que es importante para Cuba”, dijo un diplomático ruso que pidió el anonimato.

BUSCAR LA CREDIBILIDAD
Hace tres años, Cuba reestructuró la deuda comercial con China, que se estima en alrededor de 6.000 millones de dólares, y el año pasado resolvió una disputa con los acreedores comerciales japoneses que se remontaba a la década de 1980.

Bajo el acuerdo japonés, el 80 por ciento de la deuda de 130.000 millones de yenes (alrededor de 1.400 millones de dólares) fue condonado y el resto se acordó a pagar en 20 años.

México perdonó recientemente un 70 por ciento de una deuda con Cuba de 478 millones de dólares acumulados desde finales de 1990, a cambio de los restantes 146 millones de dólares que serán pagados en más de 10 años.

“Los acuerdos con China, Japón, México y Rusia alivian algunas restricciones financieras externas sobre la economía cubana y deben facilitar los lazos comerciales con estos países”, dijo Pavel Vidal, un ex economista del Banco Central de Cuba que ahora es profesor en la Universidad Javeriana de Colombia.

“Las medidas de austeridad adoptadas por el Gobierno en el 2009 y estos acuerdos para reducir la ayuda de la deuda externa estabiliza las finanzas de la isla en un momento muy importante cuando se ha iniciado una reforma monetaria significativa en tres años (de devaluación y eliminación del sistema de doble moneda)”, añadió.

Raúl Castro, quien reemplazó a su convaleciente hermano Fidel en la presidencia del país en el 2008, ha controlado drásticamente las importaciones y ha recortado las nóminas y subsidios estatales, insistiendo en que su gobierno está cerca de poner su casa financiera en orden.

En el 2011, el Partido Comunista aprobó un plan de reformas económicas de cinco años que exige esfuerzos para “mejorar la credibilidad de Cuba en sus relaciones económicas internacionales, observando estrictamente todos los compromisos que se han contraído”.

El plan llama también a agilizar la reprogramación de la deuda externa de Cuba y la aplicación de “estrategias de reestructuración flexibles para el pago de la deuda”, tan pronto como sea posible.

Reuters

8263.- Editorial de "Tal Cual"


29 ENERO, 2014
No disparen contra Capriles – Editorial de Tal Cual

Salgo del ascensor y oigo a lo lejos a tres vecinas refunfuñar por el país que se nos asoma, una vez que trasponemos las rejas de seguridad del edificio. A un familiar de una de ellas, en Barinas, la dejaron inmóvil de un disparo, en un intento de asalto a la buseta donde viajaba.

La otra trae como botín la bolsa con papel tualé que compró después de una cola de 45 minutos, y la tercera concluye que entre Maduro, y ahora Capriles, van a dejar este país peor que en Cuba, donde al menos, según la propaganda oficial, funcionan a la perfección los hospitales.

La queja no es al azar ni obedece a un plan amasado de alguna sala situacional del gobierno. La gente anda como zombis, callada y arrecha, por los pasillos del metro, o en las aceras inservibles que ha dejado la desastrosa gestión del alcalde Jorge Rodríguez.

Los analistas políticos que responden ya casi en el hastío a las consultas de los periodistas, lo denominan la desesperanza aprendida, que debe traducirse como una suerte de resignación frente a la dura realidad económica, el futuro que nos pintan nada halagador y los embates propagandísticos de Maduro, quien parece gobernar ahora con el programa que propuso el entonces candidato presidencial Henrique Capriles.

Pero la queja no se detiene y se transforma en rabia, y en la búsqueda de un culpable aparecen las redes sociales para soportar toda suerte de ataques contra el gobernador de Miranda, quien se ha puesto a un lado, para abocarse a la gente que lo eligió.

Entonces, el silencio de Capriles se vuelve blanco fácil de los disparos por Twitter, con gente que clama con sobrada razón salir a la calle y protestar, pero también de otros que dicen ver un acuerdo de cohabitación con Maduro por el solo hecho de asistir a una reunión con el ministro del Interior por el tema de la inseguridad.

Esta semana hubo un careo de tuits entre Diego Arria y Capriles que puso al descubierto las divergencias que animan a la oposición, una oposición tan diversa como inteligente, porque durante tres años logró que convivieran 18 organizaciones partidistas con ideas encontradas acerca del rescate democrático del país. Lejos de asustarme, el asunto me entusiasma porque habla de la libertad y hasta de la franqueza con la cual se expresan las organizaciones y personalidades que rechazan este desorden de revolución maduriana.

A lo que no le encuentro todavía utilidad son los ataques contra Capriles, porque no solo desvía el objetivo de la crítica sino que deja al descubierto la flaqueza de quien ayer se abrazó públicamente con el candidato y hoy se para en la acera de enfrente a lanzarle peñonazos.

Es natural que de esta suerte de reacomodo de placas tectónicas debajo de la MUD surjan liderazgos emergentes y hasta nuevas organizaciones que enriquecerán la confrontación que habrá que dar en los dos años de paz electoral. Pero, desviar los argumentos con ataques fortuitos contra uno de los mejores líderes de la oposición y valiente denunciante de un régimen cuasi totalitario, me parece una soberana tontería.

El adversario, no lo olvidemos, no es otro que el improvisado que hoy gobierna y cuya ignorancia lo está llevando a terminar de cumplir la misión que dejó a mitad de camino el comandante que se murió.

2014/02/02

8262.- Entrevista del momento!!!

ENTREVISTA | Víctor Maldonado

"Este es un momento trágico en la vida de los venezolanos"

"Resulta difícil reconocer la situación planteada con este Gobierno, pero debemos hacerlo"   "Actualmente la empresa venezolana no tiene una sola de las condiciones básicas para seguir operando"
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Para Víctor Maldonado los venezolanos estamos predeterminados para convalidar los esfuerzos destructivos. "Aplaudimos la destrucción", destaca GUSTAVO BANDRES
ROBERTO GIUSTI |  EL UNIVERSAL    domingo 2 de febrero de 2014  12:00 AM
Una negación y una afirmación, ambas rotundas, nos sirven para fijar las referencias de Víctor Maldonado, politólogo, Director Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Caracas y profesor universitario: "nunca fui de izquierda" es la primera". Soy liberal y "randiano" (seguidor de las tesis objetivistas de la escritora liberal Ayn Rand), autora de la Rebelión de Atlas, el libro iniciático de sus convicciones. A partir de esas premisas se extiende en el análisis de las relaciones Gobierno-empresarios. 

-¿Hay empresarios que se enfrentan al Gobierno y hay otros dispuestos a suavizar sus posiciones siempre y cuando reciban dólares?

-Sí y esas diferencias forman parte de la confusión y perplejidad que vive el país. Ciertamente no hay unanimidad en cuanto al talante y características del adversario que tenemos por delante, aunque se está llegando a la conclusión, muy lentamente y con falta de coherencia, de que este Gobierno, no democrático y de carácter cívico-militar, está movido por un proyecto explícito que va contra la empresa privada. Cuando se plantea qué hacer algunos sostienen que no se puede colaborar con un régimen que atenta contra la prosperidad, aun cuando uno sea ganador en la coyuntura. 

-Es decir, que sobreviva.

-Sí. Pero otros argumentan que su prioridad es esa: "sobrevivir" y entonces "colaboro". Uno no deja de sorprenderse ante esa actitud. 

-¿Por qué sorprenderse si eso responde a algo tan natural como el instinto de conservación? 

-Cuando Hanna Arendt escribió su libro Eichmann en Jerusalén, luego de su encuentro con este hombre, quien había administrado de manera eficiente el exterminio judío, constató que parte de su "éxito" respondía a la colaboración de buena parte de la dirigencia judía. Y cuando indagó sobre las causas de esa actitud, concluyó que lo hacían para sobrevivir, sólo que, al final, ellos también murieron. Eso está vigente en Venezuela. Muchos de quienes creen que se van a salvar ya han sido expropiados, encarcelados o arruinados. De manera que estamos sometidos a la misma calamidad: la indefensión ante la inseguridad ciudadana y la jurídica.

-Cuando el Gobierno acusa a los empresarios de conspirar, ¿no se justifica esa actitud, en caso de ser cierta, considerando que está en juego su vida y su propiedad? 

-La conspiración es una actitud explícita para suprimir un determinado orden de cosas y en eso no anda ningún empresario. Lo que sí hacen es defender sus derechos con todas las herramientas (pacíficas y argumentales) a su disposición.

-¿No justificas actitudes como esa?

-Para nada. La tesis de la conspiración forma parte de la trama perversa y mentirosa, desplegada por el aparato propagandístico del Gobierno, que ahora llaman "guerra económica". Esa es una forma que encuentran los regímenes autoritarios para evadir su responsabilidad. Cada vez que Chávez se veía complicado inventaba un magnicidio. Este Gobierno, como no puede evitar las terribles consecuencias de la mala administración de la economía, acude a la tesis de la conspiración. Lo que sí hay es una diferencia crucial en las formas de concebir la economía. El Gobierno aplica los controles, mientras muchos sectores saben que solo una economía abierta, en una sociedad libre, conduce a la prosperidad.

-La expresión de ese enfoque, por parte del Gobierno, ¿no es la liquidación definitiva de la empresa privada?

-En este momento la empresa venezolana no dispone de una sola de las condiciones elementales para operar. Las empresas que siguen abiertas lo hacen por inercia (hasta que el cuerpo aguante) o por un compromiso heroico con el país de aquellos que decidieron quedarse y echar el resto. Pero para que una empresa funcione necesita derechos de propiedad reconocidos por el Gobierno y libre acceso a insumos y materias primas. Eso no existe. El Gobierno controla las divisas, los costos, los precios y esgrime una legislación laboral que no le conviene ni a la empresa ni a los trabajadores. Así es imposible trabajar con el sosiego necesario en un sistema donde estás sometido a la arbitrariedad del funcionario. Debes lidiar con toda clase de obstáculos y, además, no te pagan.

-¿No es esa última la razón, en este momento, de la parálisis económica?

-Vivimos una crisis de pago a la empresa privada que, sobre la base de la buena fe, actuando conforme a las reglas del juego impuestas por el Gobierno, a pesar de estar en desacuerdo, acumuló una deuda, para mantener abastecido al país. Ahora la cifra alcanza, según algunos indicadores, a unos 13 mil millones de dólares que el Gobierno no está en capacidad de pagar.

-¿Si el objetivo es acabar con la empresa privada, no es esa la excusa perfecta para hacerlo? Es decir, si pudiera pagar, ¿lo haría?

-Yo diría que no puede ni quiere pagar. La economía se le fue de las manos. Y si medimos al Gobierno por sus antecedentes, bastaría con observar cómo ha actuado cuando se encuentra con un proveedor privado al cual le debe dinero (el sector petrolero, por ejemplo). Aquí, a contracorriente de lo que sucede en el resto del mundo, el deudor confisca a su acreedor y eso fue lo ocurrido en este caso específico. Y ocurre que el responsable de tales precedentes es el Vicepresidente del Área Económica.

-¿No es ideal esta situación para culminar, luego de 15 años, el trastocamiento del orden imperante y su sustitución por uno nuevo que, en el caso venezolano, no termina de llegar porque aún prevalece el proceso de destrucción institucional?

- (Ludwig) Von Mises (un liberal clásico del siglo XX) decía que no se podía implantar el socialismo sin pasar por la fase destructiva del capitalismo. Y aquí estamos en eso, que es lo único para lo cual resulta bueno el socialismo porque resulta pésimo cuando se trata de construir alternativas y por eso colapsa. La abolición de los derechos de propiedad y del desconocimiento del libre emprendimiento son fáciles cuando se recurre al uso de la fuerza. Pero el Gobierno no ha logrado (ni desde la época de los Saraos y Saraitos y menos en tiempos recientes) proponer una alternativa estable. Las empresas básicas, expuestas a enfoques gerenciales delirantes como los de Carlos Lanz, en los cuales se pone a los trabajadores a gerenciar y a los gerentes a trabajar, simplemente quebraron.

-¿No han podido, ni siquiera, copiar modelos preexistentes en los países donde se estableció el socialismo real?

-Un lema de Chávez era: ""o inventamos o erramos". El resultado está a la vista. Los procesos de innovación son apuestas muy controladas de ensayo y error con una finalidad. Pero una finalidad no puede ser la destrucción y los venezolanos estamos predeterminados culturalmente para convalidar los esfuerzos destructivos. Aplaudimos la destrucción.

-¿Este proceso de destrucción no termina, al final, en dictaduras totalitarias?

-Y vacíos económicos que degeneran en represión. No es lo mismo administrar un Gobierno autoritario, con ideología de izquierda, como el de Chávez, con recursos petroleros excedentarios, que hacer lo mismo sin dinero. Chávez podía parecer simpático porque el uso de la violencia era barato, no necesitaba reprimir, bastaba distribuir. El país era una gran arepera que le metía a cada quien su arepa en la boca para callarlo y domesticarlo. Ahora, esa arepera quebró y no se trata de esperar el colapso del sistema económico para que surja otro, sino de vivir una terrible situación de represión y racionamiento. Se comienza, entonces, excluyendo sectores completos y a jugar cuadro cerrado. Es el enfoque de las tecnocracias autoritarias latinoamericanas.

-¿Qué debe hacer el empresario frente a una situación como esta? En la oposición política hay una tendencia que proclama la protesta social con la salida a la calle. 

-En este momento es erróneo considerar política y economía como compartimentos estancos porque este régimen autoritario tiene carácter totalitario. De forma que los empresarios corren la misma suerte y viven las mismas perplejidades que los demás ciudadanos, incluyendo a los políticos.

-¿Y entonces, qué hacer?

-Lo primero es caracterizar el momento. Hemos sufrido equívocos de origen por razones comprensibles. La negación y la evasión forman parte de la condición humana. A uno le cuesta pensar lo trágica que puede ser la vida si la reconoce tal cual es y este es un momento trágico en la vida del venezolano. Es difícil reconocer la situación frente al Gobierno. Pero si lo hacemos hay que considerar tres factores: uno, el largo tiempo que implica transformar esta situación autoritaria en democracia. Otro, el esfuerzo que se debe hacer para lograrlo y tercero, comprender que pasaremos por una época de represión y depresión, digo económica, porque la sicológica implicaría la entrega total.

8261.- Devaluación

Cuba y la devaluación

Garcia Banchs, El Universal,  lunes 13 de enero de 2014  12:00 AM

Cuando venga la devaluación, opositores y oficialistas, civiles y militares, todos, pensemos en el subsidio a Cuba, y en lo necesario de revisar las relaciones con ese país. Son 12 mil millones de dólares que les regalamos al año, que de liberarse podrían haber evitado tener que devaluar.

Para el momento de escribir este artículo, aún no han devaluado el tipo de cambio oficial. Pero, deben estar por hacerlo muy, muy, pronto. El paquetazo cubano le restará aproximadamente un 50% de poder de compra al bolívar versus el dólar estadounidense; es decir, la primera devaluación del tipo de cambio oficial en 2014 podría llegar al 100%; la primera, porque habrán más (el dólar Sicad debería subir en la misma proporción).

Hasta que no devalúen, no podrá contenerse (más que reducirse) la alarmante escasez. Aunque un grupo del Gobierno (los comunistas) buscan la escasez para poder meter la libreta de racionamiento (la militarización plena y el comunismo), otro (pragmáticos y mafiosos) sugiere devaluar para contenerla, por miedo a una insurrección (digamos, el cálculo político es que la devaluación y la inflación causaría enorme descontento, pero, mucho menor al que causaría un aumento de la ya alarmante escasez).

La devaluación contiene la escasez por al menos dos razones fundamentales. Primero, al ser una suerte de decreto de incremento generalizado de precios reduce el salario real (el poder de compra del salario), lo que hace disminuir el consumo por hogar y rendir un poco más el producto escaso. Y, segundo, al servir de justificación razonable para el incremento de costos y precios, facilita la reposición de los inventarios de bienes escasos, ya a que los nuevos precios sí tiene incentivos el mayorista para transferir productos al detallista, quien vende al consumidor final (únicamente a los nuevos precios en bolívares más altos los importadores podrán hacerse de suficientes dólares en el mercado paralelo y oficial para volver a importar).

Tal y como hemos sostenido reiteradas veces, dada la escasez de bienes y divisas, los desórdenes salariales, fiscales, monetarios y cambiarios, y la costosa relación con Cuba, falta mucho más por devaluar.

@garciabanchs

www.econometrica.com.ve

8260 .- País.-

F

Subiendo al Páramo, desde Barinitas a Santo Domingo, la carretera está llena de fallas de borde. Peligrosos deslizamientos que van a dar barranco abajo. Creo que estas roturas deben ser producto de lo viejo de la carretera, la cantidad de carros y camiones que circulan por ella, los años sin mantenimiento, las lluvias, la basura acumulada en las cunetas y la desidia de los que deberían vigilar que las carreteras estén en buen estado. Al conductor la falla no le agarra de improviso ya que antecitos encontrará el asfalto pintado con letras choretas, unas ramas cortadas y puestas en el suelo para hacer bajar la velocidad, latas de aceite con un palo sujeto a un mecate y piedras puestas en montañita para anunciar que más adelante hay peligro.

Las fallas de borde son metáfora del país. Venezuela está llena de fallas de borde. Unas más pronunciadas que otras. La economía es una falla que ya se convirtió en precipicio. La política es un deslizamiento pronunciado que de sólo mirarlo da vértigo. Las libertades individuales están ahogadas por el monte de la represión política. La sociedad entera, desde todos sus ángulos, está como en expectativa de desprenderse de las bases que la sostienen. Me decía un amigo que Venezuela está dividida en dos: por una lado los pesimistas que dicen que nadie hace nada, y por otro los optimistas que dicen que alguien tiene que hacer algo. Los pesimistas dirán que las fallas de borde no tienen remedio; y los optimistas pensarán, entonces, que alguna vez el gobierno echará asfaltico.

Hace una par de semanas, el túnel en la autopista Caracas Guarenas se quemó. Al día de hoy está sin arreglar, sin luz, con los escombros cuidadosamente puestos a un lado. Nuestra cultura política nos lleva a decir, con resignación, que pasarán los años y nos acostumbraremos a que el túnel sea una esperanza en ruinas, la señal de que alguna vez se hizo algo bueno en Venezuela, con la nostalgia hacia el futuro de que tendremos carreteras y calles sin huecos, como en los Estados Unidos. Una prima me mandó una foto que se tomaron unas amigas suyas celebrando con papel tualé y galletas de soda el destrozo de Venezuela debido a las medidas económicas anunciadas el pasado mes de enero: eran risas macabras de un desencanto personal y colectivo. Nos ufanamos de que en Venezuela a pesar de los sufrimientos y angustias nos reímos y asumimos todo con buen humor; de que al mal tiempo buena cara. Estoy llegando a pensar que uno de nuestros errores es reírnos y hacer chiste de todo lo que nos pasa, y no asumir con responsabilidad el compromiso y el trabajo de querer solucionar los problemas. Nos reímos de nuestras desgracias y nos consolamos echando chistes.

Quiero copiar,textual, lo que otra prima colocó en el perfil de su Facebook; es como una crónica del absurdo.

“Caracas a lo Ionesco...
Como viajo en transporte público siempre veo chicas maquillarse, peinarse, perfumarse, pintarse las uñas, colocarse desodorante! ¡Sí, en serio!... hasta he visto gente cortarse las uñas ¡Plup!... Hoy doy fe de que vivo en el corazón del teatro del absurdo y a veces hay cierto encanto en la locura, a veces... ¿Es que no sabemos organizarnos? ¿Nos falta educación? ¿Somos "así"? ¿¿..?? Pues bien, hoy en el metro, la chica sentada frente a mí sacó su pinza de cejas y comenzó a sacárselas "magistralmente" entre frenazo y acelerón. ¡Súper experta! Y al salir del metro un hombre se rebajaba su barba con su afeitadora mientras caminaba con paso apurado a mi lado. Finalmente llegué a mi destino: el registro civil. Por CUARTA vez fui en un intento por que me entregaran un documento que me dieron equivocado... Pues hoy la chica me reclamó que no había ido ayer para retirar el documento y por eso hoy no me lo tenían listo. "¡Muy bonito!", ·dijo, "¡No vino ayer! Si usted hubiese venido ayer lo hubiese tenido listo. Por eso, hoy no está aún. Tiene que volver mañana". ¡Ahhh!... ya entendí! ¡Plup!..."


Los comentarios no se hicieron esperar. Todos nos consternamos ante el absurdo. Nos pudimos reír del realismo mágico que transpiran estas palabras. No veo realismo mágico, veo una tragedia griega de la más rancia tradición clásica. Vivimos en una tragedia. Estamos en medio del túnel sin luz; todavía no se ve luz al final del camino, pero queda la esperanza de que todo túnel en algún momento termina; no se sabe cuándo, pero termina. Reconozco que hablar de esperanza es difícil, pero hay que tenerla porque es mucho lo que nos jugamos.

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2014/02/01

8259.- Un ejemplo Centroamericano.-

Cuál Código de Etica y Moral

Tribuna del Pueblo, Honduras,  1 febrero, 2014 - 12:59 AM
Sr. Leiva (José María), desde hace algún tiempo he sido lector de sus escritos, los cuales son excelentes para reflexionar sobre nuestras conductas para mejorarlas si están bien, y para cambiarlas si están mal; pero en cuanto a política en nuestro país, lo deseable sería apegarse al código de conducta de ética y moral pero en la realidad nunca ha sucedido, en ningún gobierno y el presente no es la excepción por la sencilla razón que no ha sido transparente tanto en la aprobación de leyes y decretos como en la finanzas del gobierno pasado reciente del cual el presente es su extensión.

Para el caso, se le debe informar al pueblo con una auditoria exhaustiva del gobierno pasado, sobre su desempeño como administrador del estado, cual fue el presupuesto del congreso pasado así como del actual, en qué se utilizaron sus recursos, cuánto fue el gasto total del expresidente Lobo y sus comitivas en sus viajes constantes alrededor del mundo, qué obras de infraestructura se realizaron etc. etc. de hecho jamás se ha hecho este tipo de informes en nuestro país.

De ahí, es que no soy tan optimista con el presente gobierno, donde quizás se trate de resolver nuestros problemas de forma pero no de fondo, es aquí el verdadero problema que no debería de serlo si nos apegamos a los códigos de conducta de ética y moral en claro respeto y amor hacia nuestra patria, pero claro está que, tocarle los “testículos al tigre” es muy complicado se opta por el cinismo, la hipocresía y la demagogia al cual el pueblo está acostumbrado y así lo han sido mantenido con una indigencia mental y con una muerte psíquica incapaz de despertarse de ese letargo perpetuo, porque a pesar de que ha sido irrespetado permanentemente seguimos votando por nuestros verdugos.

El día en que algún político que llegue al poder y decida en base a ley castigar ejemplar y severamente a los corruptos de ayer y hoy, desde el más grande al más chico, hasta entonces HONDURAS con seguridad absoluta despegará como una nación próspera, en paz, justa, sin pobreza y desigualdades, con igualdad de oportunidades para todas y todos.

Ben Mejia

El articulo lo estoy tomando de la edición de hoy de la Tribuna del Pueblo, de Honduras, es un grito hacia la transparencia que deberían tener nuestros gobernantes. Nunca como ahora ha sido tan difícil pasar por alto la absoluta necesidad de la muy cacareada LEY DE TRANSPARENCIA.

La obligación de los gobernantes de mantener un arqueo de caja impoluto se tapa con la "atención a necesidades de Estado" y de allí se derivan las conchupancias de la corrupción.

El peculado se maquilla y se sumerge en los costos "políticos" y la petición de explicaciones se convierte en la "intencionalidad de derrocar al gobierno".

Cuando no existe división de poderes cualquier cosa se valida.

Me gusta el párrafo final con la variante necesaria:

"El día en que algún político llegue al poder y decida, en base a ley, castigar ejemplar y severamente a los corruptos de ayer y hoy, desde el más grande al más chico, nuestra Patria con seguridad absoluta despegará como una nación próspera, en paz, justa, sin pobreza y desigualdades, con igualdad de oportunidades para todas y todos."

8258.- Habrá vida afuera?

Sylvia  Carolina nos cuenta que:
En el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés. Uno pregunta al otro:

- ¿Tú crees en la vida después del parto?
- Claro que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estemos aquí porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde.
- ¡Tonterías! No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida?
- No lo sé pero seguramente... habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca.
- ¡Eso es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es ridículo! El cordón umbilical es por donde nos alimentamos. Yo te digo una cosa: la vida después del parto está excluida. El cordón umbilical es demasiado corto.
- Pues yo creo que debe haber algo. Y tal vez sea sólo un poco distinto a lo que estamos acostumbrados a tener aquí.
- Pero nadie ha vuelto nunca del más allá, después del parto. El parto es el final de la vida. Y a fin de cuentas, la vida no es más que una angustiosa existencia en la oscuridad que no lleva a nada.
- Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del parto, pero seguro que veremos a mamá y ella nos cuidará.
- ¿Mamá? ¿Tú crees en mamá? ¿Y dónde crees tú que está ella?
- ¿Dónde? ¡En todo nuestro alrededor! En ella y a través de ella es como vivimos. Sin ella todo este mundo no existiría.
- ¡Pues yo no me lo creo! Nunca he visto a mamá, por lo tanto, es lógico que no exista.
- Bueno, pero a veces, cuando estamos en silencio, tú puedes oírla cantando o sentir cómo acaricia nuestro mundo. ¿Sabes?... Yo pienso que hay una vida real que nos espera y que ahora solamente estamos preparándonos para ella...