2015/10/15
263384.- De parte de quien?
El azuzar la guerra civil...
ALEJANDRO ANGULO FONTIVEROS | EL UNIVERSAL
jueves 15 de octubre de 2015 12:00 AM
Einstein, en 1936, preguntó a Freud en una carta: "¿Qué puede hacerse para evitar a los hombres el amargo destino de la guerra y protegerlos de sus estragos?". Y respondióle el genio del psicoanálisis:
"Esta guerra me recuerda dos tesis del psicoanálisis que contribuyeron a su impopularidad. Del estudio de los sueños de personas normales, el psicoanálisis concluyó: Tesis de los impulsos destructivos inconscientes reprimidos, los impulsos primitivos, salvajes y malignos de la humanidad no han desaparecido en ninguno de sus individuos sino que persisten, aunque reprimidos, en el inconsciente, y esperan las ocasiones propicias para desarrollar su actividad. Tesis de la debilidad del Yo. Nuestro intelecto es débil, juguete de nuestras inclinaciones pulsionales y afectos, y que todos nos vemos forzados a actuar inteligente o tontamente según lo ordenan nuestras actitudes emocionales y resistencias internas.
Si repara usted en esta guerra -las crueldades e injusticias causadas por las naciones más civilizadas, el diferente criterio con que juzgan sus propias mentiras e iniquidades y las de sus enemigos, la pérdida generalizada de toda visión clara de las cosas-, tendrá que confesar que el psicoanálisis ha acertado en esas dos tesis".
Los neonazis reaparecen por doquier en el mundo. La intolerancia signó el accionar de los nazis y blasonaron de ser superiores, por lo cual eran y son ellos –y nadie más– quienes deben gobernar en jefe. La intolerancia causa odio y cuando este tósigo infecciona los pueblos llena de horror la mente y el alma de quienes lo padecen. Aparte de estar roídos por esta terrible pasión, el odio enerva su mentalidad e impulsados por la furia sibilina del "Thanatos" o instinto agresivo de muerte, se destrozan entre sí en todas partes del orbe. La iracundia crece en insania y muchos, en la vorágine de la cólera, acarician el ensueño de energúmenos de que la guerra no los afectará.
Por todo eso está ahíta en sangre la siniestra figura de los meneurs o instigadores o sugestionadores o azuzadores o íncubos o demonios. Nada peor que los azuzadores de súcubos o sugestionados y multitudes a la violencia, sea por móviles religiosos o políticos. La ciencia del Derecho penal asigna una gravedad inmensa a los delitos de muchedumbres, por el instantáneo y tenebroso ascendiente del azuzador de unos contra otros: un solo grito causa asesinatos en serie.
Cualesquiera conflictos se dirimían de antiguo al través de la violencia física más terrible. Y pese a que tal compulsión por aniquilar a los antagonistas respondía a instintos muy consolidados en los seres humanos, estos fueron comprendiendo que mejor era disminuir esa enorme agresividad e ir haciendo los conflictos menos enconados y hasta susceptibles de ser solucionados por medio del diálogo. La guerra por la fuerza bruta y las armas cedió campo a la confrontación jurídica, cuya arena entronizó el debate ideológico y posterior arreglo civilizatorio. La actuación ajustada al Derecho sólo implicaba combates en los estrados y con armas legales. Se vino configurando la democracia como el sistema ideal de gobierno que exalta la libertad; pero también la limita con la ley. Cicerón enseñó que "Somos siervos de las leyes para poder ser libres" (Legum servi summus ut liberi ese possumus).
Todo ciudadano cabal debe saber, entender y aceptar que las normas democráticas son obligatorias y únicamente son modificables por los procedimientos establecidos al efecto y que, desde luego, excluyen el uso de la fuerza o la denominada por los griegos jeirocracia o política de los violentos y de la violencia: hasta la objeción de conciencia está condicionada a que no se afecte el bien común o telos o fin último y más importante del Derecho. Hay que obedecer las reglas aceptadas por consenso. Es inicuo el aceptar los beneficios de la democracia y no respetarla, según Rawls y Peces. La guerra civil es entre compatriotas y aun enfrenta padres, hijos y hermanos. El mismo Cicerón aseveraba que "Cualquier género de paz entre los ciudadanos me parecería preferible a una guerra civil". Es deseable un rearme moral que evite el hervor del odio, propiciador por antonomasia del éxito de quienes instigan a masacres fratricidas: son cobardes y tiemblan al ver manar la púrpura de un hombre; pero siembran con cizaña y lágrimas la historia y dejan una estela de luto y dolor en las naciones que, con su perversión hemofílica, hacen sangrar a cuatro arterias.
Si la guerra es de suyo incomprensible en los seres racionales, con mucha mayor razón lo es en el caso de la guerra civil, la más cruel y encarnizada de todas. Los pueblos –y máxime aquellos en los cuales haya una muy peligrosa proclividad a la violencia y guerra– deben elevarse a no caer en provocaciones y a instaurar la paz.
Empero, el consuelo es que a veces la guerra hace madurar a los pueblos: el dolor hace recapacitar. Acaso por ello ha expresado Humberto Eco que la guerra podría producir cultura...
http://aaf.yorga@gmail.com
ANOTACIONES DEL BLOG:
Quienes fomentan las guerras civiles en otros estados?
Es posible estimar las bajas de una guerra civil?
Es posible estimar la duración de un conflicto de este tipo?
Preguntas y respuestas con las que no se debe jugar...
Son parte de un juego de nunca acabar...
Generalmente, quienes las inician no las ven terminar...
Siempre las guerras son de los demás, mas no estas... aquí no hay "demás"...
Los "demás" no fueron quienes las hicieron posibles...
Los "demás" no serán quienes la sufran en carne viva...
El "frente " no tiene lugar geográfico, es omnipresente.
Responsables somos "TODOS", nadie se puede sustraer...
La debacle nos puede alcanzar.
2015/10/14
263383.- Para degustar palabra a palabra!!!
Enrique
Tejera París, abogado, economista, diplomático: “Aquí nunca se estuvo mejor que
en democracia”
Escrito
en Entrevistas
Llegar
a su casa en Oripoto, en una sinuosa y leve escarpada de El Hatillo, al sureste
de Caracas, es saludar, en sus particulares Campos Elíseos, una avenida de
bambúes en estricta formación, hirsutos, solemnes, como listos para una
ceremonia. En algún instante nos sorprendió buscar, distraídos, el lugar exacto
en que reposan las aguas mitológicas del río Leté, reservado a las almas
virtuosas.
Después
de un portón que ataja toda vista hacia el interior, una puerta de cristal, con
una pesada aldaba de bronce. Lo que sigue, una vez atravesada la sala, hasta
llegar al punto en que nos aguarda el doctor Enrique Tejera París, es una
biblioteca que parece forrar todas las paredes, muros y cabezas del
mundo.
Un
alucinante homenaje visual al pensamiento. Un túnel de libros, lomos, títulos,
anotaciones en sus rebordes, señal de haber sido leídos, manoseados, cotejados
en los embelesos de la reflexión, en las secretas lumbres de la
sabiduría.
Cuando,
al fin, aparece recortada la imagen de su cuerpo sonriente, calmo, enjuto,
distinguido, sentado bajo una inmensa pintura cuzqueña de San José, se nos
antojaba que ese señor traslúcido acababa de escaparse, para la ocasión, de
aquella fiesta de libros.
De
algún texto de nuestros aconteceres recientes, que se han vuelto repentina parte
de la historia. Porque ese hombre de 96 años que está allí, es un personaje con
escarcha y estirpe de historia, sólo que está vivo.
-Yo
existo de milagro -dice de soslayo, como si adivinara nuestro
asombro.
Narra
que dos tatarabuelos suyos, héroes de la Independencia, tuvieron un final
cruento, cuando habían asegurado descendencia. Vicente Tejera encontró la muerte
en una batalla naval, yendo hacia el Congreso de Angostura. Vicente Guevara fue
fusilado por orden de Morillo, en 1819
-Su
padre, Enrique Tejera Guevara, fue uno de nuestros más grandes sanitaristas,
junto a Arnoldo Gabaldón. Libró batallas contra el paludismo, la malaria.
Descubrió el mal de chagas en el país. Marcel Roche dice de él que estudió
17.000 muestras de tierra y aisló unas 32 variedades de hongos. Fue el primer
ministro de Sanidad y Asistencia Social.
-Creó
el ministerio de Sanidad. Fue profesor de la universidad mucho tiempo. Era muy
joven cuando descubrió el mal de chagas. Estudió los hongos y vivió de eso sus
últimos años. Le permitió amasar una pequeña fortuna, pues le vendía sus hongos
a una de esas grandes compañías de antibióticos. Su casa se llamaba así, Los
Hongos.
-Murió
a los 91 años.
-Él
murió a los 91 años, y yo voy a morir a los 96 -dice, con un cortante hilillo de
voz, como si ensayara, allí mismo, una despedida que no puede aguardar otra
ocasión.
-¿Por
qué dice eso, doctor?
-Bueno,
porque tengo 96, y mi optimismo tiene límites. Tengo un cáncer de próstata que
se vino para acá (se toca la parte baja del abdomen). Yo no sé, no creo que esto
dure mucho.
El
reportero se queda sin preguntas un instante infinito.
-Pero
tú sabes lo que más lástima me da. Yo he estado dando clases 72 años, en la
universidad. Participé en la creación de la Ciudad Universitaria y cuando
regresé del exilio me reincorporé a la universidad que yo había planificado con
Carlos Raúl Villanueva.
-Es
lo que más le duele -retomamos.
-Porque
dejo a la universidad en un estado de gran pobreza, con una serie de héroes, que
son los profesores. La otra cosa que me preocupa es que comunista no entrega el
poder, no entrega gobierno. No se quieren dar cuenta de ese hecho. Ni en la
universidad ni fuera de ella se ha creado un bloque suficiente como para lidiar
contra ellos.
La
dama que nos había abierto la puerta retorna y nos sirve un café. Tejera París
sostendría largo rato su taza, sin sorber, entre sus dedos indecisos. Pero no
acepta ayuda.
-Creo
que el país va camino a sucumbir políticamente. Yo he dicho que el principal
problema no es económico sino administrativo ¡y ético! Nosotros no podemos
aspirar a que se hagan unas elecciones limpias, ni nada de eso. Mire, profesores
de tres universidades muy serias: la Simón Bolívar, la Central y la Católica,
vienen probando estadísticamente que en el censo electoral hay metidos más de
dos millones cuatrocientos mil votos electrónicos falsos. Capriles tuvo votos
para ganarle a Maduro las elecciones, pero le faltaron bolas.
-Usted
dice que comunista no entrega el poder. ¿Qué tipo de comunista puede ser Nicolás
Maduro?
-Maduro
fue adoctrinado en el Partido Comunista cubano. Además, él debe probar su
nacionalidad.
Una
vida complicada
-Usted
es abogado, economista, diplomático, catedrático, político, piloto. ¿Le falta un
título?
-Quizá
un título que falta ahí es el de autobiógrafo. Yo he tratado de llevar a cuatro
tomos, hasta ahora, mis recuerdos. He tenido una vida larga y bastante
complicada. Me tocó vivir tres golpes: El de octubre de 1945, que ganamos; el de
1948, que perdimos; el de 1958, que ganamos. Ya de joven estuve preso. Después,
en tiempos de López Contreras.
Estuve
seis años exiliado, con Pérez Jiménez. Fue cuando tuve la suerte de conocer a la
que sería mi señora. Me enviaron a Brasil, contratado por Naciones Unidas en una
misión para crear la Escuela Superior de Administración Pública. Después me
mandaron a fundarla en Centroamérica. Luego me nombraron jefe de misión de las
Naciones Unidas para hacer un estudio de planificación en toda la
América.
Pero
Rómulo Betancourt me dijo: te vas para Venezuela, y yo no contesté que no,
porque ahí se obedecía como un cadáver. Así eran las cosas en la clandestinidad.
Y cuando llegué al país me encontré con que habían puesto preso a todo el CEN de
Acción Democrática. Tuve que asumir la secretaría general.
-Usted
fue funcionario de cuatro presidentes. En el ’58 estuvo en el gobierno
provisional de Larrazábal. ¿Hay otro venezolano con ese récord?
-Pero
una cosa es gobernar y otra es administrar. Yo sólo goberné cuando ejercí la
gobernación de Sucre. Mi papá fue presidente del estado Carabobo. Hay tantas
cosas que yo hubiera querido hacer, pero he tenido una vida muy feliz, con mi
mujer, con mis hijos, con mis compañeros de partido. Desgraciadamente Acción
Democrática se ha desintegrado.
-Usted
estuvo al lado de hombres notables. Medina Angarita, Gallegos, Larrazábal,
Betancourt, Leoni, Pérez.
-Carlos
Andrés Pérez no tanto. Le guardo afecto, pero no fue un buen Presidente. En su
primer ejercicio robaron y robaron. Sólo se le considera un buen Presidente si
se lo compara con los que han venido después; pero el solo hecho de que se haya
robado en un gobierno de Acción Democrática es una tragedia.
-Con
CAP surge Chávez. ¿No le perdona eso?
-Bueno,
es que estaba buscándose todo eso. La gente ya estaba harta. En el partido
estaban hartos de esas presidencias en que había una corrupción inmanente.
Épocas en que, como dijo Piñerúa, gobernaban las barraganas. Aunque en la vida
privada de esos presidentes hay una cosa muy rara: murieron pobres. También en
el gobierno de Luis Herrera el robo de sus ministros fue terrible, pero él murió
paupérrimo.
Yo
no bailo en cambote
-Usted
creó Cordiplan apenas cayó Pérez Jiménez. ¿Es esa su principal obra?
-En
Cordiplan logré un aparato de planificación y coordinación que hoy es un
desastre. Tú no puedes poner la planificación junto a la hacienda. Nosotros
quisimos evitar la experiencia rusa, con el Gosplan. Pero tú sabes que a
Cordiplan no la acabaron los comunistas, fue Gumersindo Rodríguez. Se la
llevaron de Miraflores a un edificio y eso eran negocios y más
negocios.
Yo
te diría que donde trabajé y logré más cosas fue en la gobernación de Sucre.
Abrimos escuelas para formar 3.000 maestros, en el primer año, y con esos
maestros abrimos 3.000 aulas. Les dimos zapatos gratis a los alumnos de todas
las escuelas para evitar enfermedades que entran por los pies y fueron muy
combatidas por mi papá, y por Gabaldón.
-¿Es
cierto que siendo gobernador puso preso a un hombre por tener muchos
hijos?
-Lo
puse preso una hora, en un barco de la Universidad de Oriente. Era un hombre que
andaba por ahí ufanándose de haber regado 60 hijos.
-Usted
fue presidente del Banco Industrial, senador, canciller de CAP, embajador en
Madrid y en Washington, embajador en la OEA, en la ONU.
-Tú
sabes que eso del Banco Industrial es uno de mis mayores éxitos. Lo dejé
saneado, sin deudas, con un capital multiplicado por ocho. No hay nada más grato
que ver a un banco que funciona como debe ser, porque quebrarlo es tan
fácil.
-A
usted le faltó sólo un cargo: la Presidencia de la República.
-Pues
sí. Yo pudiera haber sido Presidente.
-Por
esta casa desfilaron militares en el año 2002, ofreciéndole llenar el vacío en
caso de que se precipitara una renuncia de Hugo Chávez.
-Aquí
vinieron oficiales del Servicio de Inteligencia y me preguntaron si estaría
dispuesto a ser Presidente de la República. Les dije: sí, eso es lo que yo he
estudiado toda mi vida. Les dije: yo sé lo que hay que hacer, sé cómo se hace, y
estoy dispuesto a hacerlo. Me preguntaron si estaba de acuerdo entonces con un
golpe. Les dije que no, que aquí habían venido colegas de ellos a consultarme y
les había dicho lo mismo: que aspirar a ser Presidente no es ser conspirador,
puesto que va a haber elecciones. A los cuatro días se metieron aquí 20
militares y 100 policías. Chávez me acusó y pidieron 20 años de cárcel para
mí.
-Usted
elaboró un plan de transición y un proyecto de Constitución, para un Consejo
Federal de Gobierno.
-Sí.
Y después de eso lo he ido mejorando.
-¿Siguió
trabajando en ese plan?
-Sí,
y se lo he dado a distintas personas. Esos planes para tumbar gobierno no valen,
sino la fuerza que tengan los que van a tumbar al gobierno.
-¿Pedro
Carmona se le atravesó en el camino? ¿El hombre en abril de 2002 era
usted?
-Ese
12 de abril me buscaron un capitán de navío y dos coroneles, con la misión de
llevarme a hablar con el comandante del Ejército, el general Efraín Velásquez.
Cuando llegamos a la comandancia allí había un gentío. De una vez vi cosas que
no me gustaban. Nos dijeron: Suban, porque están reunidos allá arriba, con el
doctor Brewer Carías, están fulano y zutano. Unos tipejos. Y yo dije: Vámonos
pa’l carajo, a mí no me gusta esta vaina. Yo no bailo en cambote.
El
cardenal Ignacio Velasco y Castillo Lara tenían un pleito porque cada uno tenía
su candidato. El del cardenal Velasco era Carmona, aunque me lo negó en su lecho
de muerte. De manera que nunca nadie dirá la verdad completa.
-¿Está
usted de acuerdo con Cabrujas, en el sentido de que Venezuela es un país por
hacer, un país aún en gestación?
-No,
Venezuela es un país de gente capaz de grandes obras. Lo que pasa es que ha
caído en manos de una banda de gánsteres comunistas.
-Usted
ha dicho que desde 1830 los venezolanos buscan algo que no existe: Un Presidente
que se deje aconsejar.
-Un
Presidente que sepa pedir consejo es importantísimo. Es una joya. Un Betancourt,
un Leoni, un Caldera. Cuando tú le puedes dar una opinión sincera, en una crisis
grave, a un Presidente, ahí el país sí se puede salvar. El propio Churchill
llegó a exclamarle irritado a una colega del parlamento inglés, que él siempre
estaba dispuesto a aprender, pero detestaba que trataran de
enseñarlo.
-Usted
dijo alguna vez que los venezolanos tenemos una gran capacidad para la
autodenigración. ¿Somos una sociedad que se autodestruye?
-Es
que con frecuencia, ante cualquier hecho lamentable, se escucha decir: Bueno,
porque tú sabes cómo son las cosas en este país, estamos en Venezuela. Y cuando
el Metro de Caracas funcionaba a la perfección, la gente decía: Qué maravilla,
no parece que estemos en Venezuela. Esa es una tendencia muy peligrosa. Es un
gran defecto.
-Pero
la democracia falló en algo. La gente ansiaba a un hombre fuerte.
-En
todas partes del mundo las democracias, que son abiertas, libres, atraviesan por
crisis, pero aquí nunca se estuvo mejor que en democracia, aunque se la
desprestigie. Acuérdate de una cosa: toda dictadura gasta mucho real en
propaganda.
-¿Qué
piensa que han hecho con el hombre las nuevas tecnologías?
-Es
la única pregunta que no me atrevo a responder. Yo no sé manejar ni los
telefonitos automáticos. No te olvides que tengo 96 años. Soy un ignorante en
esas cosas.
-Una
frase parecida la dijo Uslar Pietri.
-Ah,
entonces estoy en buena compañía.
-Los
tiempos se han vuelto más acelerados. ¿Se vive más ahora que antes?
-Es
una sensación de aceleración constante. Pero los recuerdos quedan. Yo me acuerdo
de la primera vez que visité Barquisimeto. Fui en 1936, a oír un discurso de
Betancourt, invitado por Raúl Nass, compañero de curso. Qué ciudad tan
agradable. Me recibieron los hermanos de La Salle, donde yo estudiaba en
Caracas. Ya yo era bachiller. Por cierto: los crepúsculos son tan buenos aquí
como allá.
-¿Qué
añora del pasado?
-¡Nada!
-¿Espera
algo del futuro?
-Que
nos devuelva una paz suave, como la que teníamos.
-¿De
qué vale la experiencia acumulada?
-Es
una pregunta que yo me he hecho muchas veces. No la puedo contestar.
-¿Es
la vejez la edad de oro?
-No,
en absoluto. No te la recomiendo.
-¿Es
un castigo llegar lúcido a una edad avanzada, con tantos recuerdos? ¿No alivia
el olvido?
-No,
chico. Lo mejor es tener la mente clara. Hasta el último día.
-Norberto
Bobbio, en De Senectute, escribió que la vejez es un mundo en el que cuentan más
los afectos que los conceptos.
-Sí,
tiene razón. Para mí no hay nada más grande que haberme casado con Pepita y
vivir con ella. Es un ángel con el que yo estoy casado. Ha resultado una mujer
perfecta.
-¿Algo
por hacer? ¿Qué agenda se tiene a los 96 años?
-Yo
quisiera terminar el quinto tomo de mis memorias. Me falta escribir toda la
parte del Congreso. No sé si vale la pena. Pero yo creo que todo lo que dejé
escrito, ahí queda. Fíjate tú la importancia de esto que hacemos hoy. Cuando me
llamaron ustedes y mi hijo Carlos me dijo que venían, yo dije: ¡Qué buena
oportunidad! Porque es una última oportunidad de dar memoria, y yo sé que va a
salir muy bien. Con todo lo que hemos hablado puedes escribir un libro. Muchos
periódicos se han ido deteriorando moralmente, pero EL IMPULSO se mantiene
intacto. Yo tengo un agradecimiento muy especial por ustedes. Siempre me han
tratado bien. Es un periódico que hace su trabajo sin maldad.
-¿Cómo
quisiera ser recordado, doctor?
-Yo
creo que no voy a ser recordado por mis escritos, ni por lo que he hecho. En el
fondo, yo creo que no voy a ser recordado por nada.-
“Solo aprendiendo y trabajando
podremos salir de abajo, porque no conozco otra manera” Renny
Ottolina
263382.- Leonardo Padron
Un lento y feroz comienzo
11 DE OCTUBRE DE 2015 |
Será un lento y feroz comienzo. Lento por lo eterno que todavía es. Feroz por todo lo que hay en el camino, dilapidado, roto, exánime. Por la gravedad de las heridas, por la cantidad de escombros, por la cólera que hay untada en las paredes. Un comienzo del tamaño de un día, de un año, de una generación. Ya no importa la dimensión. Importa que ocurra. Ya los venezolanos no pueden tener otra cara más honda que la desesperación. Es tiempo de resolver las estridencias. Hemos sido un atajo de errores. Un país equivocado. ¿Qué país no ha sido un error alguna vez? Hay errores que han costado seis millones de cadáveres. Hay errores que patean la historia y la rompen en dos. Nosotros también. Somos un error de la talla de los caudillos elegidos: enfermos de gloria y ego, intoxicados de resentimiento, frenéticos, deslucidos en su hacer. Somos un error tercermundista, con soluciones frágiles, inciertas y cambiantes. Pero debemos intentarlo otra vez. Ser mejores que nuestro último error. Ser enmienda. Rectificación. De eso nos va la vida hoy.
Ya basta de escaldar nuestras lesiones con tanta saña, de desgastarnos hablando mal de nosotros mismos, enumerando nuestras miserias a voz en cuello, en televisión, en los restaurantes, en las colas de la farmacia o el supermercado. No aguardemos la foto unánime y feliz de nuestros dirigentes. La oposición entera no cabe en el ángulo de una cámara. La oposición son muchas caras, mucha gente, muchos lugares del país. Todo ciudadano de bien se opone a este paisaje de ruina que hoy somos. Todo obrero, maestro, vecino, artista, oficinista, ama de casa o estudiante se opone a este cataclismo, a esta zona de guerra, a este punzante saqueo de nuestras arcas. Todo venezolano decente se opone a tanto agobio y sordidez. Todo venezolano cuerdo rechaza un nuevo triunfo de la incompetencia. Hoy, ¿quién lo duda?, legiones de simpatizantes del chavismo están alarmados ante este naufragio monumental.
No esperemos por la aparición del hombre predestinado, del esclarecido que sacudirá a las masas como un flautista de Hamelín en clave de música latina. No dependamos de la llegada de una docena de expertos en campañas electorales, ni de la condena planetaria al régimen. No aguardemos por un futuro premio Nobel que invocará la perfecta estrategia de la redención nacional. Nuestro caos nos pertenece. Entre todos lo hemos hecho prosperar. Con la rapiña y ambición del régimen, con la desidia e impericia de muchos de nosotros. Por eso, entre todos toca remediarlo.
Y ya no importa si a algunos no les gusta la vehemencia de Chuo Torrealba, los arcaísmos de Ramos Allup o la intensidad de María Corina Machado en el flanco de la oposición. No se trata de seguir condenando a Henrique Capriles por lo que hizo o dejó de hacer o a Leopoldo López por la salida a la calle o la entrada a la cárcel. No importa si entre ellos existen desencuentros o apetencias propias. Ni si algunos son poco creativos o asertivos. No interesa ya si no nos entusiasma cómo habla uno o grita el otro. En todo caso, y he aquí el oro, son gente que cree en la alternancia y el disenso. Gente que propone otra forma de vida. Donde el mérito es un valor. Donde el conocimiento importa más que el color de la camisa que vistas. Donde la tolerancia se impone sobre los dogmas. Donde la libertad no es solo un sustantivo que calza en un himno. No interesa ya si este se ha dormido o aquel comete deslices. No importa si alguno suena a reliquia del pasado, a eslogan de derecha, a guerrillero arrepentido, a tecnócrata sin carisma. Importa que son ciudadanos fuera de un cuartel o de una trasnochada ideología (que termina también siendo un cuartel). No importa si señalan la luz en bosques distintos. Lo crucial es que creen en la luz. Y que cada día optan por apostar, no por claudicar. Nuestros líderes están plagados de defectos, como nosotros, como nuestras parejas o amigos. Pero se trata de que nos encontramos en estado de emergencia nacional. O nos salvamos o nos hundimos todos.
Será un lento y feroz comienzo cuando por fin el noticiero, exhausto de su vaho eterno de malas noticias, de su olor a formol y granada, asome una noticia distinta a la de estos últimos 17 años. Una noticia que hable de una nueva oportunidad. Y el camarógrafo triste por la tristeza de todos los días será otro en su mirada. Y el redactor, y la productora, y los televidentes, la doméstica de pies hinchados, el ejecutivo expropiado, el maestro de ruinoso sueldo, el bachiller sin útiles, el mecánico sin repuestos, el médico sin insumos, en fin, todos, qué digo todos, el país entero, agotado en su aliento de animal herido, cansado de sus muertos, de la quejumbre, de las colas y la miseria y el arroz que no hay, que otra vez no llegó, que quizás mañana o tal vez más nunca, y de la voz en cadena que recita mentiras, que decreta una felicidad imposible, un olor a rosas que no están, un mar que ya no es la utopía, sino una estafa más, como esta turbia historia de militares enriquecidos, de gente yéndose de donde no quiere irse, de gente agazapada detrás de sus puertas, con miedo a la vida porque ahora huele a muerte, de gente que ahora es menos, que ahora tiene un presente donde no cabe el futuro, de gente tensa hasta romperse, de gente que antes sonreía en sus pasillos de cerveza y salsa brava, de gente que no sabe dónde poner la esperanza, de gente que sencillamente no sabe y ya, que eso es mucho, de tan vacío, de tan desierto, gente que se está cansando de ser gente. Todos, sentirán la noticia de una nueva oportunidad.
Será un lento y feroz comienzo cuando todo lo que es empiece a no ser, cuando las marchas y las consignas galácticas se evaporen en el clima de una nueva multitud, cuando las amenazas y el oprobio se conviertan en afonía, cuando los carceleros renuncien a su faena, cuando las rotativas abandonen su ruido de mulo domesticado, cuando el odio se vaya volviendo humo y derrota.
Pero para eso habrá que registrar los rincones del país, atizar al perezoso, seducir al indiferente, convocar a los descreídos, a los indecisos, abrazar al decepcionado, insistir con el reticente y convertirnos todos en una tormenta inacabable de votos en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre de este pavoroso 2015. Convertirnos en protagonistas de nuestro derecho a volver a ser un país.
Habrá que inventar la mañana. Habrá que hacer el mismo gesto y convertir a la sonrisa en un ejército de ocupación. Habrá que dejarse de silencios y miedos. Y así todas las puertas se abrirán de par en par. Y la vecina bailará sin música, y estremecerá sus ventanas, y todo aquel en la calle, en la orilla, en la calzada, será un gesto de bienvenida y euforia. Habrá que hacer una canción urgente, una melodía de recién llegados, y apurar un tren que aún no existe, un pasillo grande para el regreso grande de los que alguna vez fueron adiós.
Será un lento y feroz comienzo cuando la niña que tose y la mujer que desanda la farmacia y la urgencia, y el padre colérico, expulsen un grito de fin de la pesadilla, y se toparán con una plaza habitada por abrazos de los que ya no había. Y cada quien, lustroso en la alegría repentina, sudoroso a fiesta que se acerca, voluminoso en la sonrisa, asomado en sus propios ojos, dirá que todo pasó, que el huracán fue un mal rato de casi dos décadas, que la vida se estrena otra vez.
Será un lento y feroz comienzo de diciembre. Lento por la larga cuenta regresiva que ya somos. Feroz por todos los obstáculos que tropezaremos. Será un día preciso. Está allí. Afuera. Se le puede señalar con el índice. Ese día es nuestro. Nadie nos lo va a quitar. Será apenas el comienzo. No la resurrección de los justos. No la multiplicación de los panes y las harinas y el café. No el acto final del odio. No la paz conclusiva. No la ultima marea. Será solo eso: el comienzo. Lo que necesitamos con urgencia. Un comienzo. Así sea duro, largo y difícil. Para dejar de ser un país fallido. Un territorio que no funciona para vivir.
Un comienzo. Nuestro comienzo. Lento, feroz y absolutamente posible.
Leonardo Padrón
263381.- Runrunes de esta semana.
RUNRUNES NELSON BOCARANDA SARDI | EL UNIVERSAL
miércoles 14 de octubre de 2015 06:54 AMALTO
DOS PREGUNTAS: Fin de semana largo. Bueno para la conversa y el intercambio de opiniones y pareceres sobre lo que acontece en el país y las expectativas para el 6D. Entre esperanzas y pesadumbres. Entre seguridad y desconcierto. Entre interrogantes múltiples y respuestas singulares. En fin, la ansiedad aumenta en todos los sectores a medida que nos acercamos al más crucial momento de nuestra historia presente. Al día en que por fin se podría cambiar el viento a favor del progreso, las libertades, el desarrollo, la independencia de los poderes públicos secuestrados por la mafia roja, el avance para recuperar el retroceso perenne en los últimos 17 años, lanzados al barranco, buscando llevarnos dos siglos atrás. Una interrogante me la hace un muy serio y respetado encuestador. ¿Tú crees que esta gente que nos desgobierna, que tiene todas las encuestas posibles en sus manos, que hacen mediciones diarias a lo largo y ancho del país, que saben del rechazo creciente de la población que alguna vez creyó en ellos ilusionada en el mensaje incluyente de Chávez a quien se le fue la vida anunciando cada día que "seremos" (la palabra más repetida en todos sus programas y cadenas): una potencia mundial; alimentadores con productos agrícolas de los países árabes; exportadores de tecnología; lanzadores de satélite; autosuficientes en más de 500 renglones; exportadores de agua, cabillas, cemento, asfalto, cambures, pollo, carne, leche, chigüire y cualquier otra ocurrencia del momento -y que Maduro se lo copia de manera burda- no saben cómo pueden ser los resultados el 6D? . Están claritos. Hoy más que nunca recuerdan aquella frase repetitiva de Fidel de que las revoluciones no se cuentan. Están entrampados. El mundo los observa pero no quieren observadores independientes. Solo amañados. Por eso insisten en trancar el juego. Menos mal que la oposición no ha caído en las trampas rojitas. Una de las últimas es el documento a firmar para respetar resultados. Ellos han sido los que desde Chávez no han respetado los resultados. ¿No recordamos los nombramientos de Jacqueline Farías, la que hace colas "sabrosas" y contenta, por encima del ganador de la Alcaldía Metropolitana Antonio Ledezma?. ¿Y de nuevo al repetir su triunfo se nos olvida que le montaron a Ernesto Villegas? ¿O a Elías Jaua, el de la colita con su niñera en avión de Pdvsa, montado sobre del gobernador Capriles como "protector de Miranda? Casos hay de inhabilitaciones, destituciones, juicios, prisión y hasta allanamientos a sus inmunidades o retiro de los cargos de elección por mayoritaria votación. Son varios los que me apuestan que con esos datos en la mano los rojos no se van a contar el 6D y mucho menos quedar desnudos ante el país y el mundo de su gigantesco fracaso. La segunda pregunta es en torno a los militares: ¿crees que quienes han usufructuado cargos, chequeras sin límites, negocios ilícitos variopintos, poder inusitado y todas las prebendas de la corrupción sin control alguno van a retornar obedientemente a sus cuarteles? Me deja claro mi interlocutor que" la oposición venezolana necesitará una verdadera avalancha de votos para alcanzar el más crucial de sus objetivos políticos: producir un cambio radical en el ánimo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, de cuya reacción ante el evento dependerán los desarrollos futuros del conflicto venezolano". Me cita así un trabajo de Orbis Consultores que señala que a medida que se ratifican las tendencias negativas para el oficialismo. El nerviosismo se incrementa en la Mesa de la Unidad Democrática donde el tema militar está adquiriendo una relevancia sustantiva, muy superior a la que le ha atribuido en las anteriores citas comiciales. Igualmente que "siendo ésta la primera vez que la oposición asiste a una medición contando con un amplísimo margen de ventaja, el riesgo ahora parece mayor, pues -si se hicieran insuficientes los mecanismos ventajistas habituales empleados por "el proceso" la revolución podría apelar al intento de un fraude de gran magnitud, tras el cual pudieran desencadenarse eventos de división en el seno de la FANB. El trabajo de Orbis, primera vez que se adentra en un tema tan delicado, tiene demasiadas aristas. Un aparte señala: "No es difícil anticipar que el febrerismo militar procurará concentrar las responsabilidades de una virtual derrota en la figura exclusiva de "el sucesor". Deja ver como siempre se ha hablado de sustituir al actual vicepresidente en favor de una figura militar vinculada al 4F, con miras a un ascenso a la primera magistratura para completar el actual período presidencial.
En otra conversación un chavista "light" me hace saber que si los opositores ganan la Asamblea ya hay un plan previsto para que en Enero no puedan llegar a su sede y juramentarse. Como cercar el Capitolio con la FANB sería una raya ante el mundo, lo podrían hacer con los colectivos que "sin control" (sic) impedirían el acceso de los demócratas.
MEDIO
¿PELOTEO?: Es lo que nos dejan saber sobre el expediente de Leopoldo López. Las diferentes salas de la Corte de Apelaciones de Caracas parecieran no querer tener esa papa caliente de la jueza Susana Barreiro en sus manos. Las cortes 1, 2 y 3 a cargo de los jueces Evelyn Mendoza, Anielsy Araujo y Jimai Montiel respectivamente podrían estar entre las seleccionadas. Igualmente en la Corte 7 al frente de la cual está el juez Luis Ramón Cabrera, que nos dicen se ofreció para recibirla. Se especula, con razón, que dicho expediente será direccionado a una de esas cuatro salas esta misma semana...
BAJO
VOLVER A SER UN PAIS: Extraigo de su crónica dominical dos párrafos escritos por Leonardo Padrón. Con un tuit señalé su trabajo y recomendé su lectura. Lo colgué en www.runrun.es y me sorprendió la repercusión. La avidez por un futuro mejor: "Será un lento y feroz comienzo cuando todo lo que es empiece a no ser, cuando las marchas y las consignas galácticas se evaporen en el clima de una nueva multitud, cuando las amenazas y el oprobio se conviertan en afonía, cuando los carceleros renuncien a su faena, cuando las rotativas abandonen su ruido de mulo domesticado, cuando el odio se vaya volviendo humo y derrota. Pero para eso habrá que registrar los rincones del país, atizar al perezoso, seducir al indiferente, convocar a los descreídos, a los indecisos, abrazar al decepcionado, insistir con el reticente y convertirnos todos en una tormenta de votos en las elecciones del 6 de diciembre de este pavoroso 2015. Convertirnos en protagonistas de nuestro derecho a volver a ser un país".
2015/10/11
263380.- Punto de vista contrario!!!
Riqueza y Felicidad
- Detalles
- Categoría: Artículos
- Creado en Domingo, 20 Septiembre 2015 17:38
- Escrito por Alfonso Elizondo
En un momento histórico en que la Humanidad entera coincide en el paradigma de la riqueza, al margen de sus mitos y de sus ideologías se antoja recordar y revisar los estudios del psicólogo israelita Daniel Kahneman de la Universidad Hebrea de Jerusalén, quien emigró a los Estados Unidos y siendo profesor de psicología de la Universidad de Princenton recibió el Premio Nobel de Economía en 2002. Aunque parezca extraño que a un psicólogo se le haya otorgado un Premio Nobel de Economía, lo cierto es que las teorías desarrolladas por Kahneman sobre la conducta del ser humano frente a la búsqueda de riqueza y felicidad son verdaderamente asombrosas.
Según Kahneman la gente que vive en la pobreza alcanza siempre niveles inferiores de bienestar subjetivo en comparación con la gente que se encuentra por encima del umbral de pobreza. Pero la relación entre riqueza y felicidad se acaba una vez que se ha superado un determinado umbral de riqueza. A principios del siglo 21 ese umbral de riqueza era de 60,000 dólares anuales en los Estados Unidos y después de ese punto, el ingreso no parece influir en la felicidad. No obstante, cuando Kahneman interrogó a los individuos acerca del conjunto de su vida, dicho umbral dejó de existir.
El éxito material en la vida y en los negocios produce felicidad, pero es algo que el propio dinero no puede comprar. La realización en el trabajo o la actividad del ser humano supone una fuente inagotable de bienestar que es independiente al incremento del ingreso. Por lo que Kahneman se pregunta porqué el ser humano parece concentrarse en alcanzar una mayor riqueza día con día. Y lo describió como un fenómeno ilusorio, ya que toda la gente es propensa a exagerar su importancia. Asimismo, esa tendencia concuerda con los resultados señalados por la Pirámide de Maslow, una teoría sobre la motivación humana propuesta por el psicólogo Abraham Maslow en 1943, donde se señalaba que una vez satisfechas sus necesidades básicas, la felicidad ya no procede de obtener mayores ingresos económicos, sino del desarrollo de la persona en un entorno social donde impere la justicia.
Kahneman también observa la frágil relación entre el dinero y la felicidad en su libro titulado ‘Kluge: la azarosa construcción de la mente humana’ (2006) donde señala que una vez alcanzada la suma de dinero para las necesidades básicas, el obtener más dinero no aumenta porcentualmente el grado de felicidad del ser humano. Aunque una ganancia repentina puede dar felicidad por muy poco tiempo y pronto el hombre se habitúa a ese nuevo ingreso en un proceso de adaptación que muy pronto se vuelve familiar.
Kahneman sostiene que el ser humano tiene dos vías de pensamiento: el sistema 1 que es rápido, intuitivo y emocional y el sistema 2 que es lento, esforzado y racional. El primero proporciona conclusiones de forma automática y el segundo respuestas conscientes. Aunque nunca se piensa cuál de los dos sistemas está normando la conducta humana. Estas teorías han influido mucho en la llamada ‘economía conductual’, una teoría que trata de demostrar que las finanzas no son tan predecibles como parecen. Aunque la teoría económica neoclásica sostiene que los agentes económicos actúan de forma racional en busca del máximo beneficio, los estudios conductuales han demostrado que los juicios del hombre están cognitiva, emocional y socialmente condicionados. Sin que esto sea percibido por el ser humano en la gran mayoría de los casos. Dicho de otra forma, la conducta humana está al margen de las leyes del mercado que Occidente considera universales.
La teoría de Kahneman es un poco pesimista respecto al control efectivo que tiene el ser humano sobre sus decisiones en materia económica o financiera. Dice que no se puede cambiar la naturaleza humana ni su forma de pensar. No obstante, la educación nos permite ser más eficaces cuando pensamos, porque contribuye a usar más el sistema racional, aunque no altera en alto grado el equilibrio entre ambos sistemas.
Dice Kahneman que hay aspectos en los que se observan diferencias notables en la forma de pensar entre Oriente y Occidente, sobre todo por la velocidad con la que se toman las decisiones. Los estudios realizados en los Estados Unidos revelan que a la mayoría de sus ciudadanos les impresionan los líderes que actúan con rapidez, más no es así en Asia y en el Lejano Oriente. También hay importantes diferencias en los conceptos de felicidad y de bienestar. Mientras que la alegría, la emoción y la satisfacción son más importantes en Occidente, en Oriente se aprecia más la calma.
Según Kahneman el ser humano tiene mucha confianza en los juicios que realiza con muy poca información. Ya que en general el occidental actúa rápido, aunque no sea consciente de lo que desconoce. Darse cuenta de ello es prácticamente imposible. Cuando alguien se está formando una idea de algo por primera vez es posible que se dé cuenta de que carece de información fidedigna pero por lo general ya no cambia su decisión. Dice Kahneman que admitir los errores siempre es desagradable. Cuando la gente cambia de opinión olvida como pensaba antes. Es muy difícil recordar la situación cuando no se conocía y empieza a recordar los eventos del pasado con la sensación de que ya sospechaba algo.
Para aprender a pensar despacio es necesario llamar a las cosas por su nombre – dice Kahneman – No es lo mismo mostrar datos en términos de mortalidad que en términos de sobrevivencia ya que la gente los percibe en forma diferente, debido a que las cosas no tienen un nombre único. Los políticos y los publicistas siempre utilizan el sistema emotivo y no racional, ya que generan la mejor historia de las posibles con la información de la que se dispone. Lo malo es que resulta difícil aceptar nueva información que no sea compatible con la que formó la historia contada. Los periodistas dicen con sorna: ‘no dejes que la realidad te estropee una buena historia’.
La gente es muy sensible a las presiones y a las consecuencias inmediatas, mientras los efectos a largo plazo son más abstractos y más difíciles de tener en cuenta. Como por ejemplo el calentamiento global. Tomar las cosas en serio implica un elemento emocional. Las emociones se evocan con mayor rapidez e intensidad por cosas inmediatas. Por lo que en las democracias la gente piensa en el corto plazo, mientras que en otros modelos políticos existen otras formas de pensar.
Adenda: Conforme se van acabando los mitos y las ideologías, el pensamiento científico y la tecnología se apropian de la realidad social. Aunque aún persiste el pensamiento intuitivo y emocional que controla a la mayoría de los seres humanos y los lleva casi siempre a decisiones erróneas.
2015/10/10
263379.- Conquista y dominación Española
Fray Junípero y Juan Ramos de Lora
MONS. BALTAZAR ENRIQUE PORRAS CARDOZO | EL UNIVERSAL sábado 10 de octubre de 2015
En el reciente viaje del Papa Francisco a Estados Unidos tuvo lugar la canonización del evangelizador de las Californias, Fray Junípero Serra. A finales del siglo XVIII, luego de la expulsión de los jesuitas de los reinos de España, el monarca Carlos III confió a los franciscanos del Convento de San Fernando de México la riesgosa misión de la colonización y evangelización de aquellas lejanas tierras que no habían sido sometidas al régimen novohispano.
El Convento de San Fernando de México era emblemático y punto de partida para la evangelización de numerosos pueblos indígenas del extenso virreinato de la Nueva España. Más de un centenar de frailes conformaban la base de aquel cenobio. A mediados del siglo XVIII, en 1749, dos numerosos grupos de frailes, andaluces uno y catalanes mallorquines el otro, se sumaban a las vocaciones criollas. A la cabeza del grupo bético estaba fray Juan Ramos de Lora, y comandaba el catalán fray Junípero Serra. Ambos eran hombres emprendedores y ocuparon los puestos de vanguardia tanto en el convento como en la exitosa avanzada en los pueblos de la Sierra Gorda de Querétaro.
Llegado el momento de emprender rumbo a las costas del Pacífico desde las áridas tierras de la Península de la Baja California para dirigirse a las tierras más fértiles de lo que es hoy la California norteamericana, ambos frailes iban al frente de la expedición. Diferencias de ambos en la conducción de aquella aventura misionera, hizo necesaria la intervención del visitador plenipotenciario don José de Gálvez, más tarde poderoso ministro del rey Carlos III. A fray Junípero le encomendó continuar hacia el norte siendo fundador e impulsor de las misiones de las que quedan hermosos vestigios de acción humanizadora y evangelizadora llevada a cabo en aquellas tierras, divididas hoy entre México y Estados Unidos. A fray Juan Ramos de Lora, andaluz como el ministro Gálvez, se lo remitió de nuevo al Convento de San Fernando, siendo nombrado poco tiempo después obispo fundador de una extensa diócesis en la América del Sur: Mérida de Maracaibo.
Entre sus afanes civilizadores lo educativo era una de las prioridades. Eran los tiempos de la ilustración y fieles a su tiempo dieron impulso a las ciencias y a las artes. Los condiscípulos mallorquines escribieron pronto la vida y obra de fray Junípero. De fray Juan Ramos hubo que esperar para conocer a fondo su desempeño como misionero y obispo. Como hijos de la Iglesia, seguidores de San Francisco de Asís, su preocupación y entrega los llevó a trabajar por los más pobres. Hoy, entonamos himnos de alabanza en la liturgia universal por la canonización del primero. Del nuestro, fray Juan Ramos nos queda la estela fecunda de su acción que ha dado numerosos frutos tanto en lo educativo, con la Universidad de Los Andes como en la sede episcopal emeritense de donde se han desprendido más de diez diócesis en territorio venezolano y colombiano.
2015/10/09
263378.- Epifanía???
¿Epifanía democrática?
JEAN MANINAT | EL UNIVERSAL viernes 9 de octubre de 2015 12:00 AM
Los problemas de Venezuela lo deben resolver los venezolanos, solía ser una afirmación de realpolitik latinoamericana, desgranada con el cejo fruncido y el intelecto desbordado por el respeto a la soberanía de los países. En tiempos del galáctico, los mandatarios regionales preferían callar, contemplarse las uñas de las manos, o desembarazarse distraídamente de las burusitas blancas que se pegan como garrapatas a las medias, antes que adelantar una tímida respuesta frente los exabruptos a los que eran sometidos quienes se atrevieran a decir esta boca es mía en la región. El que se mete con nosotros se espina, (o algo parecido) y ¡zas! todos a ver para el techo, no vaya a ser que la agarre conmigo. Sólo Alan García y Álvaro Uribe tuvieron el empaque -desde la presidencia- para no dejarse amedrentar y responder recio cuando interpelados desde Miraflores.
Mercosur, Unasur, Celac, la OEA, preferían esconderse bajo las faldas del respeto a la soberanía de sus miembros, o tras los pantalones de la libre determinación de los pueblos, antes que resistir -así fuera tenuemente- la deriva autoritaria y antidemocrática del régimen venezolano. La Carta Democrática Interamericana descansaba tranquila, sin que nadie la hojeara al menos para sacudirle el polvo. Esos años han sido, sin duda alguna, los más lastimosos y vergonzantes para la democracia regional y sus gobiernos. Los años de la desvergüenza, podría ser el título de un trabajo que relate lo que sucedió, o mejor dicho... lo que dejó de suceder.
Pero por más que los gobiernos se quisieran desentender del tema-unos adrede y otros por complacencia- el caso venezolano siempre terminaba dándole palmaditas por detrás en el hombro, distrayéndoles fastidiosamente de su oficio de no enterarse. En la tristemente célebre reunión de Unasur en Perú, luego de los ajustados -y cuestionados- resultados de las elecciones presidenciales de 2013, los mandatarios se apresuraron -unos con más disgusto interior que otros -a barrer bajo la alfombra el "tema Venezuela" nombrando un grupo de seguimiento que no seguiría nada, y regresando a sus países felicitándose mutuamente por la labor cumplida. Pero tragar sapos no es saludable, y el temita regurgitaría una y otra vez hasta convertirse en la madre de todas las gastritis políticas de la región que es hoy en día.
¿Qué ha cambiado? ¿Tuvieron una epifanía los primeros mandatarios? ¿Los visitó su ángel de la guardia democrático mientras dormían? ¿De allí su súbita, y bienvenida, preocupación por la transparencia electoral en el país? Sucede algo mucho más mundano: Venezuela se ha convertido en un problema político nacional en gran parte de Latinoamérica. Cuando eso sucede, y los problemas externos se incrustan en las agendas políticas nacionales, estallan las alarmas y los líderes empiezan a preocuparse por el efecto que tendrá en su aprobación. Mientras más desaguisados se traman y realizan en Caracas, más cunde el nerviosismo en el vecindario. Brasil declara -vía su embajador en Guyana- que no aceptará conflictos en sus fronteras. Proliferan los buenos oficios para resolver el brete con Colombia. El cuarto de Tula cogió candela y todos quieren apagarla antes de que se propague y se lo empiecen a cobrar en las encuestas.
El gobierno está en aprietos, sus antiguos valedores en apuros. Nadie quiere retrato en familia con los jefes del socialismo del siglo XXI. No aguantan una raya más, menos venida del exterior. No pueden huir de las preguntas que desenfundan los periodistas con insistencia: ¿Qué piensa de lo que está pasando en Venezuela? ¿Y de las elecciones parlamentarias? ¿Apoya la observación electoral internacional? ¡Dios, cuándo saldremos de este calamar, se dicen para sus adentros!
No, no hay epifanía democrática. Tan solo encuestas y votantes.
2015/10/08
263377.- Albergue de Oviedo.-
El presidente de la Asociación Astur-Leonesa, José Luis Galán, en el albergue junto con la edil popular, Cristina Fernández. / Pablo Lorenzana
El Ayuntamiento de Oviedo anuncia un concurso público para el albergue de peregrinos
La sociación Astur-Leonesa de Amigos del Camino de Santiago calcula que a finales de año se alcanzará la cifra récord de 5.000 peregrinos 7octubre 2015
El cambio de ubicación del Albergue de peregrinos corre como la pólvora en las redes sociales. Un problema en la estructura en la sede anterior (en la calle Adolfo Posada) redujo de 32 a 12 las plazas. Desde junio los peregrinos que descansan en la ciudad (origen del Camino Primitivo) lo hacen en el Seminario. Cuenta con 51 plazas y, a falta de dos meses para cerrar el año, la Asociación Astur-Leonesa de Amigos del Camino de Santiago calcula que superará los 5.000 peregrinos. Con ella alcanzarán una cifra récord. «Antes éramos un punto negro en el camino porque el albergue quedó reducido y sin capacidad por fallos en la estructura», explicó el presidente José Luis Galán durante una visita de la edil popular Cristina Fernández al albergue para interesarse también sobre su futuro.
A falta de conocer el futuro (el 31 de diciembre finaliza el contrato), ayer a primera hora la asociación mostraba su preocupación. «El tripartito no nos ha dicho nada y no sabemos qué solución va a haber. No queremos llegar a diciembre y que no pueda prorrogarse o exista un nuevo contrato». Su duda la despejó apenas unas horas más tarde el concejal de Empleo, Iván Álvarez (IU), en el Pleno. Anunció que están redactando los pliegos para sacar la gestión a concurso y «no a dedo» y contestó a las críticas del PP. Por la mañana, la concejala popular Cristina Fernández aseguró (tras la reunión con la asociación) que al «ser un contrato menor no cabe prórroga» y urgía al tripartito a buscar una solución. En el salón de plenos, Álvarez aclaró que no es menor: «Es un contrato privado. Además hemos hablado con el Seminario la posibilidad de prorrogar el contrato si no llegamos a tiempo y no hay ningún problema», matizó.
Al margen de lo que ocurra en los despachos, los peregrinos que llegan ahora a la capital se encuentran con un albergue más amplio y remozado. El presidente de la asociación que gestiona la instalación, alabó el buen estado de la sede que, a diferencia de lo ocurría hasta hace unos meses, «anima a los peregrinos a descansar en Oviedo». Y es que las nuevas tecnologías han jugado un papel muy importante. «Antes éramos un punto negro y ahora la gente cuenta que el albergue ha cambiado y que está muy bien. Con la sede anterior muchos preferían no dormir en Oviedo».
De momento habrá que esperar la decisión del gobierno local y conocer los detalles del concurso público y el nuevo contrato. «Si continúa en el Seminario nos parece bien porque consideramos que es una buena ubicación», adelantó José Luis Galán.
263376.- Los Gaitanes.-
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