2012/01/17

Me han invitado…

Te invito a estar en mi vida

 sin pretender que te quedes para siempre.

Te invito a permanecer a mi lado

sin incitarte a que firmes un contrato de permanencia.

Te invito a que me acompañes en mi viaje de sueños

sin que te sientas obligado a seguir soñando conmigo.

Te invito a mirar el sol ocultándose en un atardecer.

sin tener necesariamente que sentir el mismo éxtasis que yo.

Te invito a levantar los ojos al cielo para agradecer a Dios sus bendiciones

sin que eso te involucre a tener un mismo credo.

Te invito a correr tomado de mi mano por el parque.

sin pretender que te mojes con el mismo rocío.

Te invito a remar cuesta arriba en el río de la vida

sin exigirte que tomes un remo para ayudarme,

sólo quiero que me atiendas cuando digo

que tengo mis brazos cansados de tanto remar sola,

lo comprendas y no lo cuestiones.

Te invito a mi corazón esperanzado de cambiar el mundo,

sin que esto te implique a ti decir: "gracias", "lo siento" ,

"perdón", "te quiero", ¿me necesitas?  ¡estoy aquí!

¡eres muy importante para mí!

Te invito a que me oigas dar gracias a Dios

por haber enviado a su Único Hijo al mundo

para morir por mis pecados en una cruz,

sin que esto te obligue a juntar las manos y orar.

Te invito a sonreírle a los niños sin hogar, a los discapacitados, a besarlos, y a amarlos

sin que te sientas en la obligación de darles una limosna

de tu tiempo y de tu dinero.

Te invito a desplegar las alas de la fantasía,

sin que ello te obligue a volar en mi misma dirección.

Te invito a cantar una canción,

sin que esto te obligue a aprender la letra ni la melodía de memoria.

Te invito a entrar en mi corazón,

sin que te sientas presionado a quedarte a vivir en él.

Te invito a que me dejes entrar en tu corazón,

sin que me sienta presionada a quedarme a vivir en él.

Te invito a mirar juntos el futuro con esperanza,

sin pretender con ello que tengas mis mismos objetivos.

Te invito a entrar en mi memoria y recorras mi pasado,

sin que necesariamente me cuestiones ¿por qué no estabas ahí?

Te invito a que leas mis poemas de amor,

sin que necesariamente debas darme una opinión sobre ellos.

Te invito a que seamos uno, pero en dos cuerpos,

sin usurparnos, sin asfixiarnos, sólo amándonos.

Y por último, te invito a que camines a mi lado,

ni adelante para que me hagas sombra,

ni detrás para que te sientas rezagado.

Si estás de acuerdo... aquí tienes mi mano...

¡Tócame, rózame!  Que no me iré de tu lado.

 

 

COGNO!!! esto si es una invitación… no eso de que vayamos a cenar… o a escuchar boleros…

2012/01/14

Egoístas del mundo… pereceréis…

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Soy tu...

Era un discípulo honesto. Moraba en su corazón el afán de perfeccionamiento. Un anochecer, cuando las chicharras quebraban el silencio de la tarde, acudió a la modesta casita de un yogui y llamó a la puerta.

–¿Quién es? -preguntó el yogui.

–Soy yo, respetado maestro. He venido para que me proporciones instrucción espiritual.

–No estás lo suficientemente maduro -replicó el yogui sin abrir la puerta-. Retírate un año a una cueva y medita. Medita sin descanso.  Luego, regresa y te daré instrucción.

Al principio, el discípulo se desanimó, pero era un verdadero buscador, de esos que no ceden en su empeño y rastrean la verdad aun a riesgo de su vida. Así que obedeció al yogui.

Buscó una cueva en la falda de la montaña y durante un año se sumió en meditación profunda. Aprendió a estar consigo mismo; se ejercitó en el Ser.   Sobrevinieron las lluvias del monzón. Por ellas supo el discípulo que había transcurrido un año desde que llegara a la cueva. Abandonó la misma y se puso en marcha hacia la casita del maestro. Llamó a la puerta.

–¿Quién es? -preguntó el yogui.

–Soy tú -repuso el discípulo.

–Si es así -dijo el yogui-, entra. No había lugar en esta casa para dos yoes.

*El Maestro dice: Más allá de la mente y el pensamiento está el Ser.  Y en el Ser todos los seres.

Tomado de “Cuentos Clásicos de la India”

 

Sonia, siempre diligente, nos alegra el sábado con este hermoso pensamiento que parece salido de la cueva donde se refugió el discípulo. Salgamos de la cueva con apertura y generosidad. Veamos el mundo tal como es, no como queremos que sea. Veamos el NOSOTROS, desplacemos el YO.

LOS CLAVOS EN LA REJA

 

Hubo una vez un niño que tenía muy mal genio.

Su padre le regaló una caja de clavos y le dijo que cada vez que perdiera el control tenía que clavar un clavo en la parte trasera de la reja

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El primer día el niño había clavado 37 clavos en la reja.

Durante las próximas semanas, como había aprendido a controlar su rabia, la cantidad de clavos comenzó a  disminuir diariamente.

Descubrió que era más fácil controlar su temperamento que clavar los clavos en la reja.

Finalmente llegó el día en que el niño no perdió los estribos.

Le contó a su padre sobre esto y su padre le sugirió que por cada día que se pudiera controlar “Sacara un clavo”.  

Los días transcurrieron y el niño finalmente le pudo contar a su padre  que había sacado todos los clavos.

El padre tomó a su hijo de la mano y lo llevó hasta la reja.

Le dijo: “Haz hecho bien, hijo mío, pero mira los hoyos en la reja. La reja nunca volverá a ser la misma. cuando dices cosas con rabia, dejan una cicatriz igual que ésta. Le puedes clavar un cuchillo a un hombre y luego sacárselo. Pero no importa cuántas veces le pidas perdón, la herida siempre seguirá ahí. Una herida verbal es tan dañina como una física.”

“Recuerda que los amigos son joyas muy escasas. Te hacen reír y alentarte para que progreses; te prestan un oído, comparten palabras de aprecio y siempre quieren abrirnos su corazón. Cuida tus amigos.”

Esta es la Semana Internacional de la Amistad.

Demuéstrale a tus amigos cuanto los aprecias…

 

TÚ ERES MI AMIGO Y ME SIENTO HONRADO, PERDÓNAME, POR FAVOR, SI ALGUNA VEZ HE DEJADO UN “AGUJERO” EN TU REJA.

 

Esta reja, llena de agujeros de clavos, me la envió mi gran amigo Saladino con quien hemos compartido muchos kilómetros y horas de nuestras vidas. Ahora que iniciaremos nuestro plan de caminatas para el 2012 es un momento perfecto para establecer la intención de mantener las rejas de este año sin huellas de ningún tipo. El muy envidiable tesoro que es la amistad, en nuestro caso formada y mantenida paso a paso, tiene un valor extraordinario.

Gracias a Dios que nos ha dado la oportunidad y las fuerzas para  compartir nuestros caminos, ideas y voluntades.

PETROCARIBE

La Tribuna, Honduras

Editorial 14 enero, 2012

(2) Comentarios

NO deja de sorprender esa publicación periodística de la página digital “americaeconomica.com”: “Chávez dispuesto a volver a regalar petróleo a Honduras”. La publicación anuncia el retorno de Honduras al programa Petrocaribe y señala que “el reingreso al convenio energético significará que Chávez permitirá que Honduras pueda vender los barriles de crudo de los yacimientos de Venezuela por los que pagará un mínimo precio, un regalo del gobernante suramericano al gobierno del Presidente Porfirio Lobo Sosa”. Como decíamos ayer, el petróleo que vende Venezuela, bajo el esquema de Petrocaribe, no es a precio regalado. Más bien el precio del crudo venezolano es más alto al que se obtiene normalmente de otros proveedores. Lo que sucede es que el mecanismo contiene un ingrediente de financiamiento.

O sea, una buena parte del valor de la factura se paga al contado, y un porcentaje de la misma, Venezuela lo da como financiamiento al país. No hay descuento de precio. No es el mismo trato que recibe Cuba. A la Isla sí le dan petróleo subsidiado. La ventaja para el gobierno hondureño es que ese financiamiento puede utilizarlo para sus gastos. Obviamente que el país no desembolsa ahora el valor total de la factura, solo paga una parte de ella. Pero la cantidad financiada tampoco es un regalo. Esa es cuenta que el gobierno la pasa para que la paguen otros gobiernos más adelante. O, visto desde el punto de vista del país, es consumo de hoy que se le pasa la cuenta para que la paguen nuestros hijos y nuestros nietos. Cierto que esto es lo que menos incomoda a algunos: que los que vienen paguen parte de lo que hoy se gasta y se consume. Otros lo consideran una injusticia.

Ahora bien. Lo más seguro es que el país regrese al mecanismo de Petrocaribe, porque ello le permite financiar una parte del petróleo que consume. En lo que debe estar el amable público ojo al Cristo es lo que hagan con esos recursos del financiamiento. ¿Quiénes manejarán esos recursos y qué destino tendrán esos dineros? En Nicaragua, esas transacciones del petróleo tienen un fin político. Uno de esos cables filtrados por Wikileaks del embajador gringo Robert J. Callahan, detallan conversaciones que tuvo con empresarios nicaragüenses quejándose que la millonaria ayuda venezolana -que se desprende de los embarques de petróleo y derivados comercializados por ALBANISA-son utilizados como una chequera en blanco para distintos fines políticos e ideológicos. “Todos los asistentes estuvieron de acuerdo que la inyección anual de aproximadamente $600 millones de Venezuela en una economía pequeña como Nicaragua, crea distorsiones significativas en el mercado”. “El FSLN se estaba convirtiendo en experto en la explotación de estos recursos con fines populistas”. “El embajador estadounidense añade que están convencidos de que a medida que se caliente la campaña electoral de 2011, el presidente Ortega y en especial la primera dama, no dudarán en gastar los fondos del ALBA para reforzar la imagen del mandatario de promotor de prosperidad económica”.

Por eso vale la pena insistir. ¿Esos recursos del financiamiento del Petrocaribe servirán para el gasto público del gobierno o como fondos de capital y de inversión? Si fuera para inversiones trascendentes, activos que le servirán al país en el futuro, sería más digerible. ¿Serán para las inversiones que ocupa el país o para los bonos políticos que entregan los gobiernos para comprar conciencias? Más que los matices ideológicos que les inquieta, esto es lo que debería preocupar al “barril sin fondo”.

2012/01/11

Verdaguer

JUAN VERDAGUER

(1915 -2001)

-Montevideo, Uruguay-

FAMOSO E INIGUALABLE HUMORISTA

FINO HUMOR Y SARCASMO

 

1) Siempre que salimos mi mujer y yo, caminamos tomados de la mano ...
Si la suelto, se pone a comprar...
2) Ella tiene una batidora eléctrica, una tostadora eléctrica, una máquina de  hacer pan eléctrica...Un día me dijo:
-"Caramba, tenemos un montón de aparatos eléctricos y no tenemos nada para sentarnos... "
Pensé en comprarle una SILLA ELÉCTRICA, pero me contuve...es la madre de mis hijos.
3) Yo me casé con doña "Tengo Razón".. Solo que no sabía que su segundo apellido era "Siempre" .
4) Ya hace 18 meses que no hablo con ella... Es que no me gusta interrumpirla. ...
5) Tengo que admitir que nuestra última discusión fue culpa mía.
Cuando ella me preguntó: -"Que estás viendo en la tele....?"
Yo le contesté: -" Bastante polvo . Deberías limpiar..."
6) En el principio, Dios creó el mundo y descansó...Creó al hombre y descansó...Después creó a la mujer...
Desde entonces ni el mundo, ni el hombre, ni Dios tuvieron más descanso....
7) Un día se estropeó nuestra cortadora de césped (eléctrica).. . Mi mujer me colmaba la paciencia dándome a entender que yo debería arreglarla.. .
Por mi parte, siempre acababa teniendo otras cosas mas importantes que hacer, tipo: lavar el coche, hacer un informe, en fin..., lo que para mi parecía más importante.. .
Un día ella encontró un muy sutil modo de convencerme: Cuando llegué a casa, me la encontré agachada en el césped, que estaba muy alto, recortándolo con su tijerita de costura...
Eso me llegó al alma..., me emocioné... Decidí entrar en la casa y volví después de unos minutos, llevándole su cepillo de dientes... Se lo entregué, y se me ocurrió decirle:
- "Cuando termines con el césped, podrías también barrer el patio..."
Después de aquello, no me acuerdo de nada...Estoy en blanco....Los médicos dicen que volveré a andar, pero que cojearé el resto de mi vida.... !!!!!
El matrimonio es una relación entre dos personas, en la que una siempre tiene razón, y la otra es el marido.

El negro

by Paulo Coelho on January 11, 2012

Por Rosa Montero
Link para post original> EL PAIS: El Negro

Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos.
Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja.
De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de vida de nuestros ricos países.
De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra blanca sonrisa.
A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesía con el chico negro. Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente del mismo plato de estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta.
Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella.
Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café.
Y entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta.

Dedico esta historia deliciosa, que además es auténtica, a todos aquellos españoles que, en el fondo, recelan de los inmigrantes y les consideran individuos inferiores. A todas esas personas que, aun bienintencionadas, les observan con condescendencia y paternalismo. Será mejor que nos libremos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el mismo ridículo que la pobre alemana, que creía ser el colmo de la civilización mientras el africano, él sí inmensamente educado, la dejaba comer de su bandeja y tal vez pensaba: “Pero qué chiflados están los europeos”.

Actualidad Nacional…

Aplausos para RAYMA

Rayma

2012/01/10

GUZMANCISMO

Era tanta la vanidad del Ilustre Americano, general y doctor Antonio Guzmán Blanco, y tantos los años que llevaba en el disfrute del poder absoluto, que los venezolanos se sintieron asfixiados, y optaron por apelar al arma todopoderosa del humorismo y de la sátira. Cuenta Ramón J. Velásquez que en una modesta sombrerería de la parroquia de San Juan, cerca de la plaza de Capuchinos, trabajaba un personaje de nombre Francisco Delpino y Lamas. Un nombre sonoro y largo que ya era como una incitación a la burla. “A don Francisco, refiere RJV, le había dado por considerarse el rey de los poetas y, poco a poco, fue abandonando su modesto y tranquilo trabajo de fabricante y restaurador de sombreros para vivir en trance lírico”.

Sus versos más o menos maltrechos y cojitrancos se publicaban en La Opinión Nacional y eran objeto de sarcasmos y divertimientos. Los universitarios lo invitaban a recitales, lo aplaudían con furor, pero el bueno de don Francisco confundía aquello con la consagración de su poesía. El sombrerero se sentía tan grande como don Andrés Bello. Poco a poco fue perdiendo la noción de la realidad, y se elevaba a las alturas del Parnaso.

De pronto algunos estudiantes, astutos e inteligentes, vincularon la locura del poeta sombrerero con las glorias del Ilustre Americano, quien gobernaba desde Paris. Y armaron lo que se conoció como “La Delpinada”. Y así organizaron una gran ceremonia en donde don Francisco Delpino y Lamas fue coronado como “el gran poeta de todos los tiempos”. Tuvo lugar en el Teatro Caracas, la tarde del 9 de marzo de 1885. Proliferaron los discursos, las aclamaciones, los ditirambos. Mientras más estrambóticos los elogios a la grandeza del sombrero-poeta, más evidente se fue haciendo la vinculación con la fatuidad del general afrancesado que, a su vez, se sentía gran intelectual, y había pronunciado un discurso de falsas erudiciones en la Academia de la Lengua, muy estudiando también por el doctor Velásquez.

Así se inició la gran burla nacional al hombre fuerte que ponía y quitaba presidentes, mientras gobernaba desde la capital de Francia. “Hacer reír a los caraqueños de los delirios delpinianos del dictador, para que cayesen en cuenta que Guzmán Blanco era el mayor de los Delpino y Lamas”. El propósito de los estudiantes tuvo gran éxito. Como escribió RJV, lograron castigar el engreimiento de Guzmán Blanco, “la farsa institucional de tantos años, su abuso de poder traducido en la alteración de la verdad histórica, en la enfermiza vanidad, en el cambio de nombre de los estados para bautizarlos con su apellido”. Todo en Venezuela se llamaba “Guzmán Blanco”. Los estados, los puentes, las avenidas, las escuelas, los cuarteles. No se sabe cómo se salvó el Ávila de llamarse también “Guzmán Blanco”.

Eso fue “La Delpinada”, un episodio de la ironía que dio sus frutos, la gente se rió y perdió el miedo y todo cambió. Vale la pena pensar en lo que el humorismo ha significado en la historia. Con razón, el Ilustre Americano le tenía más miedo a los “chistecitos” que a las conspiraciones de sus solemnes generales.

@Saconsalvi

 

escrito por Simón Alberto Consalvi y publicado en los Runrunes de Bocaranda

La justicia primero...como debe ser....

LUIS MARIA ANSON

“La soberanía nacional no reside en el Rey sino en el pueblo y es el pueblo el que, a través de la voluntad general libremente expresada, hace las leyes; es el pueblo el que ha ordenado en la Constitución las funciones y los deberes del Rey como cabeza de la Monarquía parlamentaria: moderar y arbitrar entre instituciones, ejercer la jefatura de las Fuerzas Armadas y representar a la nación.

En el Estado de Derecho la ley es ley para todos. No existen excepciones. Los ciudadanos, desde el más poderoso al más desfavorecido, tienen los mismos derechos fundamentales. La Justicia se administra en nombre del Rey. Juan Carlos I forma parte institucional del Estado de Derecho. Tiene la obligación de defender la Justicia, así como la independencia de los jueces y magistrados. Si un miembro de la Familia Real resultara imputado por indicios de irregularidades o delitos, el Rey sabe mejor que nadie que su deber es respaldar a la Justicia y no al familiar comprometido, por muy doloroso que eso le resulte en el plano privado. Aún más. En tal caso, el Rey se sentiría en el deber de proclamar públicamente que está al lado de los jueces, que se esforzará porque mantengan su independencia al juzgar y que, naturalmente, acatará sus sentencias. Eso es lo que ha convertido a Juan Carlos I, tal y como le enseñó su padre, en un impecable Rey constitucional al servicio de la voluntad del pueblo español. Para él, la Justicia estará siempre por encima de la familia. Se trata de una profunda cuestión de principios.

Iñaki Urdangarín es un hombre inteligente, muy simpático, solidario siempre con los desfavorecidos. Los que le rodean, le quieren. Ha podido cometer irregularidades, incluso delitos. En tal caso, responderá de ellos ante la ley, porque debe quedar claro para la opinión pública que el Rey estará siempre al lado de la Justicia, no del yerno. A su hija Cristina, Don Juan Carlos la educó siempre en la austeridad y la responsabilidad. Habla la Infanta fluidamente cuatro idiomas. Tiene título universitario tras cursar brillantemente la carrera de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid. Es máster en Relaciones Internacionales por la New York University. Ha trabajado durante cerca de veinte años en La Caixa como una empleada más y con un sueldo discreto. Ni altos cargos ejecutivos ni honorarios suculentos ni prebendas y distinciones. Ha sido solo una empleada, cumpliendo día a día un horario rígido de trabajo en su oficina de La Caixa en Barcelona.

Que cada palo aguante su vela. Por el momento, frente a la palabra pánica, hay que respetar la presunción de inocencia de Iñaki Urdangarín, porque eso es lo que exige la Constitución. Si resultara imputado y, aún más, si se le sentenciara por haber cometido algún delito, estoy seguro de que Su Majestad el Rey hará una declaración pública reafirmando los principios del Estado de Derecho, la igualdad de todos ante la ley y la independencia de los jueces. Es lo que ha hecho siempre: cumplir con su deber. Y por eso Juan Carlos I está ahí, respaldado por la voluntad del pueblo español y por un prestigio nacional e internacional que crece cada día.

Allí donde se traban los nervios secretos de la política, le esperan al Rey tragos muy amargos. Los absorberá serenamente en el cumplimiento de su deber constitucional. Don Juan Carlos sabe mejor que nadie que Quevedo tenía razón, ”que el reinar es tarea, que los cetros piden más sudor que los arados, y sudor teñido de las venas; que la Corona es el peso molesto que fatiga los hombros del alma primero que las fuerzas del cuerpo; que los palacios para el príncipe ocioso son sepulcros de una vida muerta, y para el que atiende son patíbulos de una muerte viva; lo afirman las gloriosas memorias de aquellos esclarecidos príncipes que no mancharon sus recordaciones contando entre su edad coronada alguna hora sin trabajo”.

Luis María ANSON
de la Real Academia Española

gracias a Mañita que gentilmente nos lo ha hecho llegar.

"De gallinas y verbos". Juan Gossaín

 

La siguiente es la ponencia 'De gallinas y verbos', del director de Radiosucesos RCN y miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua, Juan Gossaín, presentada en el IV Congreso Internacional de la Lengua Española en la ciudad de Cartagena de Indias:

'Aunque este diálogo haya sido convocado con el título de 'Periodismo y literatura', yo no vengo a hablar aquí de literatura ni de periodismo. Vengo con el único propósito de defender la vida de un verbo en peligro. Habiéndome declarado su abogado de oficio, sin que nadie me haya delegado representación alguna, pido el amparo de este tribunal supremo del lenguaje, el Congreso de la Lengua, para que se proteja la vida de mi cliente, el verbo poner, uno de los más antiguos y útiles de nuestro idioma, atacado con alevosía y a mansalva por el verbo colocar, que lo está extinguiendo sin remedio, como ocurre con ciertas aves, el aire puro y numerosas especies vegetales.

Las primeras noticias sobre la aparición del verbo poner en la lengua castellana aparecen registradas en la gramática de Nebrija, en 1492. Quinientos años después, los colombianos, que se vanaglorian de hablar el español más castizo del mundo, decretaron la ejecución sumaria del verbo poner porque les parece vulgar. La tragedia empezó el día en que alguna señora remilgada, con ínfulas culteranas, se atrevió a repetir un proverbio catalán del siglo diecinueve: sólo las gallinas ponen.

Desde entonces, y con la fuerza demoledora de una sentencia bíblica, el desdichado aforismo inició su carrera de éxitos hasta extenderse a velocidades supersónicas por todo el cuerpo de la sociedad.

La plaga está adquiriendo unas proporciones tan apocalípticas que un amable caballero de la ciudad de Cali acaba de enviarme de regalo una totuma de dulce de leche, que en su región bautizaron con el nombre de 'manjar blanco' --demostración de que también florece la poesía en los diabéticos territorios de las golosinas-- pero advirtiéndome, eso sí, que lo guarde en la nevera 'para que no se coloque rancio'.

Mucho me temo que los poetas, buenos y malos, deben prepararse para contemplar, a la hora azul del crepúsculo, una coloca de sol. Reconozco que yo mismo, acoquinado por las presiones de tanto esnobista que anda suelto, tuve vacilaciones para decidir si presentaba ante esta tertulia una ponencia o una coloquencia.

Siguiendo la enseñanza aristotélica, según la cual toda acción produce una reacción, estamos a punto de cumplir cinco años de haber creado la Congregación de Defensa del Verbo Poner, que inventamos en un noticiero de radio. No tiene sede ni sello, ni levanta actas de sus sesiones porque no se reúnen nunca ni sus integrantes se conocen entre sí. Pero ahí estamos, incansables, dedicados a velar armas al pie de la cama de hospital de nuestro amigo moribundo.

La acogida a esa imaginaria fundación ha sido estimulante y reanimadora. Uno de sus cofrades, el profesor Álvaro Enrique Treviño, que ejerce funciones académicas entre los estudiantes pobres de Cartagena de Indias, se tomó el trabajo de rastrear el asunto en las páginas de 'Cien años de soledad', nada menos, obra maestra a la que este Congreso rinde tributo en sus cuarenta años. Treviño encontró en la novela de García Márquez ciento sesenta y siete formas diferentes del verbo poner y sólo ocho variedades de colocar, apropiadas todas ellas, naturalmente, sin atropellarse a codazos, según el empleo correcto en cada caso.

A su turno, el ingeniero José Enrique Rizo Pombo, que en nuestra cofradía tiene a cargo la comisión de asuntos lexicográficos, también hipotética, está preparando la primera edición del novedoso 'Diccionario de sustituciones del verbo poner'.

Sugiere, a guisa de ejemplo, que en lo sucesivo usemos antecolocar en vez de anteponer; que los músicos digan comcolocar música en lugar de componerla; que en las argucias de los dialécticos no se vuelva a hablar de contraponer argumentos, sino de contracolocarlos, y que admitamos aunque sea a regañadientes que ocolocar es la nueva forma de oponer ideas y razones.

Invocamos la ayuda autorizada de cada uno de ustedes a fin de preservar la supervivencia del verbo amenazado, en sus cátedras magistrales, en sus libros, en sus conferencias, en las columnas que escriban para la prensa, o en la simple conversación de cada día, pregonándolo de boca en boca, como un bostezo.

Yo sé bien que esta es una propuesta pequeña y modesta, casi insignificante, ante un Congreso que se dispone --o se discoloca-- a estudiar asuntos tan serios y trascendentales como la diversidad del español, o sus relaciones con las ciencias y las tecnologías modernas. Formulo esa modesta petición de ayuda en mi carácter de creador de la mencionada Congregación Imaginaria de Defensa del Verbo Poner. A ella he dedicado los mejores años de mi vida y no encuentro nada que la justifique más. Anuncio, en consecuencia, que Don Quijote cabalga de nuevo'.