2012/12/19

7832.- IDIOTAS!!!

Carta a un idiota

CAROLINA GÓMEZ-ÁVILA| EL UNIVERSAL

miércoles 19 de diciembre de 2012 12:00 AM

Como conozco la hipersensibilidad de su piel, transcribo unas líneas de "Política para Amador", del filósofo Fernando Savater: "Los antiguos griegos (tipos listos y valientes por los que ya sabes que tengo especial devoción), a quien no se metía en política le llamaron "idiotés"; una palabra que significaba persona aislada, sin nada que ofrecer a los demás, obsesionada por las pequeñeces de su casa y manipulada a fin de cuentas por todos. De ese "idiotés" griego deriva nuestro idiota actual, que no necesito explicarte lo que significa.
Habrá visto su retrato, espero. Verificado, si usted se abstuvo de votar el domingo pasado. Eso sí, cada vez que lea "idiota", no crea que lo insulto torpemente, sino que lo califico razonadamente.
Así pues, contento o no con los resultados electorales, quizás usted crea que mandó un mensaje de recriminación a la clase política de uno u otro bando. O quizás se abstuvo por rechazo a algunos políticos a los que no es capaz de enfrentar directamente. Es natural que así lo piense, porque -como idiota que es- no se ha ocupado en entender qué significa la democracia en la vida republicana. Se lo diré: la República tiene, en la democracia, la vía para garantizar la alternancia de poder. Si usted no participa en el proceso de alternancia, está yendo directamente contra la República.
Imagine el futuro de la nación después de haber muerto. Quizás pueda pensar en sus nietos como víctimas atroces de sus decisiones de hoy. No es raro que esto no le parezca relevante, pero debo decirle que la nacionalidad es un legado que tiene mayor o menor valía en función de las condiciones de vida de cada país. Y que esas condiciones las garantizan más, sus ciudadanos en ejercicio, siguiendo al pie de la letra el orden republicano, que los políticos.
La República requiere desprendimiento, difícil para los idiotas, que se quedan obsesionados con las caras y nombres de los politicastros. Esto último es natural y hasta compartido por los ciudadanos en ejercicio, aunque éstos saben que no han de depender de sus gobernantes aunque voten por ellos. Mientras el idiota lo culpa de sus males y luego se abstiene. Eso es como matar a la vaca porque la leche le sentó mal. Argumentos le sobrarán, dados por quienes pescan en río revuelto. Fraude, desconfianza, retaliación, cualquier cosa sirve.
Usted ha cambiado el destino de la República. ¿Se siente orgulloso? A mí, usted me da vergüenza y creo que su conducta debe ser repudiada por los ciudadanos en ejercicio. Usted ha irrespetado la República, traicionándola. No pretenda respeto. Guarde silencio para acompañar el perjuicio que nos ha infligido.
@cgomezavila

No se que opinaran Ustedes de este escrito, a mi me parece que es la mas seria idiotez que se ha escrito en estos aciagos días y lo aplaudo, lo guardo en esta caja de sorpresas para releerlo de cuando en cuando, impidiéndome olvidar que soy parte activa de este  momento histórico, por error o/y omisión.

Hasta que no entendamos que nuestros tan pretendidos derechos conllevan obligaciones y nos dispongamos a cumplirlas, sin buscar excusas, estaremos siendo parte de la farsa “política”  y estaremos cercenando y amordazando esos DERECHOS, demostrándole a nuestra descendencia que no tuvimos el coraje de luchar para ellos. SIN EXCUSAS!!!

2012/12/11

7831.- Islam

La religión musulmana es la que más crece en número en los Estados Unidos, especialmente en los grupos minoritarios.
El mes pasado asistí a una clase de entrenamiento requerida para mantener mi status de seguridad en el Departamento de Prisiones del Estado.
Durante la reunión hubo una presentación por tres disertantes, uno Católico, uno protestante y un Musulmán, quienes explicaron sus creencias.
Me interesaba sobre todo, lo que el Imán islámico diría. El Imán hizo una completa y gran presentación de las bases del Islam, incluido vídeos.

Después de las presentaciones, se concedió tiempo para preguntas y respuestas.
Cuando llegó mi turno pregunté al Imán:
“Por favor, y corríjame si me equivoco, pero entiendo que la mayoría de imanes y clérigos del Islam, han declarado la Yihad (guerra santa) contra los infieles del mundo.  De modo que matando a un infiel, que es una orden para todos los musulmanes, tienen asegurado un lugar en el cielo.  Si así fuera el caso… ¿ puede usted darme una definición de infiel? ”
Sin discutir mis palabras, contestó con seguridad:
“ Son los no creyentes ”.
Contesté:
“ Permítame asegurarme que le entendí bien. A TODOS los seguidores de ALÁ, le ha sido ordenado matar a TODO el que no es de su fe para  poder ir al cielo? ¿Es correcto? ”
La expresión de su cara cambió de una autoridad, a la de un chico con la mano en la lata de galletas. Vergonzosamente contestó:
“Así es ”
Agregué: “ Pues bien, señor, tengo un verdadero problema tratando de imaginar al Papa Benedicto ordenando a todos los católicos matar a TODOS los de su fe islámica, o al Dr. Stanley ordenando a los protestantes hacer lo mismo, para ir al cielo ”.
El Imán quedó mudo.
Continué: “ También tengo problema con ser su amigo, cuando usted y sus colegas dicen a sus pupilos que me maten. ¿Preferiría usted a su ALÁ, que le ordena matarme para ir al cielo, o a mi Jesús que me ordena amarlo  para que yo vaya al cielo y quiere que usted me acompañe? ”
Podías oír la caída de un alfiler cuando el Imán inclinó avergonzado su cabeza.

2012/12/10

7830.- Día de la FAV

Hoy es 10 de Diciembre y, tal día como hoy, en 1920, nació la Fuerza Aérea Venezolana!!!

92 años de patriotismo, trabajo, profesionalismo… verdaderos soldados de la Patria!!!

Quienes en ella nacimos a la vida profesional y dedicamos todos nuestros esfuerzos para estar a su altura, nos sentimos hoy llenos de alegría  al conmemorar este aniversario… no son las adversidades nimias las que nos detienen, ni los enemigos de ocasión, ni la política cuartelera que hemos adversado siempre.

Hemos sido y seremos una fuerza PROFESIONAL, TRABAJADORA, PATRIOTA, Lideres en el adelanto tecnológico militar regional.

Hemos sido, somos y seremos un cuadro homogéneo de profesionales militares con un norte muy claro.

Con mística, disciplina, estudio, constancia, humildad y trabajo, llevamos nuestra vida de Caballeros del Aire. Fuimos, somos y seremos el brazo alado de una Fuerzas Armadas al servicio de la Nación. 

FELICITACIONES a todos los compañeros de armas, hoy es NUESTRO aniversario.

2012/12/07

7829.- Perlas de conocimiento

20 SEG lectura: el rico y el pobre muchacho

por PAULO COELHO en 25 DE OCTUBRE 2012

Cuenta una historia árabe, viejo refrán, que dos niños - uno rico y el otro pobre - regresaban a casa desde el mercado.

El niño rico había comprado galletas cubiertas de miel  y el pobre, un pedazo de pan viejo.

"Te voy a dejar de comer mis galletas si juegas al perro para mí", dijo el niño rico.

El  muchacho pobre aceptó y, sobre sus cuatro patas, empezó a comer las golosinas del joven rico, el sabio Fath, que observaba la escena, dijo: "Si este pobre chico tuviese  un poco de dignidad buscaría una forma de hacer dinero, pero  prefiere convertirse en el perro del niño rico para comer sus galletas.
"Mañana, cuando sea grande, va a hacer lo mismo para un cargo público y será capaz de traicionar a su país por unas cuantas monedas”

Traducción libre del escrito de Paulo Coelho

7828.- Y entonces, escribe Londoño…

¿Dónde está Chávez?
Por: Fernándo Londoño
Si Chávez no estuviera agonizante, habría dicho mil cosas sobre la crisis reciente en Siria, donde se tambalea su amigo Bashar Al Assad, y sin duda duda estaría ufanándose de los nuevos envíos de combustible para alimentar sus equipos de guerra.
Si Chávez estuviera vivo, lo que se llama estar vivo, no dejaría pasar la ocasión para lanzar improperios contra los judíos y para apoyar a sus hermanos de Hamas en esta dura crisis en la Franja de Gaza.
Si Chávez estuviera vivo, le mandaría mensajes de amor y solidaridad al déspota de Irán, defendiendo el derecho inalienable que le asiste para fabricar su bomba atómica con el destino que conocemos.
Si Chávez estuviera vivo, insistimos en que a la manera como consideramos vivo a un hombre de sus ímpetus, ya habría visitado a Daniel Ortega en Managua para celebrar su triunfo sobre Colombia. Y habrían llovido sus ofertas para explorar petróleo en las aguas de su nueva propiedad y para facilitarle alguno de sus juguetes bélicos de reciente adquisición en Rusia y China, con el pío propósito de patrullar esa conquista.
Si Chávez estuviera vivo, andaría a la cabeza de sus tropas rojas para alimentar la votación importantísima que se le viene encima. El camarada no estaría corriendo el riesgo de gobernar un país lleno de Estados enemigos.
Si Chávez estuviera vivo, nos seguiría regalando aquellas interminables peroratas semanales que bautizó como "Aló Presidente", y mantendría la interrupción continua de los canales de televisión para refrescarlos con su deliciosa imagen y su verbo encendido.
Si Chávez estuviera vivo, no faltaría a la cita de las Farc en La Habana, personaje fundamental como es de aquél sainete, y estaría encabezando la exigencia para el indulto de Simón Trinidad, sin cuyas luces los diálogos parecen un pesebre apagado.
Si Chávez estuviera vivo, nos lo recordaría todos los días. El coronel no comprende el panorama de su Patria, ni el del universo, sin su presencia llenadora, palpitante, decisiva.
Lo dicho conduce a una conclusión inapelable: Chávez no está vivo. Y no importa si lo tienen guardado en estado vegetativo en algún hospital de aquí o de allá. Lo que importa es que Venezuela es una nave al garete, un Estado fantasma, una estructura vacía. Porque en el mundo del caudillismo totalitario, las cosas son así. Sin el reyezuelo, no queda nada.
Nadie se atreve a preguntar por Chávez. Los suyos, porque no quieren levantar la ola de preguntas sin respuesta. Y los opositores, porque le temen a Chávez como los moros al Cid Campeador, aún después de muerto. Venezuela es un país tan acongojado, tan desorientado, tan deshecho, que no se siente capaz de afrontar su destino sin la imagen del tirano. No es la primera vez que ocurre, y por desgracia tampoco será la última.
El tiempo, como en todo, desató el enigma que se había formado alrededor de la salud de Chávez. Todo apuntaba a que sus piruetas en las tarimas, sus discursos a media voz, sus apariciones caóticas, serían las últimas. Seguramente con su consentimiento, y a lo mejor a sus instancias, los médicos sometieron ese cansado organismo a un estrés insoportable. La cortisona, los analgésicos, los estimulantes, cumplieron su oficio y culminaron su tarea con el discurso del triunfo. Y luego llegó lo inevitable, el colapso que sigue a esos esfuerzos descomunales.
Dios se apiade de quien ha hecho sufrir tanto y ha causado tanto daño a la Nación más rica de América. Como cristianos, no nos queda otro voto por esa vida que se pierde en el vacío de la nada. Pero como estudiosos de la vida de los hombres y los pueblos, no podemos ahorrar el sufrimiento de plantear este problema, con su brutal crudeza. Porque al parecer Venezuela no podía vivir con Chávez, pero no está preparada para vivir sin Chávez. De otro modo, estas reflexiones elementales se habrían planteado mil veces, con dramática insistencia. Y no faltan por inadvertencia o capacidad de análisis. Simplemente faltan porque todos le temen a la única respuesta posible.

 

Los de afuera preguntan, nosotros preguntamos, todos nos preguntamos… el tiempo nos dará la respuesta…

2012/12/06

7827.- ¿Quién le pone el cascabel al gato?

VenEconomía Opina, 6 de diciembre de 2012

Esta semana la ONG Transparency International (TI) anunció desde Berlín los resultados de su Índice de Percepción de la Corrupción 2012 (IPC-2012), que mide en 176 países la percepción que tiene todo aquél que mantiene tratos y/o relaciones de negocios con las estructuras de poder y justicia de cada nación.
El IPC-2012 describe una realidad nada promisoria para el mundo, para la región, y particularmente para Venezuela: La corrupción sigue campeando en todas partes, una noticia nada buena siendo que, según especialistas de TI, “una extendida corrupción acentúa las desigualdades, debilita a las democracias, incita a la violencia y da pie para que el crimen crezca”.
El Índice de Transparency International le asigna a cada país un número de puntos en una escala que va de cero hasta 100, y mientras más se acerca al cero mayor es la percepción de corrupción y, a la inversa, mientras mayor la puntuación menos es la percepción de corrupción.
Según el informe, dos tercios de los 176 países analizados merecieron una puntuación inferior a 50.
Este es un mal presagio para un entorno internacional donde las acusaciones de soborno, abuso de poder y acuerdos secretos han llevado a la destitución de funcionarios y gobernantes en 2012, y donde la opinión pública está expectante para que sus gobiernos pongan en marcha acciones en contra de la corrupción, hagan más transparentes los procesos de contratación, el gasto público y la rendición de cuentas, por parte de los organismos públicos, a la población.
Por otro lado, el IPC-2012 evidencia que América Latina se mantiene como una de las regiones con mayor percepción de corrupción y en consecuencia con mayores desigualdades económicas y sociales del mundo, a pesar del auge económico y la reducción de la pobreza que ha tenido en la última década. De la región, sólo Chile y Uruguay superan los 50 puntos del Índice para ubicarse en el puesto número 20, en niveles cercanos a países desarrollados como Dinamarca, Finlandia y Nueva Zelanda. El resto no supera la mitad más baja del Índice.
En cuanto a lo que se refiere a Venezuela, el IPC-2012 refleja que ésta mantiene la misma baja puntuación desde hace tres años, continúa siendo percibido como uno de los países más corruptos del mundo, en la posición 165 y, junto con Haití, ocupa el último puesto en el Continente Americano con unos escasos 19 puntos de la escala de 100.
Con ello IPC-2012 sigue alertando a los venezolanos que el gobierno no está poniendo coto a las prácticas corruptas en las instituciones públicas ni haciendo énfasis alguno en la rendición de cuentas de los gobernantes.
Lamentablemente, como ya es práctica en el gobierno de Hugo Chávez, en vez de encender las alarmas y tomar cartas en el asunto, su dirigencia toma la posición del ofendido, arremete e intenta descalificar a Transparency International y rechaza a priori, sin análisis ni sustento, en voz de la Contralora General de la República encargada, una realidad que para la mayoría de los venezolanos se percibe es de Perogrullo.

7826.- El llanto del desierto

El llanto del desierto

 

 

En cuanto llegó a Marrakech, el misionero decidió que todas las mañanas daría un paseo por el desierto que comenzaba tras los límites de la ciudad.

En su primera caminata, vio a un hombre estirado sobre la arena, con la mano acariciando el suelo y el oído pegado a tierra.
"Es un loco", pensó.
Pero la escena se repitió todos los días, por lo que, pasado un mes, intrigado por aquella conducta extraña, resolvió dirigirse a él. Con mucha dificultad, ya que aún no hablaba árabe con fluidez, se arrodilló a su lado y le preguntó:
- ¿Qué es lo que usted está haciendo?.
- Hago compañía al desierto, y lo consuelo por su soledad y sus lágrimas.
- No sabía que el desierto fuese capaz de llorar.

- Llora todos los días, porque sueña con volverse útil para el hombre y transformarse en un inmenso jardín, donde se puedan cultivar las flores y toda clase de plantas y cereales.
- Pues dígale al desierto que él cumple bien su misión -comentó el misionero. - Cada vez que camino por aquí, comprendo mejor la verdadera dimensión del ser humano, pues su espacio abierto me permite ver lo pequeños que somos ante Dios.

Cuando contemplo sus arenas, imagino a las millones de personas en el mundo que fueron criadas iguales, aunque no siempre el mundo sea justo con todas. Sus montañas me ayudan a meditar. Al ver el Sol naciendo en el horizonte, mi alma se llena de alegría, y me aproxima al Creador.
El misionero dejó al hombre y volvió a sus quehaceres diarios. Cual no fue su sorpresa al encontrarlo a la mañana siguiente en el mismo lugar y en la misma posición.

- ¿Ya transmitió al desierto todo lo que le dije?- preguntó.
El hombre asintió con un movimiento de cabeza.
- ¿Y aún así continúa llorando?

- Puedo escuchar cada uno de sus sollozos. Ahora él llora porque pasó miles de años pensando que era completamente inútil, desperdició todo ese tiempo blasfemando contra Dios y su destino.
- Pues explíquele que, a pesar de que el ser humano tiene una vida mucho más corta, también pasa muchos de sus días pensando que es inútil. Rara vez descubre la razón de su destino, y casi siempre considera que Dios ha sido injusto con él. Cuando llega el momento en que, finalmente, algún acontecimiento le demuestra por qué y para qué ha nacido, considera que es demasiado tarde para cambiar de vida, y continúa sufriendo. Y, al igual que el desierto, se culpa por el tiempo que perdió.
- No sé si el desierto me escuchará -dijo el hombre- El ya está acostumbrado al dolor, y no consigue ver las cosas de otra manera.
- Entonces vamos a hacer lo que yo siempre hago cuando siento que las personas han perdido la esperanza. Vamos a rezar.
Ambos se arrodillaron y rezaron; uno se giró en dirección a la Meca porque era musulmán, el otro juntó las manos en plegaria porque era católico. Cada uno rezó a su Dios, que siempre fue el mismo Dios, aunque las personas insistieran en llamarlo con nombres diferentes.
Al día siguiente, cuando el misionero retornó de su caminata matinal, el hombre ya no estaba allí En el lugar donde acostumbraba a abrazar la arena, el suelo parecía mojado, ya que había nacido una pequeña fuente. En los meses subsiguientes, esta fuente creció y los habitantes de la ciudad construyeron un pozo en torno a ella.
Los beduinos llaman al lugar "Pozo de las Lágrimas del Desierto". Dicen que todo aquel que beba su agua conseguirá transformar el motivo de su sufrimiento en la razón de su alegría , y terminará encontrando su verdadero destino.

PAULO COELHO

 

7825.- El hombre que hacía milagros.

Hace muchos años, vivía un hombre que era capaz de amar y perdonar a todos los que encontraba en su camino. Por esta razón, Dios envió a un ángel para que hablara con él.

-Dios me pidió que viniera a visitarte y que te dijera que Él quiere recompensarte por tu bondad - dijo el ángel. Cualquier gracia que desees, te será concedida. ¿Te gustaría tener el don de curar? -De ninguna manera - respondió el hombre - prefiero que el propio Dios elija a aquellos que deben ser curados.

-¿Y qué te parecería atraer a los pecadores hacia el camino de la verdad?

-Esa es una tarea para ángeles como tú. Yo no quiero que nadie me venere ni tener que dar el ejemplo todo el tiempo.

-No puedo volver al cielo sin haberte concedido un milagro. Si no eliges, te verás obligado a aceptar uno. El hombre reflexionó un momento y terminó por responder: -Entonces, deseo que el Bien se haga por mi intermedio, pero sin que nadie se dé cuenta - ni yo mismo, que podría pecar de vanidoso.

Y el ángel hizo que la sombra del hombre tuviera el poder de curar, pero sólo cuando el sol estuviese dándole en el rostro. De esta manera, por dondequiera que pasaba, los enfermos se curaban, la tierra volvía a ser fértil y las personas tristes recuperaban la alegría.

El hombre caminó muchos años por la Tierra sin darse cuenta de los milagros que realizaba porque cuando estaba de frente al sol, tenía a su sombra atrás. De esta manera, pudo vivir y morir sin tener conciencia de su propia santidad.

Paulo Coelho

2012/12/05

7824.- OJO CON LOS NUMEROS

Johann Karl Friedrich Gauss fue uno de los más grandes matemáticos de la historia. Su precocidad en relación con las matemáticas se pone de manifiesto en las siguientes anécdotas :<

Antes de cumplir 3 años se encontraba con su padre que estaba preparando la nómina de los obreros que de él dependían. El joven Gauss que seguía con gran atención los cálculos del padre le dijo al terminar : "Padre has hecho mal la cuenta, el resultado debe ser ... ". El padre al repasar los cálculos comprobó con sorpresa que el hijo tenía razón. La historia es todavía más sorprendente si tenemos en cuenta que nadie le había enseñado a leer.

Un día en la escuela cuando tenía 10 años el maestro propuso como ejercicio sumar 100 números consecutivos. Hay un método sencillo para hacerlo que el maestro conocía pero sus alumnos no. Era costumbre que el primero en acabar el ejercicio debía dejar su pizarra sobre la mesa del maestro, el siguiente alumno encima de la del primero y así sucesivamente.
Nada más terminar el maestro el enunciado del ejercicio Gauss puso su pizarra sobre la mesa del maestro. Cuando al cabo de una hora acabaron sus compañeros, el maestro comprobó sorprendido como el resultado que aparecía en la pizarra de Gauss era el correcto.
A Gauss, ya mayor, le gustaba contar como el resultado de su pizarra era el único correcto.
El maestro quedó tan impresionado que de su propio bolsillo compró un libro de aritmética y se lo regaló a Gauss quien rápidamente lo devoró.

Cuando un matemático oriental inventó el admirable juego de ajedrez, quiso el monarca de Persia conocer y premiar al inventor. Y cuenta el árabe Al-Sefadi que el rey ofreció a dicho inventor concederle el premio que solicitara.
El matemático se contentó con pedirle 1 grano de trigo por la primera casilla del tablero de ajedrez, 2 por la segunda, 4 por la tercera y así sucesivamente, siempre doblando, hasta la última de las 64 casillas.
El soberano persa casi se indignó de una petición que, a su parecer, no había de hacer honor a su liberalidad.
- ¿No quieres nada más? preguntó.
- Con eso me bastará, le respondió el matemático.
El rey dio la orden a su gran visir de que, inmediatamente, quedaran satisfechos los deseos del sabio.
¡Pero cuál no sería el asombro del visir, después de hacer el cálculo, viendo que era imposible dar cumplimiento a la orden!
Para darle al inventor la cantidad que pedía, no había trigo bastante en los reales graneros, ni en los de toda Persia, ni en todos los de Asia.
El rey tuvo que confesar al sabio que no podía cumplirle su promesa, por no ser bastante rico.
Los términos de la progresión arrojan, en efecto, el siguiente resultado: diez y ocho trillones, cuatrocientos cuarenta y seis mil setecientos cuarenta y cuatro billones, setenta y tres mil setecientos nueve millones, quinientos cincuenta y un mil seiscientos quince granos de trigo.

18.446.744.073.709.551.615

Sabido es que una libra de trigo, de tamaño medio, contiene 12.750 granos aproximadamente. ¡Calcúlese las libras que necesitaba el rey para premiar al sabio! Más de las que produciría en ocho años toda la superficie de la Tierra, incluyendo los mares.
Con la cantidad de trigo reclamada, podría hacerse una pirámide de 9 millas inglesas de altura y 9 de longitud por 9 de latitud en la base; o bien una masa paralelipípeda de 9 leguas cuadradas en su base, con una legua de altura. Semejante sólido sería equivalente a otro de 162.000 leguas cuadradas con un pie de altura.
Para comprar esa cantidad de trigo, si la hubiera, no habría dinero bastante en este mundo.

La legua (proveniente del latín leuca) es una antigua unidad de longitud que expresa la distancia que una persona, a pie, o en cabalgadura, pueden andar durante una hora; es decir, es una medida itineraria (del latín, iter: camino, periodo de marcha). Dado que una persona recorre normalmente a pie una gama de distancias, la legua se mantiene en esa gama, pero según el tipo de terreno predominante en cada país o según la conveniencia estatal, la palabra legua abarca distancias que van de los 4 a los 7 km, siendo las más frecuentes las leguas que se encuentran en la media de tales extremos.

7823.- Anécdotas

La anécdota del barómetro

El texto que aparece a continuación es un clásico de Internet. Circula por la red en multitud de variantes. Apareció originalmente en la revista Saturday Review, el 21 de Diciembre de 1968. Su autor es un profesor americano de física llamado Alexander Calandra.

Ángeles en un alfiler
Una parábola moderna

Hace algún tiempo recibí una llamada de un colega que me pidió si podría arbitrar en la calificación de una pregunta de examen. Iba dar un cero a un estudiante por su respuesta a una pregunta de física, mientras que el estudiante afirmaba que debería recibir la máxima nota y así se haría si el sistema no se hubiera organizado en contra de los estudiantes: El profesor y el estudiante acordaron acudir a un árbitro imparcial, y me eligieron a mi.

Acudí al despacho de mi colega y leí la pregunta del examen: "Demuestra como se puede determinar la altura de un edificio alto con la ayuda de un barómetro"

El estudiante había contestado: " Lleva un barómetro a lo alto del edificio, átale una cuerda larga, haz que el barómetro baje hasta la calle. Mide la longitud de cuerda necesaria. La longitud de la cuerda es la altura del edificio"

Hice notar que el estudiante realmente tenía derecho a una buena nota ya que había contestado a la pregunta correctamente. Por otra parte, si se le asignaba una buena nota contribuiría a que recibiese una buena calificación en su curso de física. Se supone que una buena calificación certifica competencia en física, pero la respuesta dada no se correspondía con esto. Sugerí entonces que se le diera al estudiante otra oportunidad para contestar a la pregunta. No me sorprendió que mi colega estuviese de acuerdo, sin embargo si lo hizo el que el alumno también lo estuviera.

Le di al estudiante seis minutos para responder a la pregunta con la advertencia de que la respuesta debía mostrar su conocimiento de la física. Al cabo de cinco minutos, no había escrito nada. Le pregunte si se daba por vencido, pero me contesto que no. Tenía muchas respuestas al problema ; estaba buscando la mejor. Al minuto siguiente escribió corriendo su respuesta que decía lo siguiente:

"Lleva el barómetro a lo alto del edificio y asómate sobre el borde del tejado. Deja caer el barómetro, midiendo el tiempo de caída con un cronómetro. Luego usando la fórmula S=1/2 at2, calcula la altura del edificio.

En este momento le pregunte a mi colega si se daba por vencido. Estuvo de acuerdo y le dio al estudiante la máxima nota.

Al salir del despacho de mi colega recordé que el estudiante había dicho que tenía otras muchas respuestas al problema, así que le pregunte cuales eran. "Oh, si, " dijo el estudiante. "Hay muchas maneras de determinar la altura de un edificio alto con un barómetro. Por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro, la longitud de su sombra, y la longitud de la sombra del edificio; luego usando una simple proporción, determinas la altura del edificio."

"Excelente, " le respondí. "¿Y las otras?"

"Si, " dijo el estudiante. "Hay un método muy simple que le gustará. En este método se toma el barómetro y se comienza a subir las escaleras. A medida que se van subiendo las escaleras, se marca la longitud del barómetro a lo largo de la pared. Luego se cuenta el número de marcas y esto dará la altura del edificio en unidades barómetro. Un método muy directo."

"Desde luego, si quiere un método más sofisticado, puede atar el barómetro al final de una cuerda, balancearlo como un péndulo; con él determina el valor de ‘g’ a nivel del suelo y en la parte superior del edificio. De la diferencia entre los dos valores de ‘g’ se puede calcular la altura del edificio."

Finalmente, concluyó, "hay muchas otras formas de resolver el problema. Probablemente la mejor," dijo, " es llamar en la portería. Cuando abra el portero, le dices lo siguiente: "Sr. portero, aquí tengo un barómetro excelente. Se lo daré, si me dice la altura de este edificio."

En este momento le pregunté al estudiante si conocía la respuesta convencional a la pregunta. Reconoció que si, dijo que estaba harto de que los profesores del instituto y de la facultad trataran de enseñarle como tenía que pensar, usando el "método científico," y a explorar la lógica profunda de la materia de una manera pedante, como se hace a menudo en matemáticas, en lugar de enseñarle la estructura de la materia. Teniendo esto presente, decidió recuperar el escolasticismo como un asunto académico para desafiar las atemorizadas aulas de América.