- Cuentos y Leyendas…
El hogar de TibisayEl Parque Chorros de Milla(Estado Mérida) debe su nombre a una leyenda indígena, realzada por el insigne cronista merideño Don Tulio Febres Cordero. La gran nación muisca, a la que pertenecieron los indígenas de los andes venezolanos, dio origen a muchas leyendas, que se basaron en los caracteres de su propia raza.Una vez, el valiente guerrero Muchachil le hizo jurar a su amada, la bella princesa Tibisay que si algún día el moría en batalla, no permitiese jamás que un hombre blanco la viera, infelizmente, el destino hizo cumplir la premonición de Murachi y Tibisay, fiel a su promesa, se interno en la espesura del bosque andino, en donde su llanto y cantos melancólicos se convirtieron en una cascada que lleno de encanto el lugar.Tibisay era la princesa de los indios de la sierra, el liro más hermoso de las vegas del Mucujún. Un día salió espantada de su choza y fue a presentase a Murachí, el amado de su corazón. La comarca estaba en armas: los indios corrían de una parte a otra, preparando las macanas y las flechas emponzoñadas.“¡Huye, huye, Tibisay!, nosotros vamos a combatir. Los terribles hijos de Zuhe han aparecido ya sobre aquellos animales espantosos, más ligeros que la flecha: mañana será invadido nuestros suelo y arrasadas nuestras siembras. ¡Huye, huye, Tibisay! nosotros vamos a combatir; pero antes ven mi amada y danza al son de los instrumentos, reanima nuestro valor con la melodía de tus cantos y el recuerdo de nuestras hazañas”.La danza empezó en un claro bosque, triste y monótona, como una fiesta de despedida, a la hora en que el sol, enrojecido hacia el ocaso, esparcía por las verdes cumbres sus últimos reflejos. Pronto brillaron las hogueras en el círculo del campamento y empezaron a despertar con las libaciones del fermentado maíz los corazones abatidos y los ímpetus salvajes.Atraído por esta leyenda, el español de nombre Don Juan de Milla adquirió los terrenos que hoy corresponden al Parque Chorros de Milla, para brindar protección a la mágica montaña: Hogar de Tibisay.
Por Blanca Molina
http://revistaeureka.net/archivos/565
2013/06/08
8061.-Bolívar en los Andes
Solo luchando por la vida de todos, sin distinción, podemos construir la patria bonita
MONS. BALTAZAR PORRAS
| EL UNIVERSAL
sábado 8 de junio de 2013 12:00 AM
Cuatro veces estuvo Simón Bolívar en Mérida,
vencedor y aclamado, aunque la ciudad en los diez años que duró la guerra de
Independencia, sólo tres estuvo bajo mando patriota y siete bajo los realistas.
La Campaña Admirable, en su primer paso por los Andes venezolanos entre abril y
junio de 1813, fue una exitosa osadía, en las que descolló su espíritu indomable
de lograr la libertad de la patria naciente.
Corremos el peligro de
exaltar en demasía los valores de la guerra. La Campaña Admirable, lo fue en la
táctica militar, pero a costa de vidas y bienes. No estaba claro, en qué
consistía ser libres, ni qué ventajas traía, proclamarse república. La libertad
y la igualdad no se decretan y cuando se desatan las pasiones más bajas, la vida
no vale nada. El Decreto de Guerra a Muerte destruyó las bases que requiere el
edificio de una sociedad democrática.
Eliminar al contrario, pasarlo por
las armas, lleva a la irracionalidad y la injusticia. De ello no se libró el
Libertador. La sensatez tardó en llegar. El armisticio y la regularización de la
guerra deben ser el espejo bajo el cual celebremos estos fastos. Y no, la
exaltación de batallas, fusiles y lanzas.
Hace poco el Papa Francisco le
habló así a un grupo de parientes de militares italianos caídos en las misiones
de paz: "La guerra es el suicidio de la humanidad porque mata el corazón
y mata el amor". "Nosotros hoy hemos venido a rezar por nuestros muertos, por
nuestros heridos, ¡por las víctimas de la locura que es la guerra! Es el
suicidio de la humanidad, porque mata el corazón, mata precisamente donde está
el mensaje del Señor: ¡mata el amor!". A 200 años, persuadámonos de que no
es con la muerte, sino luchando por la vida de todos, sin distinción, sin
exclusión, como podemos construir la patria bonita, fraterna, en paz.
8060.- Poder Legislativo...
Publican en Honduras:
La
legislación es el conjunto o cuerpo de leyes por las cuales se gobierna un
Estado, (diccionario de la Real Academia). En cuanto a la ley, podemos
definirla como una norma jurídica dictada por los legisladores, es decir, un
precepto establecido por la autoridad competente, en que se manda o prohíbe
algo en consonancia con la justicia. Su incumplimiento trae aparejada una
sanción.
Posted: 07 Jun 2013 11:01 PM
PDT
Por: Laura Inés Gómez Conde
Según César Quintero Correa
(1916-2003) abogado jurista panameño, en su libro Derecho Constitucional
expresa: “la ley es una norma dictada por una autoridad pública que a todos
ordena, prohíbe o permite y a la cual todos deben obediencia”.
Por otra parte, Andrés Bello
(1781-1865) filólogo, escritor, jurista y pedagogo venezolano definió la ley en
el artículo 1º del Código Civil de Chile como: “una declaración de la voluntad
soberana, que manifestada en la forma prescrita por la Constitución, manda,
prohíbe o permite”.
Finalmente, Santo Tomás de
Aquino (1224-1274) teólogo y filósofo conocido como Doctor Universal, dijo con
respecto a la ley: “Es la ordenación de la razón dirigida al bien común y
promulgada solemnemente por quien cuida a la comunidad”.
Ahora bien, la ley tiene una
serie de características que es conveniente destacar para mayor comprensión de
la misma.
* Generalidad. La ley comprende a todos aquellos que se encuentran en las
condiciones previstas por ella, sin excepciones de ninguna clase.
* Obligatoriedad. Tiene carácter imperativo-atributivo, es decir, que por una
parte establece obligaciones y deberes jurídicos y por la otra otorga derechos.
Esto significa que siempre hay una voluntad que manda, que somete y otra que
obedece. La ley impone sus mandatos aún en contra de la voluntad de sus destinatarios.
Su incumplimiento da lugar a una sanción, a un castigo impuesto por ella misma.
* Permanencia. Se dictan con carácter indefinido, permanente, para un número
indeterminado de casos y de hechos y solo dejará de tener vigencia mediante su
abrogación, subrogación o derogación por leyes posteriores.
* Abstracta e impersonal. Las leyes no se emiten para regular o resolver casos
individuales, ni para personas o grupos determinados, su impersonalidad y
abstracción las conducen a la generalidad.
* Se reputa conocida. Nadie puede invocar su desconocimiento o ignorancia para
dejar de cumplirla.
* Rige hacia el futuro. Regula los hechos que ocurren a partir de su
publicación irretroactiva, excepto en materia penal, cuando la nueva ley sea
favorable al delincuente. (Artículo 7 del Código Civil).
En nuestro país, el Poder
Legislativo es ejercido por el Congreso Nacional, órgano unicameral integrado
por 128 diputados, cada uno con su respectivo suplente. En la actualidad
existen más de 8 mil normas legales vigentes.
Como podrán observar, el número
de leyes no deja de asombrarnos, pero más nos desconcierta que de nada sirva
una legislación tan amplia, cuando el cumplimiento de la misma es escaso o
nulo. No obstante, no debe sorprendernos, en lo más mínimo, que la ciudadanía
viole las leyes cuando los mismos funcionarios públicos ni reconocen ni
respetan sus características.
En vista de lo anterior,
pensamos que sería muy conveniente reducir y hasta eliminar el Poder
Legislativo, pues significa un gasto por demás oneroso e innecesario, ya que
allí se dictan leyes que nadie acata.
Hasta la
próxima.
www.laindiagrande.com
2013/06/07
8059.- Consejos para escribir...opiniones valiosas
Escuchar a los autores que nos gustan opinando y aconsejando sobre las cuestiones importantes a tener en cuenta a la hora de escribir, puede ser de mucha ayuda cuando recién empezamos, o cuando estamos en medio de algo que no sabemos cómo resolver. Por eso pensamos en crear un nuevo ciclo llamado “Consejos de autores consagrados”. En el mismo, publicaremos algunas de las recomendaciones que los grandes de la literatura han regalado a los que todavía no tenemos un lugar aquí.
Hoy hablaremos de Julio Cortázar.
Entender la realidad
El autor de “Rayuela” se ha referido en repetidas ocasiones a los apasionados de las letras para explicarles su forma de concebir la creación literaria. Para él, la narrativa era su forma de entender el mundo; tenía la firme creencia de que había mucho más de la realidad que lo que los ojos veían y eso buscaba a través de la escritura.
No estaba de acuerdo con las ideas impuestas por el realismo, al que se sumaron muchos intelectuales del siglo XVIII y épocas posteriores (la vida se rige por ciertas normas y leyes inamovibles que generan consecuencias, relaciones de causa y efecto y de estructuras más o menos armoniosas), sino que creía en la existencia de hechos que escapaban de esas leyes; de hecho se afirmaba en lo propuesto por Alfred Jarry, quien decía que el estudio de la realidad debe realizarse en base a las excepciones de las leyes y no a ellas en sí mismas.
Pese a que los consejos de Julio pueden parecer orientados al género fantástico, sin embargo presenta ciertas características y valores que pueden ser útiles para todos los géneros (fantásticos, dramáticos, realistas, humorísticos, etc).
Existen ciertas teorías acerca del cuento que parecen intocables y que lo han ubicado a éste en un lugar que no necesariamente le conviene; poniéndolo en comparación siempre con la novela, se lo ha estructurado de tal modo que rescatarlo de ese espacio resulta tarea complicada, sin embargo Cortázar lo intenta.
Para Cortázar el cuento es un género huidizo, que se escapa constantemente con sus antagonismos y se repliega en sí mismo. Lo denomina el hermano menor de la poesía, viviendo en un tiempo que no es el que reina en ella. De todas formas, encasillar a este género tan fluctuante que justamente no puede ser etiquetado, es uno de los principales errores que con él se cometen.
El cuento es un ente que se mueve en el plano del hombre y la vida y por ende, se encuentra siempre en movimiento y cambiando; es decir que se trata de un resumen de una vida sintetizada. Y son esas sensaciones que nos deja al leerlo y que no pueden explicarse con palabras las que lo vuelven único, que hacen que un muy buen cuento se convierta en un gran cuento.
Perseguir esto debe ser el fundamento de todo autor, su interés como artista debe radicar en producir esa sensación en el lector, mucho más allá de la trama, los personajes y los elementos que se consideran indelebles a este género.
El cuento, la novela y el boxeo
Cortázar hace una comparación que le dijo un día un amigo escritor, el cual era aficionado al boxeo. Le dijo que entre el lector y el texto existe una batalla apasionante, la diferencia está que en el caso de la novela la victoria se mide en puntos, mientras que en el cuento es por knock-out.
Y Julio explica que comparte totalmente esta teoría porque un cuento debe ser incisivo y cautivar fuertemente al lector desde el primer instante, dado que su duración es corta; mientras que una novela puede ir haciéndolo de forma progresiva, tomándose su tiempo. Además, incluso una novela con un principio flojo puede convertirse más tarde en una buena novela, mientras que si un cuento tiene estas características, entonces posiblemente sea mediocre o malo.
En este punto reside uno de los mejores consejos de este escritor del Boom Latinoamericano, crear comienzos deslumbrantes y auténticos, a fin de que los lectores deseen conocer cómo termina la historia. Un buen cuento carece de elementos aleatorios, todo está puesto en un lugar por algo y el mayor empeño del autor debe estar enfocado en utilizar adecuadamente los recursos para crear una buena historia, con el ritmo debido y los elementos estrictamente necesarios.
Cortázar habla acerca de la importancia del tiempo y el espacio en el cuento, los cuales deben ser trabajados de modo profundo y espiritual a fin de conseguir la apertura del lector y el surgimiento de la pasión en él. Agrega que los malos cuentos no tienen que ver con la temática que abordan (porque no existen buenos o malos temas en literatura), sino en todo caso con un mal tratamiento del mismo.
Tampoco puede considerarse que un cuento es malo porque sus personajes son aburridos, puesto que hasta una piedra podría resultar interesante para una historia si se trabaja con empeño. La eficiencia de un cuento está en la tensión que consigue el autor, la cual debe encontrarse firme en las páginas, desde la primera hasta la última. Si el autor respeta las tres nociones fundamentales de un cuento: significación, intensidad y tensión, y elabora la historia en base a ellas, posiblemente conseguirá acercarse a la estructura ideal que debe contar todo texto de este género.
De este modo, el maestro y autor de “Casa tomada” (uno de sus cuentos más extraordinarios para mí) hace hincapié en la importancia de tener un tema respetando esas tres nociones citadas, posee un embrión que ya tiene vida pero que todavía no posee la forma que tendrá definitivamente. En este momento, el autor conoce el tema y para él tiene sentido y significación, sin embargo el trabajo más arduo todavía no ha comenzado. Y para pasar a esta segunda fase hace falta pensar en ellos, los lectores, quienes significan el eslabón fundamental en la creación literaria porque serán quienes den vida a esa historia y ayuden a completarla.
Dice Julio que los cuentistas que no tienen experiencia piensan que basta con encontrar un tema que les conmueva y compartirlo de la forma en la que a ellos les ha resultado significativo, pero se olvidan que los lectores miran con otros ojos.
En literatura no bastan las buenas intenciones y para conseguir llegar a causar en el lector las mismas emociones que se sintieron al crear la historia, es necesario atrapar la atención del mismo; y esto sólo hay una forma de conseguirlo: creando un clima propio del cuento, capaz de aislar al lector de su rutina y de su propia vida, y de llevarse el cuento una vez terminado para darle una significancia más profunda.
Lo ideal para conseguirlo es cultivar un estilo cuyas principales características sean la intensidad y la tensión.
Al hablar de intensidad Cortázar se refiere a eliminar de la historia todas aquellas ideas o situaciones intermedias, los rellenos o las fases de transición, el prescindir de toda descripción ambiental o de detalles que no hagan más que llevar al lector por un rumbo diverso al desarrollo de la trama en sí mismo.
Con tensión se refiere a no esconder cosas, pero sí ir contándolas lentamente, dejando que el lector perciba que es él mismo quien las descubre. Para lograr reunir estas características el único consejo que puede darse es el de trabajar mucho y desarrollar minuciosamente el oficio de escritor; como el artesano va puliendo sus dotes, del mismo modo debemos hacerlo los que amamos las letras.
Estos consejos posiblemente te sean útiles, ya sea que cultives el cuento o cualquier otro género literario. A veces, saber comprender consejos que parecen escritos para otras personas puede ayudarnos a entender mucho mejor nuestras posibilidades y a crearnos un estilo único que nos acerque a nosotros mismos y nos permita llegar cómodamente a los lectores.
8058.- El Bordón.-
Donde puedo comprarme el bordón?
Me encontraba en uno de mis primeros días como hospitalero en el albergue. Por primera vez estaba en los primeros días de la ruta que comienzan los peregrinos, por lo que aún tenían esa inocencia de aquellos que comienzan algo nuevo y para quienes resulta aún todo muy novedoso.
Los tres primeros días en el albergue fueron los de mayor saturación ya que coincidían con los primeros días del mes que es cuando la avalancha de los que comenzaban finalizaba en el lugar en el que yo me encontraba.
Cuando me dispuse a abrir el albergue, la fila de mochilas que esperaban el turno de entrada era ya muy larga, subía por la rampa para los minusválidos que daba acceso al antiguo edificio en el que se había ubicado provisionalmente el albergue.
Para no hacer esperar a los peregrinos, ya que el calor era muy fuerte, les reuní a todos y les fui explicando las normas del albergue. Busqué entre los peregrinos a uno que tuviera conocimiento de ingles para que fuera traduciendo mis palabras a los que no comprendían nuestro idioma.
Recogí las credenciales para que no tuvieran que esperar mientras ponía sus datos en el libro de registro y en menos de cinco minutos la larga cola se disolvió y cada peregrino fue ocupando la cama en la que iban a dormir. Dejaron sus cosas para ducharse antes de descansar y recuperar las fuerzas que habían ido dejando en la exigente etapa que acababan de finalizar.
Mientras me encontraba con la burocracia que el hospitalero debe realizar pasando todos los datos de la credencial al libro de registro de los peregrinos, fueron pasando por la mesa en la que me encontraba varios peregrinos que iban haciendo esas preguntas habituales de los que llegan por primera vez a un lugar y todo es nuevo o desconocido para ellos:
-¿Por dónde podemos ir a la playa?
-¿Qué sitio nos recomiendas para comer?
-¿Hay papel?, se ha terminado en uno de los baños
-¿Dónde puedo tomarme una cerveza muy fría?
-¿Por dónde va el camino mañana?
-¿Dónde hay una tienda para comprar?
-¿Tienen alguna manta?
Así se iban sucediendo una tras otra las preguntas que me iban haciendo los que habían llegado y trataba de ir respondiendo a todas, hasta que se acercó Ramón a la mesa en la que me encontraba.
-Veras – comenzó a decir Ramón – he comenzado ayer el camino y como era fin de semana y las tiendas estaban cerradas, no he podido comprar un bordón, quería que tú me dijeras donde puedo comprar uno.
Me quede mirándolo, era muy joven y me dio la impresión que era la primera vez que hacía el camino.
-¿Qué quieres comprar qué? – pregunté.
-Un bordón, un palo para ir apoyándome según camino – dijo Ramón.
-Sí, ya sé lo que es un bordón, pero no es ningún palo – le dije – será tu compañero durante todo el camino, va a ser con quien más tiempo pases y en los momentos más difíciles, que los habrá, será en el en quien te apoyes, no solo físicamente, también le contaras tus penas, porque al final el bordón acaba teniendo alma y eso no se puede comprar, tienes que conseguirlo tu mismo.
-Y entonces, ¿que hago, como lo conseguiré? – preguntó.
-Tú sigue caminando – le dije – y si tienes que llevar un bordón, seguro que lo encontraras por el camino o quizá será el quien te encuentre a ti.
-Así lo haré – me dijo – si ocurre, te prometo que te enviaré un correo electrónico y te lo haré saber.
Cuando terminé mí estancia como hospitalero, fueron muchos los peregrinos que acogí en el albergue y aunque de una parte de ellos seguía acordándome por las fotos y por otros detalles, poco a poco se fueron olvidando y la memoria fue seleccionando a algunos de los que siempre se tiene un recuerdo especial. Ramón fue uno de esos que se quedó almacenado en el recuerdo más remoto de la memoria. Un día recibí un correo electrónico que decía en el título del mensaje; “Encontré mi bordón”. Era de Ramón que cumpliendo su promesa me contó la historia de cómo había encontrado a ese inseparable compañero que tuvo en su camino.
Me contaba que dos días después de haber estado en el albergue, cuando se encontraba caminando muy cerca de la mar, había tenido un repecho bastante pronunciado y luego debía afrontar una bajada con un desnivel importante.
Se apartó del camino para contemplar desde lo alto de unos acantilados la mar, aunque se encontraba en calma, se percibía la bravura de sus aguas por el balanceo que producían en un pequeño pesquero que se encaminaba al puerto.
Decidió sentarse un rato para descansar y observar las maniobras que hacía la embarcación y mientras lo contemplaba, involuntariamente sus ojos se posaron en un palo que había a unos metros de donde se encontraba sobresaliendo entre unos arbustos.
Fue a cogerlo y el primer impulso que tuvo fue dejarlo donde estaba, pero había algo que se lo impedía, lo cogió y al tenerlo en sus manos sintió que había pertenecido a otra persona y lo habían dejado allí para él, por lo que lo tomó entre sus manos.
Se trataba de un palo irregular de poco más de metro y medio, no era del todo recto y tenía un nudo en la parte superior. A cuarenta o cincuenta centímetros de su parte inferior, estaba ligeramente torcido, había una serie de cosas que lo hacían diferente y Ramón enseguida comprendió que ese era su bordón, no sabía cómo explicármelo, pero lo reconoció al instante y yo comprendí lo que sintió aunque el no supiera como decirlo.
Con su nuevo compañero comenzó de nuevo a caminar y en el fuerte descenso fue una ayuda muy importante para él peregrino, ya que sin él, seguro que hubiera dado más de un traspiés.
Ahora cuando salía de los albergues, lo hacia siempre acompañado, iba con su nuevo compañero y como yo le vaticine, fue su fiel apoyo el resto del camino, le impulsaba en las subidas y se encargaba de ir frenando su cuerpo en los descensos y cuando se encontraba solo, hubo ocasiones en las que incluso llegó a hablar con el.
Cuando llegó a la última etapa, en el Monte do Gozo, mientras contemplaba las torres de la catedral, lo dejó allí apoyado en un seto, también su compañero se había ganado poder observar la majestuosidad del templo y quién sabe, quizá algún peregrino que continuara hasta Fisterra o regresara andando a su casa podría verlo y hacerlo de nuevo su compañero de camino. Seguro que sentiría esa energía que Ramón se había encargado de transmitirle, lo mismo que debió pasarle a su anterior compañero cuando Ramón se lo encontró.
Sentí que aquel consejo que le di al peregrino había servido de algo y estoy seguro de que para Ramón, ese fue un camino distinto y que a partir de este momento, en los sucesivos caminos que vuelva a hacer, buscara a su compañero de camino y no pensara nunca más en pagar por algo que no tiene precio.
Cada vez que encontramos un escrito del Camino de Santiago, algo nos motiva a leerlo con calma, buscando...
José Almeida tiene una y mil historias y esta realmente enamorado del Camino, compartamos esa locura que se prende en nosotros al nada mas dar los primeros pasos. Traté de buscar uno para mi amigo, el Padre Martín, fui hasta el Atelier de Zacarias, en Francia, a buscar una MAKILA que tuviese características guerreras, la encontré, pero... el precio, que me pareció astronómico, lo alejó de mi y me puso a pensar... quería que fuese un obsequio en realidad muy bueno pero no tenía el dinero para adquirir esa joya que me mostraron; con pesar, no saben cuanto pesar, continué con mi Camino de ese año y, al retornar a casa, quedé con mi amigo en que la próxima vez que me aventurase hasta Santiago pasaría a visitar su familia en España. Así se cumplieron las voluntades y fue en esa tarde, en casa de sus familiares, que entendí que el mayor obsequio que podía ofrecerle a mi amigo era precisamente ese, el llevarles noticias frescas, recuerdos de momentos... nada podía ser mejor ni para El ni para Ellos. Al regresar, los cuentos, las fotos, las grabaciones, las lagrimas que soterradas se escapaban por entre los dedos trenzados en su cara. La makila me había buscado, encontrado y sacado de mi error...
Me di cuenta que mi bastón de montaña que tantas veces me ha acompañado no se merecía el que lo abandonase por esa joya con que lo había comparado. Sin duda que nuestra relación es muy especial, hasta el extremo que lo resguardo para que no pase frío... ya no está tan pulido como los primeros días... lo tuve en mis manos mientras mientras caminaba por los Pirineos al regresar de Francia y sentí que casi tenia vida, me reclamaba el desafecto... En un momento de locuaz locura le expliqué que no tenia nada que obsequiar a mi amigo, me sugirió que lo entregase a El... Ahora ya no está el Padre Martín...su alma debe estar por verdes prados; de seguro, habrá encontrado una MAKILA y con ella recorrerá esos caminos de montaña que tanto disfrutó.
8056.-Vargas Llosa y su idea de Chavez
LA OPERETA DEL CHAVISMO y ahora????
Por Marío Vargas Llosa.
A Chávez le llegó su hora. Sus cómplices temen que la suya también. Y eso explica la opereta y la furia de las víboras.Sí, queridos lectores: es de la famosa novela de François Mauriac de donde tomamos prestado el nombre de estas líneas. Porque viene como anillo al dedo a la opereta con fondo trágico que se representa en Venezuela. NO cabe duda de que el Comandante se la buscó. Pudo conseguir el consuelo de un final digno para su turbulenta carrera de mal militar y eficiente demagogo. Prefirió llevar al extremo su pasión narcisista por el mando, ceder ante sus odios y aspirar a la pompa mundana de una apoteosis que lo semejara a Bolívar. Pero se va a quedar con los dolores del prócer, sin un ápice de su grandeza. Lo que hay en torno suyo, esa carrera por los restos de la piñata que va a romperse, es lo que tiene merecido su memoria. Los que conspiran en silencio para alzarse con trozos del poder tienen comprometida su conciencia y justos temores por el examen de su conducta. Porque saben que se robaron a Venezuela, que la condenaron a cien años de abandono y que ha llegado la hora de que respondan ante la Historia.Ese país perdió, porque se la robaron, la mayor bonanza que ha tocado a las puertas de cualquier nación latinoamericana. Tres millones de barriles de petróleo a cien dólares, para simplificar cuentas, montan trescientos millones de dólares diarios, más de cien mil millones de dólares por año. De lo que no hay ni especies náufragas.
Después de 14 años de producir semejante fortuna, a Venezuela no le ha quedado nada. Y eso era lo que tapaba Chávez con su agresividad de “rufián de barrio” y sus maromas de populachero de tercera categoría. Se va con el mérito de no haber permitido que esa pregunta se la hicieran en serio, con lo que se economizó el costo de una respuesta imposible.Venezuela no tiene un camino, ni un puerto, ni una fábrica, ni un colegio ni un hospital para mostrar como resultado de esa danza millonaria. En cambio, arruinó lo que tenía de industria y lo que producía de comida. Y se gastó hasta el último barril de petróleo, dejando la pesada carga de una deuda que tardará muchos años en pagar. Eso es enteramente atribuible a la improvisación y a la ineptitud de un régimen comandado por un sujeto clamorosamente incompetente. Descontado ese fardo, surge patente que a Venezuela se la robaron y las víboras sobrevivientes no quieren enfrentarse a la gran cuestión que alguien, algún día, les propondrá a nombre de ese adolorido país: ¿dónde están mis reales?Los aspirantes a mandar saben todo lo que tienen que ocultar. Y saben que no podrán hacerlo si el poder se les escapa. Un poder judicial digno, una opinión independiente, una Fiscalía decorosa y todo volará en átomos. Lo que no es permisible ni aceptable. Las víboras se lanzarán implacables contra cualquiera que pretenda penetrar en su nido de maldades. La cuestión es de supervivencia, que genera solidaridades feroces, y odios y recelos incontenibles. Chávez era el mago que lo tapaba todo. Muerto Chávez, como está muerto, cada uno se preocupa por lo suyo y lo defenderá a dentelladas.Los hermanos Castro serán los primeros. Esa cifra que fluctúa entre cinco y diez mil millones de dólares por año, regalo del locato de Caracas, explica que Cuba no haya tenido que rendirse. Y queda lo que Chávez regaló a Nicaragua y comprometió en Bolivia, en Ecuador y en Argentina. Y lo que se alzó la boliburguesía, esa mezcla de militares corruptos y civiles arribistas que mandan y roban en Venezuela.Faltaría el balance del narcotráfico para medio completar las cuentas. Esas que nadie se atreve a pedir y que todos temen que un pueblo enfurecido llegue a demandar. No se puede robar tanto, tan impunemente. A Chávez le llegó su hora. Sus cómplices temen que la suya también. Y eso explica la opereta y la furia de las víboras.Se avecina un período tenso, en el que, una vez más, como hace dos siglos, se decidirá en tierra venezolana el futuro de la libertad en toda la América Latina.MARÍO VARGAS LLOSA.
2013/06/06
8055.- Aforismos.-
El lenguaje de los aforismos
Publicado por Tes Nehuén
Con el auge de Twitter y las redes de microblogging cada vez es más común escuchar el término aforismo. Sin embargo, muchas veces se lo utiliza como sinónimo de frase corta, aunque su verdadero significado es mucho más que eso.
En este artículo te contamos algunas cosas respecto de los aforismos.
¿Qué es un aforismo?
Se les llama aforismos a aquellas declaraciones concisas que generalmente pretenden aleccionar o aconsejar a quien las lee, basándose en un verdad profunda expresada de una forma sencilla y aparentemente cerrada.
Este término fue empleado por primera vez por Hipócrates, para etiquetar una serie de proposiciones referidas a síntomas y diagnósticos de enfermedades. En un principio fue un concepto utilizado en el área de las ciencias pero más tarde se generalizó, hasta llegar a considerarse como una estructura adaptable a todo tipo de principios.
Según lo define Andrés Sánchez Pascual, para que un texto pueda ser considerado aforístico debe contar con tres características fundamentales.
- Concisión didáctica
- Agilidad crítica
- Tendencia ilustrada
Un aforismo puede ir desde una ocurrencia jovial y ligera, provocado por un uso ingenioso del lenguaje, hasta una fórmula lapidaria y dogmática que intente arribar a una verdad que el autor considera imprescindible.
Axiomas y refranes, dos tipos de aforismos
Existen claras diferencias entre aforismos y axiomas. Mientras que el primero se elabora a partir de la investigación y la experiencia; el segundo se refiere a verdades innegables, aquéllas que no requieren de la comprobación para ser consideradas como ciertas.
Esto se entiende todavía más si nos acercamos al origen de cada uno y tenemos en cuenta que los aforismos fueron utilizados en disciplinas que carecían de una metodología de estudio, tales como la medicina, la agricultura, la jurisprudencia y la política.
De todas formas, hoy en día, en el que se considera que los aforismos son el género literario que reúne a todos aquellos subgéneros que cumplen con sus requisitos, esta diferencia se ha diluido. Tal es así que los axiomas pueden tratarse como subgéneros dentro de este extenso conjunto, en el que también se encuentran los proverbios, los refranes, las máximas, las sentencias, los adagios y los dichos, por citar tan solo algunos de ellos.
Un refrán es un aforismo de construcción popular. Se diferencia del proverbio en que éste tiene un origen relacionado con la religión y las paremias cultas, tal es el caso de los proverbios bíblicos; mientras que el refrán tiene un origen popular.
En el Quijote, Cervantes denomina como refrán una sentencia breve que ha sido elaborada a partir de la experiencia y la especulación de los antiguos ancianos; podríamos agregar también que algo que los caracteriza frente a otros aforismos es su cualidad de anónimos.
Son mensajes que se van comunicando de generación en generación y que cuentan con la carga propia de la cultura en la que han sido elaborados. Los temas que más abordan son el destino y la fatalidad del paso del tiempo.
Si intentamos realizar un análisis literario, podemos decir que se valen de ciertos recursos propios del género poético para dar forma y color a sus expresiones; sobre salen, por ejemplo, el uso de la antítesis, la elipsis y el paralelismo.
Aforismo como arte poético
Pero ahora encararemos la parte más interesante de este género, el aforismo como arte poético. Porque más allá del juego de palabras y de la forma filosófica que estas frases encierran, debe haber una intención poética por parte de quien las escribe. Y esa intención debe inducir a la mueca en la que tragedia y humor se fusionan. Por decirlo de otra manera: a la risa absolutamente seria.
Hace poco leí una frase (lamentablemente no recuerdo de quién) que creo define claramente la función de un texto aforístico y nos recuerda la importancia de dar con el tono y la imagen que la brevedad de cada ocasión exige. Decía:
O dicho de otra forma, un aforismo es una hendija por la que intentamos acercarnos a la verdad escondida detrás del lenguaje.
Acostumbrados a utilizar las palabras de una forma determinada, los aforismos llegan para causar la revolución que el propio lenguaje necesita. Para devolvernos la frescura y hacernos pensar más allá de las formas. Para encontrar el verdadero significado que enmascara las palabras.
Es una forma de liberar a la palabra de ese sentido al que lo ha ligado la propia semántica del lenguaje, para vestirla nuevamente valiéndose de la ironía y deteniéndose en un espacio entre el nihilismo y el dogmatismo, ese hilo que sostiene a la filosofía desde hace siglos.
El lenguaje de los aforismos
Cabe resaltar que un aforismo no intenta describir una idea sino darnos su sentido, por tanto depende estrictamente de lo que el autor entiende por “sentido”. Algunos creen que las palabras tienen un significado estricto y las emplean de una forma directa e incuestionable. Otros, están convencidos de que todo es relativo, incluso el significado de los términos, por lo que el sentido de sus aforismos no apuntará al acercamiento de lo que todos entienden por esas palabras, sino que buscará renovar dicho significado.
Intentar crear aforismos con el deseo de convertirse en nuevos Heráclitos o Parménides no parece una posibilidad aconsejable. Sabemos que no hay verdad posible y que jamás alcanzaremos una fórmula para comprender la vida o codificar el universo.
Nunca nos enfrentaremos a la verdad del sentido de la existencia; por tanto, posiblemente la forma ideal para encarar un aforismo es desde la propia humildad, para acercarnos al entendimiento del lenguaje en todas sus formas, con todos sus aspectos relativistas.
Para terminar podemos agregar que la finalidad de un aforismo es la reducción del lenguaje a su expresión mínima para extraer de cada palabra un nuevo sentido.
Lee todo en: El lenguaje de los aforismos > Poemas del Alma http://www.poemas-del-alma.com/blog/especiales/el-lenguaje-de-los-aforismos#ixzz2VUJK4csq
Con todo el respeto para el Autor y para la pagina "Poemas del Alma". Gracias
8054.- Hablando de escorpiones
El maestro y el escorpión
Una de las cosas más dolorosas y difíciles que un ser humano es llamado a hacer es responder a la maldad con amabilidad, y perdonar lo imperdonable.
Por la reacción al dolor, el maestro soltó al animal, que cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose.
El maestro de nuevo intentó sacarlo y otra vez el bicho le volvió a picar.
Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo:
- Perdone, ¡pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que usted intenta sacarlo del agua lo picará?
- La naturaleza del escorpión es picar y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar -respondió el maestro.
Y entonces, ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.
No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño; sólo toma precauciones.
Algunos persiguen la felicidad, otros la crean.
Que la conducta de las otras personas jamás condicione la tuya.
enbuenasmanos.com
8053.- Los viejillos...
Uno no se ve viejo, pero sí ve viejos a los demás.
Yo miraba a dos tipos bastantes fregados que estaban sentados en el lado opuesto al nuestro en el bar.Fue entonces que le dije a mi amigo:
¡Mira nada más! así vamos a estar nosotros dentro de diez años.
Y mi amigo me respondió:
¡¡¡ Es un espejo, baboso !!!
8054.- El discurso del muro
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Posted: 05 Jun 2013 11:26
PM PDT
Por: Francisco Zepeda
Andino
Cnel. ® FAH
Además de lo anterior, los
rusos y sus aliados habían erigido un muro a lo largo de sus ciudades y
campos para evitar la fuga de los ciudadanos que buscaban la libertad y el
MURO DE BERLÍN era conocido a nivel mundial. La llamada Guerra Fría se
encontraba en su apogeo. Hacía escasos 8 meses (octubre – 1962), se había
desarrollado la CRISIS DE LOS MISILES EN CUBA, cuando la humanidad estuvo al
borde de un holocausto nuclear entre los EUA, sus aliados y la Unión
Soviética.
En su discurso, Kennedy hizo
uso de su carismática personalidad para lograr grandes ovaciones de los
congregados y una elevación superlativa de su moral. Es nuestra intención
citar varias partes de esa alocución porque creemos contienen ideas todavía
vigentes sobre democracia y comunismo.
Casi al comienzo expresaba
Kennedy: “Hace 2000 años el más orgulloso alarde era “CIVIS ROMANUS SUM”,
(soy un ciudadano romano), hoy, en el mundo libre, el más orgulloso alarde es
ICH BIN EIN BERLINER”, (yo soy un berlinés), significando con eso su
convicción democrática y total apoyo a la antigua capital alemana.
Con una voz clara, enérgica
y convincente, Kennedy sostenía: “Hay mucha gente en el mundo que
realmente no comprenden o dicen no comprender, cual es el gran argumento
entre el mundo libre y el mundo comunista. ¡DÉJENLOS VENIR A BERLÍN! (Let
them come to Berlin!). Hay algunos que dicen que el comunismo es la ola
del futuro, ¡DÉJENLOS VENIR A BERLÍN! e inclusive hay algunos pocos que dicen
que es cierto que el comunismo es un sistema diabólico pero
permite tener progreso económico, LASS´SIE NACH BERLIN KOMMEN”, (¡Déjenlos
venir a Berlín!). Esas últimas palabras dichas en alemán, levantaron
una tremenda ovación de los asistentes.
“La libertad tiene muchas
dificultades y la democracia no es perfecta, pero nosotros nunca hemos tenido
que poner un muro para mantener a nuestro pueblo adentro, para prevenir que
ellos puedan irse”.
“Ustedes viven en una
defendida isla de libertad pero su vida es parte del total principal”.
“Así que permítanme pedirles
para cerrar, levantar sus ojos más allá de los peligros de hoy, hacia las
esperanzas de mañana, más allá de solo la libertad de esta ciudad de Berlín o
su país Alemania, hacia el avance de la libertad en todas partes, más allá
del Muro hasta el día de paz y justicia, más allá de ustedes y nosotros hacia
toda la humanidad”.
“La libertad es indivisible,
y cuando un hombre está esclavizado, todos no son libres”.
Con su visón futurista de
estadista, Kennedy, en 1963, ya visualizaba la caída del marxismo-leninismo,
del Muro de Berlín y afirmaba: “Cuando ese día finalmente llegue, como
llegará, la población de Berlín del Oeste podrá tener la sobria satisfacción
en el hecho que ellos estuvieron en las líneas del frente por casi dos
décadas”.
Kennedy cerró su emotiva
alocución diciendo: “Todos los hombres libres, dondequiera ellos vivan, son
ciudadanos de Berlín, y, por lo tanto, como hombre libre, estoy orgulloso de
las palabras ICH BIN EIN BERLINER”.
Pocos meses después, el 22 de
noviembre de 1963, los berlineses que habían aclamado a John F. Kennedy en
Berlín, lo lloraban como hicieron millones alrededor del mundo al caer
asesinado en una calle de Dallas, Texas.
El más carismático y
demócrata presidente de los EUA, propulsor de los Derechos Civiles en su
nación, de la Alianza para el Progreso y del Cuerpo de Paz, entre
otros, no logró ver concretadas sus palabras y predicciones para
poder admirar una Alemania reunificada y libre del régimen
opresor e indignante en el cual se sumergió Alemania del Este y parte de
Europa desde 1945 hasta 1989. Tampoco pudo observar la estrepitosa caída de
un sistema anti democrático, privilegiando a las cúpulas políticas, que
va contra la naturaleza del hombre y que vulnera la más elemental pasión
humana, como es la libertad.
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