2013/09/13

8156.- El Chavo está jugando...


La Doña Florinda del continente.-

DANIEL LANSBERG RODRÍGUEZ | EL UNIVERSAL
viernes 13 de septiembre de 2013 12:00 AM
La comunidad médica nos dice que los delirios paranoides tienden a florecer dentro de condiciones psiquiátricas, como el narcisismo, baja autoestima y esquizofrenia –poca sorpresa causa, que nuestro régimen haya resultado ser un terreno tan fértil en donde cosecharla.  Venezuela fue, durante muchos años, conocida internacionalmente por sus amplias reservas de petróleo, exquisitas reinas de belleza, su talento para el beisbol y falta del mismo para el fútbol. Pero ahora, durante los últimos años, el país ha logrado convertirse también en el mayor fabricante –y exportador– de paranoia del hemisferio.

Al igual que la inolvidable Doña Florinda en el programa de "El Chavo", quien al solo escuchar a Kiko llorando,  juzgaba al desventurado Don Ramón como culpable –condenándolo seguramente a una sonora cachetada– nuestro gobierno culpa por instinto y no por tener evidencia. La diferencia en nuestro caso, es que la que llora es Venezuela, y que la bofetada permanece simbólica ya que los culpables fantasmales nunca logran aparecer.

En su libro, El Teniente De San Porfirio, el escritor Joel Hirst ingeniosamente articula una Venezuela distópica en un futuro próximo, donde la tendencia de la paranoia estatal ha alcanzado nuevas alturas, y donde los partidarios de la oposición se les acusa rutinariamente de canibalizar niños entre otros crímenes. Pero hablando en serio: ¿Qué tan lejos estamos de eso ahora? La buena fortuna (como, por ejemplo, altos precios de petróleo a nivel internacional) se celebra como un logro astuto de nuestro régimen, como si a ningún gobierno pre-chavista se le hubiera ocurrido desearlo. En tanto, cada nuevo colapso, muerte o desgracia en el carrusel de catástrofes que es la quinta República, se identifica inmediatamente como consecuencia de cábalas internacionales, provocadores de oposición, iguanas siniestras y tecnologías imperialistas tan avanzadas como para ser indistinguibles de hechizos mágicos.

Recientemente, tuvimos un anuncio de Rafael Ramírez donde explicaba una vez más, que fueron saboteadores de la oposición quienes causaron deliberadamente la fuga de gas en la refinería de Amuay del año pasado, que llevó a la explosión del 25 de agosto, que mató a más de 40 personas.  En realidad, uno tiene que admirar como el azar, la suerte, los "actos de Dios" o la ineptitud, parecen haber desaparecido totalmente de este país durante la última década y media. Esperemos que el abandono de éstos no haya afectado la economía local de Sorte.

Esta semana, al conmemorar el duodécimo aniversario de los ataques terroristas contra las Torres Gemelas y la de cuarenta años tras la caída de Allende en Chile mediante un golpe de Estado. No hace falta que nos recuerden, las tragedias reales que los seres humanos somos capaces de propiciar cuando se busca derrocar a un gobierno, o generar caos. La palabra sabotaje data del norte de Europa durante su revolución industrial, cuando trabajadores echaban sus "sabots" (zapatos de madera) en los engranajes de madera de la industria textil para romper los dientes de la misma, y arruinar la maquinaria. De esta manera, esperaban frenar la automatización antes de que la misma pudiera reemplazar a los trabajadores humanos por considerarlos obsoletos. Seguros en la rectitud de su camino, los propios trabajadores solían ser bastante abiertos sobre lo que hacían y sus razones para hacerlo. Esto claramente no es el caso en Venezuela. Lo que sí tenemos es una máquina de propaganda –¿sin dientes?– y un gobierno cada vez más imaginativo para encontrar nuevas maneras de ampliar los límites de la retórica acusatoria, que retaría la imaginación incluso del niño más creativo.

El gobierno quiere convencer a cada venezolano que el ser paranoico es igual a ser perceptivo, cuando se trata de política, pero que los innumerables peligros verdaderos de la calle –violencia, corrupción, infraestructura decaída–  tienden ser exagerados en la mente popular.

Cuando escucho este tipo de argumento, pienso en un reciente video de YouTube que ha ido viral, y que muestra Guardias Bolivarianos jugando a ser "malandros tuquis" mientras que disparan sus armas de fuego en todas direcciones. Hasta donde recuerdo, se suponía que estos "Pedro Pistoleros" supuestamente protegerían y generarían una patria segura...

Me estremezco al pensar a donde o en quien estas balas –disparadas en juego– pueden haber llegado. Tal vez en domicilios o en niños de edad escolar, o dentro de atletas como la pelotera china Cheuk Woon-Yee (quien fue herida por una bala perdida durante el Clásico de Beisbol Femenino de 2010). O bien a través de ventanas de algún vehículo o alguna otra infraestructura.

Esta sí es una amenaza no fundada en los delirios paranoicos e imaginativos de políticos ridículos, si no en tres leyes probadas del universo físico: la ley de la gravedad, la ley de la inercia y –la más importante– la ley de los números.

@Dlansberg

8155.- Escuela Rotaria

Los valores que debe tener la juventud

“Mis amigos rotarios me han puesto en la difícil, pero grata tarea, de decir unas palabras sobre los valores que deben acompañar a los jóvenes, para que el futuro les sea venturoso y puedan convertirse en hombres de bien, útiles a la sociedad en que viven. De más está decirles que me siento muy honrado de compartir este agradable auditorio formado por los mejores compañeros de las escuelas y colegios de la ciudad.
Les diré de entrada que, en la vida, dos aspectos son muy importantes para los jóvenes:
- una excelente formación profesional
- una buena conducta
La formación profesional es sustancial, porque el mundo actual es un mundo científico. La ciencia y la tecnología, se han introducido en todos los resquicios de la vida. Tener conocimientos e información es hoy un imperativo categórico. El conocimiento es un instrumento primordial, que les permitirá desempeñarse con solvencia en el trabajo, les otorgará amplias posibilidades y les concederá autoridad. La inopia, la carencia de conocimiento, hoy en día, es sinónimo de exclusión.
El otro aspecto importante es el comportamiento, la conducta que muestren en la vida y en la profesión. La conducta revela a las personas. Los antiguos griegos le otorgaban mucha importancia al comportamiento y sostenían —hace ya mas de dos mil años— que no solo se debía instruir en materias prácticas, sino también en normas de buena conducta.
Esta noción sigue siendo válida y para esta instrucción el hogar es la piedra fundamental. Luego viene el aula. Por lo tanto, los jóvenes tienen el compromiso de escuchar a padres y maestros cuando hablan de primordiales normas, principios y valores, que les permitirán desempeñarse con dignidad y decoro en cualquier lugar que el destino los ubique. La observación de los buenos ejemplos también es invalorable, porque enseñan más que mil palabras. Los buenos ejemplos se pueden encontrar en la familia, en la sociedad, en las vidas paradigmáticas y muchas veces hasta en la gente más humilde.
Pues bien, ¿cuales son esos valores que los jóvenes deben conocer y asumir?
Son múltiples. Pero ahora solo quiero mencionar algunos muy importantes. Sin ellos la comunidad se degrada y retrocede. No tengan la menor duda, la vida que es impiadosa, se encargará luego, de recompensar a los sensatos, que respetan los valores y de marginar a los insensatos, que los ignoran.
I.- Indiscutiblemente, el primer valor o norma de una conducta íntegra es la honestidad. La honestidad implica mesura, modestia, recato y sobriedad. La honestidad es ser fiel a la verdad y actuar siempre de buena fe. La honestidad expresa respeto por los demás y por uno mismo. Tiñe a las relaciones humanas de confianza y claridad. Toda actividad social o institucional decae o degenera cuando este valor está ausente o se introduce la impudicia.
II.- El segundo valor importante que deseo mencionar es la responsabilidad. Hace más de cuatro mil años, en la Mesopotamia, se descubrió la responsabilidad cuando pensaron que las malas acciones de los hombres eran castigadas por los dioses enviando los males. Se concluyó que el hombre es el culpable de sus males y debía, por lo tanto, asumir su responsabilidad por las consecuencias de sus actos. Incorporar el concepto constituyó un signo de madurez.
En la Biblia Adán muestra inmadurez al culpar a Eva por comer el fruto prohibido del Edén y Eva también muestra inmadurez al culpar a la serpiente. Caín, pretendiendo eludir su responsabilidad cuando se le preguntó por la suerte de Abel, respondió en forma sibilina: “Soy acaso el guardián de mi hermano”.
Los griegos decían que por más que lo intentemos no podemos eludir nuestra responsabilidad por las decisiones que tomamos. Y actualmente, en los países desarrollados, se mira a las personas irresponsables como desconsideradas y hasta peligrosas y no se aceptan excusas cuando las cosas salen mal.
Un ejemplo histórico de responsabilidad lo dio Sócrates. Encarcelado y condenado a muerte injustamente, se niega a escapar como le aconsejaba su amigo Critón, No quiere infringir la ley ateniense. Su argumentación es una invalorable lección sobre la responsabilidad y el respeto a los principios y las normas. Sócrates fue condenado a muerte, pero sus arteros acusadores fueron condenados por la posteridad a algo infinitamente peor. Fueron condenados a la ignominia.
III.- La valentía es otro valor importante que los jóvenes deben incorporar. Nos referimos a la valentía que sirve, no para agredir, sino para resistir las adversidades y sinsabores que nos puede deparar el destino. La noble valentía, que nos da fuerza para luchar y no dejarse vencer por los obstáculos.
También, el tipo de valentía que tuvieron Gandhi y Luther King, cuando encabezaban actos de protestas no violentas, para luchar contra la injusticia y la humillación que observaban en sus pueblos. Enseñaba Aristóteles que, al afrontar cosas terribles y resistir contra ellas, nos volvemos valientes y que el aumento de las dificultades acrecienta nuestra valentía y fortalece nuestra capacidad de resistencia.
IV.- Otro valor cardinal es la perseverancia. En casi todos los aspectos de la vida la perseverancia es fundamental para el éxito. Muchas cosas buenas que se pueden hacer, se pierden por titubeos, dudas y falta de determinación. Muchos obstáculos, que no se pueden superar de entrada, se superan cuando se persiste en el esfuerzo. Los jóvenes deben aprender a ser perseverantes.Es una virtud que debemos apreciar en alto grado. Tiene un valor enorme. Es una fuerza potente, en la experiencia humana.
Antes de Cristo, un general romano les decía a sus soldados que en la batalla la perseverancia es irresistible.
En el contexto adecuado y unida a la inteligencia, la perseverancia es un ingrediente esencial para el progreso individual. Los jóvenes deben saber que la perseverancia siempre rinde sus frutos. Cualquier dificultad se vence con perseverancia, que es claramente esfuerzo y constancia.
V.- La compasión, la bondad y la solidaridad. Cuando forman parte del carácter engalanan y ennoblecen la vida. No son virtudes de los timoratos, sino de los fuertes. El que las practica no debe esperar recompensa. La esencia que nutre estas virtudes es sentir la angustia ajena, es sentir piedad por el dolor ajeno.
Quiero recordarles un simple acto de compasión, que tuvo trascendencia histórica. Ese acto fue la decisión misericordiosa de la hija del faraón, de rescatar a un indefenso niño, que flotaba en una cesta en las aguas del Nilo. Ese simple acto de piedad salvó a Moisés, el adelantado que nos reveló, mas tarde, los diez mandamientos.
Se dice, que la compasión, infunde sentido a nuestra vida y que ningún acto de caridad es en vano y también, se apunta, que nos acercamos a Dios cuando la practicamos.
VI.- Un notable valor es la lealtad. Es una virtud eminente porque indica nobleza, constancia y tesón. Ser leal significa tener un nivel alto de apego a ideales, instituciones o personas con las que decidimos identificarnos. La lealtad resiste a los contratiempos y a las tentaciones. La persona leal inspira confianza y la confianza es muy valiosa. La lealtad es como el coraje; se manifiesta con mayor claridad cuando aparecen las dificultades. La lealtad es siempre gratificante. Especialmente la lealtad a los principios.
VII.- He dejado para el final,la amistad y el compañerismo. Son, sin duda, valores excelsos. Y los hemos mencionado al final, porque es fácil tener muchos amigos cuando se cuenta con todos los valores anteriores. La amistad y el compañerismo suelen surgir de afinidades espirituales, de metas e intereses comunes y de propósitos similares, que generan confianza y afecto. La amistad se fortalece por las vivencias compartidas, pero tiene sus exigencias: franqueza, lealtad, solidaridad y apertura.
Siempre encontraremos amistad si estamos dispuestos a dar afecto y solidaridad.
Se dice y con razón, que los buenos amigos elevan y los malos disminuyen. Es necesario saber que tener un buen amigo es tener un aliado incondicional, en las buenas y en las malas.
Quiero finalizar con un concepto del poeta inglés, Walter Foss. Él nos recuerda que estamos aquí para asistir a los demás en su viaje por la vida, y los amigos ayudan a transitar, con alegría y concordia, este veloz, esperanzado y misterioso viaje.


Muchas gracias.”
Dr. Aldo Yunes
Socio Honorario del RC de Santiago del Estero

2013/09/12

8154.- Con gran lastima...


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Degeneración absoluta


Parafraseando a don Vito Corleone en una de las escenas de la famosa trilogía en la que se describía con detalle la vida de una familia, creo que podría llegar a hacer mía una de las frases de esta película; “no me importa en absoluto lo que haga cada uno para ganarse la vida”.
Pero este gangster cinematográfico, sabía quien era y no tenía ningún reparo en admitirlo. Todo lo contrario que algunos fariseos que hacen gala de una conducta ante los demás, aunque luego para “ganarse la vida” hagan todo lo contrario de lo que pregonan.
Viene esto a cuento, por la degeneración que se está percibiendo en el Camino, donde se va perdiendo la magia que algún día acompañó a este sendero de ensueño que algunos han enlazado hasta casi reverenciarlo, pero que ya no es ni sombra de lo que un día llegó a ser.
La desvergüenza, llega a tales extremos, que algunas personas que se han dado a conocer por estar implicadas en algunos aspectos organizativos del camino, bien sea como hospitaleros, dirigentes o incluso los propios peregrinos, no tienen ningún rubor en cometer algunas tropelías que van degradando lo que en un momento se convirtió en la última aventura que muchos podían soñar y están contribuyendo a que vaya languideciendo a pasos agigantados.
No me importa que algunos si llegan a leer esto se sientan aludidos y se indignen, es más, ese es uno de los objetivos, que cuando se vean algunos ejemplos, muchos, enseguida ubicaran a estos lugares anónimos y hasta pondrán cara a los desvergonzados que con su comportamiento están ayudando a que el Camino decaiga, aunque luego, no lleguen a enrojecer cuando saquen pecho hablando de lo que ellos están haciendo por el Camino. Confío en que al menos se sientan aludidos y alguna conciencia se revuelva y medite sobre determinados comportamientos.
Lo que sigue a continuación, no se refiere a ningún lugar en concreto, desgraciadamente ocurre en más sitios de los que podemos imaginar y si no se denuncia públicamente, se irá adquiriendo como habito y se propagará como esas malas costumbres que son como la mala hierba y enseguida acaban por estrangular lo que tiene que crecer y dar su fruto.
Después de hablar con algunos hospitaleros y con peregrinos, he recogido media docena de situaciones en las que se esta viendo esa degeneración del camino. Aunque soy consciente de que existen muchas otras situaciones anómalas que es preciso que destapemos y con la propagación de los medios informáticos, seguro que llega a muchos sitios, no solo a los peregrinos que van a hacer el camino, también puede que algunos de los responsables de estas tropelías, al leer esto sientan que en lo más profundo de sus conciencias algo se remueve y dejen estas practicas que tanto daño hacen al Camino y a la filosofía que se ha proyectado del mismo.
Esa filosofía que un día volvió a ser el lema de este sendero mágico (acogida, compartir, sensaciones, sueños,…), no se estrangule del todo y pueda de nuevo estar presente en la mayoría de los lugares de este camino.
La hospitalidad se concibió como una acogida a los peregrinos que tenía mucho valor pero no tenía precio, el precio era el que cada uno de los que sentían acogidos le daba y por eso se contribuía con un donativo para mantener aquel lugar y colaborar con los gastos que se generaban (luz, agua, limpieza, seguros, comida cuando la había,…). Ese concepto de donativo que generosamente se aportaba, atraía a los peregrinos a estos lugares que se diferenciaban de los que contaban con un precio establecido.
Cada vez, son menos los albergues que se mantienen con el donativo que dejan los peregrinos porque van siendo sustituidos por los que desean unos ingresos fijos. Pero la palabra donativo, sigue teniendo cierto poder de atracción, muchos lo identifican con un lugar donde se aplica esa filosofía que hace diferente a este camino, por eso buscan estos lugares, donde esperan encontrar esa magia que desean encontrar en su camino.
La picaresca está haciendo que muchos a la hora de anunciar su albergue, pongan la palabra donativo y cuando los peregrinos acceden a el, en el mostrador hay un gran cartel que especifica un poco más (Donativo de 6 a 8 €), así como suena, con dos cojones. 
O es donativo, o es un servicio derivado de la hostelería/hospedería donde los servicios tienen un precio. Lo que no se puede es decir una cosa y la contraria. Este cartel, ha presidido uno de los albergues carismáticos del Camino, un albergue que nació para dar acogida a los peregrinos y contaba para ello con unos medios de financiación y si quien fundó esta institución, levantara la cabeza, a pesar de lo santo que era, me imagino que correría a bastonazos a todos los que ahora tratan de representarlo.
En otro de los lugares un día entrañables del camino, ahora, además de cobrarte 8 € por la litera que te dan para descansar, te ofrecen la cena comunitaria que hacen para los peregrinos, eso si por el módico precio de otros ocho euros, lo cual dependiendo de la cena que te den no está nada mal y puede ser hasta un buen servicio para no tener que andar buscando un lugar donde, vete a saber lo que te ponen para cenar. 
Pero lo curioso en este caso, es que si no te apuntas a la cena y pagas esos ocho euros por los macarrones y la ensalada, te cortan el agua caliente y te tienes que duchar con agua fría. Así como suena, a joderse y pasar frío por no ser de los VIP.
Donde ya es para mear y no echar ni una sola gota, es en ese albergue que si llevas tu cena y quieres sentarte en la mesa del albergue, tienes que abonar 1,5 € por ocupar silla y si no pasas por taquilla, a comer de pie o sentado en el suelo. 
Imagino que si esto prospera y no se denuncia y se pone verdes a quienes lo practican, acabaran como los vuelos de bajo coste y cuando se llegue a los albergues nos encontraremos una lista en el tablón con los precios de los servicios: (utilización de cocina 1 €; servilleta 0,15 €, cucharilla o,10 €, meadita durante el día o,25, si es por la noche 0,25 € más o,05 € de luz y así todos los servicios que puede encontrar el peregrino en el albergue).
También me comentaban que en algunos sitios a los peregrinos por la litera les cobran ocho euros y a los que hacen el camino en bici once, ocho por la litera y tres por la bicicleta. Cuando me comentaron este caso, pensé que los que regentaban el albergue eran tontos, con el filón que tienen ahí con las mochilas a euro o euro y medio, se forran enseguida, aunque tiempo al tiempo.
Una de las personas a las que me imagino sacando pecho cada vez que habla de su labor con los peregrinos, porque debe ser un don nadie en su vida privada y es conocido únicamente por ser uno de esos dirigentes que desgraciadamente hay en el camino, viendo el negocio que puede ser esto, ha puesto un albergue espectacular, lo cual como decía al principio, me parece licito, porque como los gansters, cada uno se gana la vida como puede o como sabe y nadie somos quien para censurar determinados comportamientos si antes no hacemos un examen de conciencia de los nuestros.
Este buen peregrino y hospitalero, al hacer la inversión que ha realizado en su proyecto, no ha tenido el menor rubor que alterar el camino que seguían los peregrinos. Antes caminaban por un precioso sendero, donde la naturaleza lo presidía todo, cada paso que el peregrino daba, se inundaba con los aromas que hay en muchos lugares del camino, pero como su albergue no está en el camino, desvía tres kilómetros a los peregrinos por una carretera infernal, para que pasen por delante de la puerta de su albergue. Estos son algunos de los que dirigen los destinos del camino y sus opiniones pesan en las administraciones públicas a la hora de tomar decisiones sobre las mejoras que deben hacer en esta ruta milenaria.
Lo malo de estos comportamientos es lo contagiosos que pueden llegar a ser, si lo hacen quienes mayor interés tienen en el camino, por que no han de hacerlo los que solo se encuentran allí de paso y ha coincido que su negocio esta al lado de donde pasan los peregrinos.
Me comentaba un hospitalero que llegó como voluntario a pasar una quincena en uno de los albergues que todavía se mantienen con el donativo de los peregrinos. Este albergue se encuentra en un pequeño barrio en el que no hay ningún servicio, se abastecen habitualmente con furgonetas que van de vez en cuando por el pueblo.
Al segundo día de estar en el albergue, uno de los vecinos que tiene una huerta, llevó unos pimientos y unos calabacines para los hospitaleros y para los peregrinos que hubiera ese día.
Pensaron que era la materia prima ideal para hacer un pixto, pero le faltaban unos tomates, por lo que se fueron dando un paseo hasta otro barrio en el que si había una tienda con todo tipo de productos.
Le dijeron a la tendera que les pusiera unos tomates y esta cogió tres de una caja, pero el hospitalero vio que estaban un poco verdes para lo que él quería y le preguntó que si no los tenia más maduros. Entonces miró en una caja que estaba fuera del expositor y sacó tres tomates a punto de pasarse, pero para el fin que iban a ser destinados parecían los ideales.
-¿Cuánto le doy? – dijo el hospitalero.
-Pues tres tomates, tres euros – respondió la tendera.
-¿Cómo que tres euros? – dijo extrañado el hospitalero – si los tiene para tirar y me los está cobrando por lo menos a cinco o seis euros, tres o cuatro veces más que los de ensalada que tiene expuestos.
-Es que estos son para los peregrinos que pasan y les cobramos a un euro cada tomate y nadie se ha quejado hasta ahora.
Vamos la desvergüenza absoluta y el problema de esta situación, es que es contagiosa y se expande como la pólvora si no se ponen las medidas para detenerlo.
No voy a ser de los que tiran la piedra y esconde la mano. Detectar estas irregularidades, está bien, darlas a conocer para sensibilizar a más personas, es mejor y denunciarlas creo que es una obligación. No debemos ser ajenos a estas tropelías y cada uno en la medida de nuestras posibilidades tenemos que poner los medios necesarios a nuestro alcance para que no sigan avanzando.
Cada uno de los casos expuestos, me lo ha trasmitido un peregrino o un hospitalero de confianza, sé que hay más y no estaría de mas ir destapándolos, pero de momento, solo son eso, comentarios de situaciones excepcionales y transmitidas verbalmente.
Algunos se han ofrecido a enviarme algunas fotos que prueban cuando se dice. No obstante, como cada uno de estos lugares es claramente identificable, si no llegan esas fotos, cuando disponga de tiempo iré visitándolos para tener esas pruebas tangibles que se podrán ir exponiendo en los lugares que visitan los peregrinos y por que no, también hacérselos llegar a los responsables de las administraciones públicas de cada lugar por si ellos tienen que tomar alguna medida al respecto.
Creo que si don Elías volviera algún día con nosotros, bien por uno de esos milagros en los que él creía o por esas reencarnaciones en los que otros creen y recorriera de nuevo su obra, viendo la degeneración que ha sufrido, se iría corriendo a una tienda de pintura y se compraría un gran bote de pintura negra para borrar todas las señales que con entusiasmo un día fue poniendo desde Roncesvalles para que nadie más manche lo que creó.
Confiemos que en esos cruces de caminos, no veamos las flechas amarillas tapadas por pintura negra, porque no me cabe ninguna duda que él nos estará mirando desde donde se encuentre y se sentirá indignado y con lo enérgico que era, se le estarán revolviendo las tripas y las entrañas al ver como estamos destruyendo lo que tanto le costo conseguir.
Que la invasión que el buscaba y soñaba, no acabe ensuciada por estos degenerados ambiciosos que solo buscan ese enriquecimiento sin importarles que con su comportamiento, están destruyendo un patrimonio que no es solo suyo, nos pertenece a todos y no tienen ningún derecho sobre el.

Como dirían algunos de mis compañeros caminantes: "No puede ser..."

2013/09/11

8153.- VenEconomía Opina

¿Dueños de la verdad?
VenEconomía Opina, 11 de septiembre de 2013
Este martes 10 de septiembre, Venezuela dio uno de los peores saltos hacia atrás en materia de respeto a los derechos humanos: Se formalizó el retiro del país del Sistema Interamericano de los Derechos Humanos en todas sus instancias, al cumplirse el año desde que el difunto Hugo Chávez denunció la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Aún cuando seguirán su curso todos los casos que fueron introducidos tanto en la Comisión como en la Corte Interamericana de DDHH (incluyendo el que introdujo Henrique Capriles y la Mesa de la Unidad por el fraude cometido por el gobierno en las elecciones del 14 de abril) este paso del gobierno bolivariano ha causado una impresión negativa en la mayoría de los países y organizaciones del concierto internacional. Esto así, porque sólo en países de gobiernos dictatoriales se han dado precedentes de acciones similares.
La percepción generalizada en Venezuela y el mundo es que el gobierno de Maduro se está alejando a un ritmo acelerado de la convivencia en libertad y del respeto a los derechos humanos. Evidencias de ello, las venía dando al negarse el gobierno a cumplir en un pasado reciente 11 sentencias dictadas por la Corte Inter-Americana de Derechos Humanos (CIDH).
Ahora, con la salida del Sistema Interamericano de los DDHH, el gobierno termina de develarse como un infractor en la materia, como lo señaló el director de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, en una carta dirigida a la presidente de Brasil: “esto es especialmente problemático en un país como Venezuela, donde falta independencia judicial y cuyo Supremo Tribunal ha repetidamente defendido políticas gubernamentales que perjudican derechos básicos”.
Algo especialmente cierto, como lo corroboran otras acciones en curso del gobierno en materia de violación de los derechos de libertad de expresión y de información, entre ellas:
1) La mordaza que se le impone a la prensa escrita, vía restricción de divisas para la importación de papel y otros materiales necesarios en la producción de diarios, que ha obligado al cierre por lo menos a tres diarios del interior del país(El Sol de Maturín, de Monagas; Antorcha, de Anzoátegui y el diario zuliano Versión Final) y ha forzado a reducir el tiraje o el número de páginas a la mayoría de los periódicos del país.
2) La persecución y detención de periodistas, entre ellos, Víctor Manuel García, y Leocenis García, a quien obligaron al cierre de su semanario Sexto Poder, y quien según denuncias de sus familiares y abogados está incomunicado y en graves condiciones de salud.
3) Y no conforme con todas esas persecuciones y violaciones a la libertad de expresión, ni con la hegemonía comunicacional que ejerce a través de el Sistema Bolivariano de Comunicación e Información y de las cadenas nacionales de Maduro, ahora, para colmo, se anuncia que se comenzará a transmitir en cadena nacional por radio y televisión el “Noticiero de la Verdad”, para difundir la actividad de su Administración, “al mediodía y en la noche, los días que se puedan resumir varias actividades", como informara Maduro.
Realmente, la capacidad de asombro por tanto descaro está agotando su límite.

8152.- No seas malagradecid@

  ¡No seas malagradecido!

Sociedad  11 septiembre, 2013 - 12:52 AM
Por: María Marín
Cuenta una vieja historia que un hombre perdió toda su fortuna, y un día iba caminando renegando de su suerte mientras tiraba tras él las cáscaras de los frutos que recogía de los árboles, estos eran su único alimento. Su sorpresa fue cuando se dio cuenta que lo iba siguiendo otro hombre, aún más pobre que él, pero iba contento y agradecido porque podía alimentarse de las sobras que dejaba el otro. ¡Una gran lección que deberíamos tener en cuenta!
Estoy segura de que al hombre más pobre -que iba emanando a su alrededor vibraciones de agradecimiento- la vida eventualmente le devolvió con bendiciones su actitud… cosa que posiblemente no le sucedió al que se quejaba siempre por lo poco que tenía. Esta historia antigua la veo reproducida continuamente hoy día. Conozco mujeres que se quejan de su trabajo y no agradecen por sus hijos saludables y un buen marido. Sin darse cuenta que hay muchas que no tienen trabajo, los hijos están enfermos, ¡y el marido hasta les pone los cuernos!
Es increíble pero así somos: nos enfocamos en lo que no funciona, o anda mal, y no reconocemos las muchas cosas buenas, pequeñas y grandes, que nos rodean; no agradecemos nuestras bendiciones y olvidamos que hay muchos que están peor.
Te aseguro que aunque estés en un hueco, siempre hay otro que está más hundido que tú. Es verdad, siempre a nuestro alrededor habrá algo que nos frustra, preocupa o decepciona… pero nunca faltan detalles que le dan una luz a nuestros días.
Hasta que no reconocemos la abundancia que nos rodea, no podemos recibir más bendiciones. Por eso tenemos que ser un poquito como San Francisco, que humilde y sabiamente todas las mañanas daba gracias por el sol, por la luna, las estrellas, el viento, el agua y hasta las flores.
Deja de pensar en lo que no tienes o lo que te falta y fíjate en las pequeñas bendiciones que te llegan a diario. Recuerda que siempre hay alguien que se muere por tener hasta lo que tú dejas… y lo disfruta y lo agradece más que tú.
Para más motivación sigue a María Marín en twitter @maría_marin

8151.- Derechos Humanos, el caso de hoy.-


Lo que debe saber sobre el retiro de la Corte IDH
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El Universal Domingo 8 de septiembre de 2013  07:55 AM
EL UNIVERSAL domingo 8 de septiembre de 2013  07:55 AM

1.-  ¿Qué implica la decisión del Gobierno de denunciar la Convención Americana de Derechos Humanos? 

La denuncia supone que Venezuela dejará de formar parte de ese tratado también conocido como Pacto de San José, el cual fue suscrito por la República en 1969 en la capital de Costa Rica; y por lo tanto se retirará de la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por lo que los ciudadanos que acudan a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para denunciar que sus garantías fundamentales fueron vulneradas por algún funcionario y que no recibieron la debida respuesta en el país, no podrán llevar sus casos ante ese Tribunal para conseguir justicia y una reparación por el daño sufrido.

2.- ¿Qué pasará con los casos que todavía reposan en la Corte? ¿Se paralizan?

No, el tribunal  continuará conociendo los asuntos que ya le fueron elevados. Incluso, el profesor de Derechos Humanos de la Universidad Central de Venezuela, Adalberto Urbina, afirmó que la Corte podrá recibir nuevos casos, siempre que se refieran a presuntas violaciones a los Derechos Humanos cometidas durante la vigencia de la Convención.  

El artículo 78 de dicho tratado señala que la denuncia "no tendrá por efecto desligar al Estado parte de las obligaciones contenidas en esta Convención en lo que concierne a todo hecho que, pudiendo constituir una violación de esas obligaciones, haya sido cumplido por él anteriormente a la fecha en la cual la denuncia produce efecto".

3.-  Venezuela ha incumplido totalmente la mayoría de las 16 sentencias que la Corte ha dictado en su contra. ¿Qué ocurrirá con ellas?

Venezuela ha incumplido totalmente la mayoría de las 16 sentencias que la Corte ha dictado en su contra desde que en 1981 se sometió a su jurisdicción. ¿Qué ocurrirá con ellas? La Corte Interamericana podrá continuar haciéndole seguimiento a las sentencias y solicitando al Estado información, por escrito, sobre las medidas que ha adoptado para darles cumplimiento. También continuará recibiendo reportes que las víctimas que le hagan llegar en relación a sus casos y al grado de acatamiento de las instrucciones giradas. Incluso podría convocar, como lo viene haciendo, audiencias orales y públicas donde el Estado, las víctimas y la Comisión, en su rol de demandante, expongan el estado de los casos. Sin embargo, habría que ver si el Estado responde o no.

4.- La Corte además de dictar sentencias contra Venezuela, ha dictado a lo largo de estos años medidas provisionales, mediante las cuales por ejemplo le ha ordenado a las autoridades tomar medidas para proteger a  los defensores de Derechos Humanos amenazados y mejorar las condiciones de las cárceles. ¿Ellas pierden vigencia una vez que el país se retire de ese organismo?

No. Así como las sentencias todas y cada una de las medidas provisionales dictadas por la Corte de San José en estos años siguen vigentes y el Estado, de acuerdo con los principios del Derecho Internacional, está obligado a cumplirlas de buena fe y el juzgado internacional podrá hacerle seguimiento también, aseveró el profesor Adalberto Urbina.

5.- ¿El desacato a las decisiones de la Corte no le genera ninguna consecuencia al Estado?     

Sí. La Corte podría reportar la situación de desacato en la que se encuentra el Estado en el informe que todos los años debe presentar a la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), como lo establece el artículo 65 de la Convención. Sin embargo, hasta el momento el organismo nunca ha ejercido esta potestad contra ningún Estado que esté bajo su jurisdicción.                                  

Además en el plano interno, el Código Penal, en su artículo 155, castiga con hasta cuatro años de cárcel "a los venezolanos o extranjeros que violen las convenciones o tratados celebrados por la República, de un modo que comprometan la responsabilidad de ésta".

6.- ¿La denuncia de la Convención Americana implica la salida también de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos?

No. El profesor Urbina aclaró que la denuncia del tratado únicamente supone el retiro del país de la jurisdicción de la Corte. Venezuela seguirá sometida al control y supervisión de la Comisión Interamericana, pues ella no fue creada por el pacto denunciado sino por la Carta Fundacional de la Organización de Estados Americanos (OEA) y por lo tanto para salirse de esta otra instancia el Estado debería salirse de este bloque.

El catedrático precisó que Venezuela se colocaría en una situación similar a la Estados Unidos, el cual no está sometido a la Corte porque no firmó la Convención, pero sí a la CIDH porque es miembro de la OEA.

7.- ¿La CIDH entonces podrá seguir conociendo asuntos relacionados con Venezuela?

Sí. La CIDH mantiene intactas sus competencias para vigilar lo que ocurre en Venezuela, pues la denuncia de la Convención solo implica el retiro de la Corte IDH. El organismo podrá seguir recibiendo denuncias de venezolanos que consideren que sus derechos fundamentales han sido violados por algún funcionario, la única diferencia es que si en esa instancia no se logra llegar a un acuerdo con las autoridades para subsanar la situación no podrá remitir el asunto a la Corte.

El profesor Urbina nuevamente recordó que Venezuela se ubicaría en una situación similar a la de EEUU, el cual puede ser supervisado por la Comisión más no juzgado por la Corte, por no firmar la Convención.

8.- ¿Con esta decisión Venezuela se convierte en un Estado forajido?

No. El profesor Urbina aseguró que el hecho de que Venezuela se retire de un tratado de Derechos Humanos no es motivo para considerarlo como un Estado forajido, por cuanto todavía es miembro de muchos otros pactos de Derechos Humanos y en otras materias que comprometen a la República.

El catedrático de la UCV aprovechó para precisar que no hay parámetros para definir cuándo un Estado se convierte en uno forajido e indicó  que los tratadistas simplemente  señalan que los Estados forajidos son aquellos que apoyan abiertamente el terrorismo o el narcotráfico y que no cumplen en lo absoluto sus compromisos y obligaciones internacionales.

9.- ¿La decisión del Gobierno venezolano de denunciar el Pacto de San José tiene precedentes?

En el ámbito interno no. Hasta ahora ningún Gobierno venezolano  había decidido retirar a la República de un tratado relacionado con Derechos Humanos suscrito válidamente, pero en el ámbito regional la decisión no es inédita y hay otros precedentes en el continente.                       

En 1999 Trinidad y Tobago denunció la Convención Americana sobre Derechos Humanos y así retirarse de la Corte, con sede en San José (Costa Rica), luego que ese organismo le ordenara abolir la pena de muerte por considerarla violatoria del derecho a la vida, instrucción que el Gobierno de Puerto España rechazó acatar por considerar que dicha sanción es una pieza fundamental de su sistema de justicia penal.

10.- ¿Venezuela se queda sola en la región con su resolución de retirarse de la Corte Interamericana?

No, aunque sí pasa a formar parte del grupo minoritario de Estados del continente que no forman parte del Tribunal continental y el cual está integrado por Estados Unidos y Canadá, países a los que las autoridades venezolanas han cuestionado precisamente por no suscribir tratados internacionales que los sometan a observación internacional.                                        

Sin contar a Venezuela, de los 34 miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), 24 están bajo la jurisdicción, mientras que nueve, en su mayoría países del Caribe anglófono, no han suscrito el Pacto de San José y por lo tanto no pueden ser juzgados en la Corte.


2013/09/10

8150.- Alejandro Dumas

Alejandro Dumas padre era hijo de un marqués y nieto de un general, ambos casados con mujeres negras. Así que Alejandro Dumas era lo que entonces se llamaba un “mestizo”, cosa que no sólo no ocultaba, sino que tan luego había elegido para su fama, el apellido de su abuela: Marie Cassie Dumas, una esclava negra de Santo Domingo… Así una vez, en el marco de un agasajo, un hombre se le acerca, y toca el tema. Con decreciente paciencia, Dumas lo atiende.
-- Tengo una duda, señor Dumas… ¿es cierto que usted es mestizo?...
-- Lo soy, sí.
El hombre insiste
-- ¿Su padre era mestizo, también?
-- También…
El hombre no se rinde.
-- ¿Y su abuela?
-- Era negra…
-- ¿Y su bisabuelo?
Y allí ya la paciencia de Dumas se acabó
-- ¡Era un mono, señor mío, un mono!... Pues mi linaje comienza donde acaba el suyo.
Y Olé...
pero... estudiemos un poco más el caso:


Alejandro Dumas Padre (pues también hubo un A. Dumas hijo) Es, sin duda, uno de los más exitosos y prolíficos escritores de todos los tiempos. Escribió más de 300 obras de distintos géneros y entre estos trabajos, se encuentran títulos tan conocidos como “Los tres mosqueteros” o “El Conde de Montecristo” siendo el escritor Francés que ha sido traducido a más idiomas.

Pero en la vida de Alejandro Dumas hay algunas cosas que no están del todo claras y por supuesto, no me estoy refiriendo al color de su piel, ya que Dumas era mulato (Su padre era un militar Francés y la madre una esclava negra de la isla de Santo Domingo). A lo que me refiero es que si Dumas vivió 68 años (1802-1870) y escribió unas 300 obras, una rápida cuenta, nos arroja una media de que escribió más de cuatro libros al año y eso contando con que viniera al mundo con una pluma de la mano. Si además pensamos que son obras de una densidad de páginas considerable, tal hazaña parece realmente difícil.

Aunque el asunto tiene una sencilla explicación. Alejandro Dumas hizo uso de “negros” para escribir sus obras. Lo más curioso, es que el asunto no era secreto ni desconocido en la sociedad de la época y tanto es así que a Dumas se le conocía en ciertos círculos como “El negro de los negros”.
El uso de estos “colaboradores” por parte del escritor no fue algo esporádico y llegó a tener trabajando a varios de ellos a la vez y durante bastante tiempo. Al parecer, era tal la cantidad de novelas que Dumas llegaba a publicar en un solo año, que según se cuenta, en una ocasión donde se encontraron padre e hijo, Dumas padre preguntó:

-¿Y qué? ¿Has leído mi última novela?

A lo que Dumas hijo le responde.

-Claro que sí. ¿Y tú, la has leído?

Anécdotas aparte, Dumas también escribió personalmente parte de su obra y los historiadores le reconocen el mérito de que todas las líneas argumentales eran creación suya, además de revisar meticulosamente la versión final antes de enviarla a la imprenta, como algunos manuscritos conservados prueban.
Dumas ganaba dinero con la misma facilidad que lo gastaba. Le gustaba el buen comer, las fiestas y las mujeres.
Una mención aparte, casi una historia aparte, merece el libro de los “Tres Mosqueteros” su obra más universal. Al parecer, Dumas la basó, rozando el plagio, en un libro de 1700 titulado “Memorias de señor D’Artagnan, teniente capitán de la primera compañía de los Mosqueteros del Rey” escrito por un tal Gatien de Courtilz . Dumas encontró este libro por casualidad en la biblioteca de Marsella, de donde lo sacó en préstamo (A día de hoy, esa ficha sigue pendiente en la biblioteca ya que nunca lo devolvió).
Naturalmente, para escribir “Los tres mosqueteros”, también hizo uso de un “negro”. Se llamaba Auguste Maquet , un historiador que se encargó de recopilar toda la documentación y participó en el primer borrador. Esta vez, su “colaborador” le salió contestón y llevó a Dumas a juicio, quien lo perdió. Fue condenado a pagar 145.000 francos en diez años. Aunque era una cantidad importante de dinero lo pagó sin problemas. Sus libros se vendían bien, pero además, con los “Tres Mosqueteros” tuvo la idea de editarlo por entregas, conformando una trilogía de un solo libro. Esta “maniobra comercial” (posteriormente imitada hasta la saciedad) le proporcionó pingues beneficios.
(NOTA: En un principio, Alejandro Dumas no fue enterrado en el “Panteón de París” donde yacen franceses ilustres y no fue hasta el año 2002 que por orden del gobierno Francés se trasladó su cadaver.)
Visto en el libro:
“Viaje por las Mentiras de la Historia Universal” de Santiago Tarín.

8149.- Mi transitar por la meditación Zen.-

Trascendencia inevitable.

 

“Temo menos a la oscuridad que a los amigos que no conozco” Nietsche

La vida está llena de momentos de amistad.

Uno de mis amigos, a quien si conocí, observando el estado alterado de mi espíritu, me invitó a una sesión que el llamó vivificadora, donde, sin dudas para él, obtendría herramientas para apaciguar los demonios que pululaban en mi mente.

No me hice de rogar y, ataviado según se me informó, de negro en mi mono de ejercicios, acudí a la cita una hermosa mañana de sábado.

José, mi amigo y amigo de mis padres, me fue aleccionando en el trayecto mañanero: tranquilidad, dejarse conducir, pensar en calma; en resumen, acatar las normas, simples y sencillas del sitio, sin crearme falsas expectativas; debía recordar y mantener presente que solo yo sería el actor y que lo que ocurriese tendría un solo ganador, mi espíritu.
Las personas que nos recibieron me indicaron que el ejercicio mental que practicaríamos es la base para toda una religión, para toda religión, pues esta centrado en el “control” de nuestra mente y que es, en realidad, una actividad muy simple: debíamos dejar que los pensamientos fluyesen en nuestra mente y definir si lo que teníamos en ella en ese momento, era, o no, trivial.
La simpleza del requerimiento golpeó mi mente y traté de acondicionar mi cuerpo al segundo requerimiento, debía adoptar la posición de loto del yoga, me pareció más difícil lo físico que lo mental pues mis coyunturas jamás me han sido fieles en cuanto a extensiones y contracciones.
Me fue explicado que la dificultad en lo físico contribuiría, al menos al principio, a la obtención del objetivo mental.

Colocado en mi puesto, entre una columna de personas, gire a mi izquierda y me enfrenté a lo que sería mi horizonte por los próximos minutos; a unos 60 centímetros de mis ojos la blanca pared parecía invitarme a descansar. La Voz indicó que tomáramos asiento en los cojines asignados y que adoptásemos la posición del loto. Al cabo de algunos segundos de lucha con mis coyunturas estuve listo para acalambrarme hasta la muerte. La Voz indicó que deberíamos tener una posición erguida, tal cual mirábamos la vida desde nuestros reinos, que nuestra respiración debía ser consiente, que debíamos racionalizar cada uno de los dolores o molestias que sintiésemos, sabiendo, claro está, que en la medida en que nos fuésemos acostumbrando a la nueva posición, estas molestias desaparecerían. Fue muy explicita la Voz en cuanto a dormitar, no debíamos hacerlo bajo ninguna circunstancia, debíamos estar plenamente consientes de nuestra respiración, de nuestra postura, de nuestros inconvenientes, de nuestros pensamientos.
Debíamos estar despiertos, tal cual estamos en la vida cuando tenemos control de nuestras acciones.
El ambiente se prestaba para nuestra tarea. El frío matutino, acompañado por una brisa suave acariciaba los cuerpos contraídos en esa nueva posición que detenía el flujo normal de la sangre y hacía que nuestras espaldas estuviesen encabritadas.

La habitación estaba en silencio, solo muy de vez en cuando se escuchaba una respiración honda o una tos molesta.

Las caderas dormidas y los dedos hormigueantes daban clara fe de lo que nos sucedía. Empezamos, empecé, a pensar en el tiempo. Nunca un segundo había sido tan largo. Sentía mi respiración y trataba de seguir el paso del aire por los pulmones, solo me distraía la molestia en las piernas y la sensación de electricidad en las puntas de mis dedos… parecía que resonarían como platillos chinos.

Poco a poco me fui acostumbrando y estuve en condiciones de efectuar la tarea importante del día, pensar en algo que no fuese trivial, cotidiano, obvio.

Comencé a estar consiente de cada uno de los pensamientos que afloraban en mi mente, ya no como parte de mi existencia real, sino como si fuesen de otra persona y solo fuese para mi tarea de indexarlos, etiquetarlos, archivarlos en orden.

Tan pronto este pensamiento se abrió paso en mi mente, una ventana inmensa soltó el pestillo y se replegó contra las paredes del cerebro: Tienes que ordenar y para eso has de establecer una secuencia y una prioridad.

¿Donde he venido a caer? Estoy buscando reposo y solo vengo a trabajar. Nunca he pensado que tengo que ordenar mi mente de esta manera. ¿Que hay de mi vida normal? ¿Donde la pongo?
Está bien, ya estoy aquí y estoy convencido, por la amistad, que esto es valioso y fructífero. Adelante. “El carro tiene problemas eléctricos”… anodino, intrascendente, aunque implique que el carro no se mueva y que me costará un ojo el repararlo… “Tengo hambre”… idiota de mi… la próxima vez te desayunas y preparas, igual que se hace con todo en la vida, planificas, programas, ejecutas.. y a otra cosa… “¿Que hora será?”… bueno… ¿y a que viniste?... ¿a quererte ir sin tratar de cumplir tus objetivos? ¿A justificarte ante el tiempo, por el tiempo? “¿Y que es el tiempo?” a vaina… ¿te vas a poner a filosofar? El tiempo es ese espacio entre estar vivo y estar muerto… aprovéchalo… deja de pensar en tonterías… ya vendrá la hora del café… ya descansaras en algún momento… “¿Y luego qué?”… Luego… o sea que hay un luego y ese luego debo controlarlo, pero no todo está bajo mi control, entonces… ¿que hacer?... Controlar lo que es propiamente mío y establecer canales para sobrevivir en lo que otros controlan. Ajustarme tratando de sobrevivir. “Sobrevivir es una arte”… y tienes toda una vida tratando de sobrevivir, hasta ahora lo has logrado, Dios te ha ayudado y te ha dejado llegar hasta acá. Algo bueno o de valor debes haber hecho que te ha permitido sobrevivir... a lo mejor no fuiste tu quien remó todo el tiempo, a lo mejor compartiste tu vida y solo estuviste pendiente del clima, pero hay un hecho irrefutable en tu vida, has llegado hasta acá. Eso vale… por intrascendente que sea tu vida.
Y con sandeces como estas pasé mi primer día de meditación trascendente…

Aprendí que, aunque me cueste aceptarlo, la mayoría de mis pensamientos son intrascendentes y, para mi, esto significa que vivo una vida tan soberanamente trivial que pasará por debajo de todas las mesas, por los siglos de los siglos, amen.
Pero otras cosas aprendí también. Aprendí que puedo hablar conmigo mismo en diversos tonos, sin ser complaciente, o siéndolo, sin ser profesor, o siéndolo… sin sentirme culpable, o sintiéndome… en resumen, que aprendí que no debo tener miedo de mis propios pensamientos y que estos puedo tratar de hacerlos más productivos, eficientes, y eficaces.
¿Cuantos años estuve viajando por una autopista todos los días, mañana y tarde, 100km de ida y 100km de vuelta?. Tres horas diarias, por años… pensando en pajaritas. De pronto entendí, comprendí, acepté, que había perdido demasiadas horas de mi vida pensando en nada útil.
Mi vida es una larga carretera llena de PENSAMIENTOS PERDIDOS.
Arranque a reír a carcajadas al pensar en que si hubiese cerrado los vidrios del carro, hubiese podido apresar esos pensamientos y de algo hubiesen valido estando allí, apresados en el carro.
Alguien me dijo una vez que yo era especial y único, al igual que cada uno de los elementos que componemos la raza humana, es decir, que si sumamos los pensamientos perdidos por cada uno de estos elementos tendremos una pila inconmensurable que, a lo mejor, nos sirva para alcanzar alturas intelectuales aún mayores a las que el ser humano haya llegado en todo su recorrido como raza.
Recordé a los amigos que me acompañaban a pescar y que jamás aceptaban una segunda invitación, descubrí que no se sentían a gusto consigo mismos y les era muy difícil pasar la noche en silencio, viendo las estrellas y pensando en monologo inacabable. A veces no podemos entendernos porque no buscamos hacerlo. Somos humanos y tenemos fortalezas y debilidades… pero nos cuesta aceptar que nos equivocamos, que metemos la pata, que no somos tan honrados como intentamos que nos crean y a veces hasta dudamos del Creador, porque nos vemos a nosotros mismos y pensamos que Dios no puede habernos hecho a su imagen y semejanza, porque somos muy poca cosa.
No aceptamos que “el libre albedrío”, ese maravilloso regalo que nos diera el Creador, tiene un punto de control que nos limita: “la conciencia”, allí está el punto de equilibrio para nuestra grandiosa mente, lastima que hemos aprendido a dormirla bajo mil disfraces…
Mi viejo maestro decía que no se puede cerrar un capítulo de nada dejándolo en negativo. Un capitulo de un libro, un capitulo en una relación, un capitulo en una vida.
Lo positivo de nuestra vida estriba en que somos capaces, siempre, de buscar ese lado bueno de toda situación, por lastimosa que parezca. Aún en las peores condiciones podemos mantener la fe y ella nos permite vislumbrar el brillo de las posibilidades que aparentemente no existen.

Le doy cada día gracias al Señor por haberme dado la oportunidad de conocer a José, entrañable amigo que me permitió, entre muchas otras cosas, entrar en contacto con esta actividad.
Pueda yo encontrar la forma de propiciar esta verificación de intrascendencia y sea de apoyo para alguien, en algún momento difícil de su vida, amen.

8148.- GRAÑÓN

GRAÑÓN

Una noche inolvidable.- (viernes 5 al sábado 6 de mayo del 2006)

A veces pasa que, por diversas circunstancias, un rato que pasamos en alguna parte se nos hace imborrable, se queda prendado en las neuronas y nos acompaña marcando distancias con otros sitios y otros momentos, así me pasó un día de mayo en Grañón.

Había estado caminando con unas gemelas con quienes me encariñaba por su extraordinario don de gentes, su bondad, su llanura. Pero ese día, en particular, no se porqué, nos habíamos distanciado en el camino. Mis tobillos, maltrechos por la cuna que mis pies hacían en los viejos zapatos de marcha, me hacían sufrir una tendinitis . La marcha se me hacía pesada y, para cuando arribamos a Grañón caía ya la tarde y la amenaza de lluvia se hacia cada vez más real.

El pueblo, típico de la zona, no contaba sino con un albergue, adosado a la vieja capilla y lleno del sabor de tradición que se remontaba a los famosos trece frailes que, por años, hicieron vida clerical en el. Alguna vez se cansaron de pasar trabajos y buscaron otros rumbos, dejando abandonada la capilla y motivando a los parroquianos a buscar un uso productivo del edificio, que a la vez contribuyera a la salud religiosa de los coterráneos.

Nada mejor entonces que apegarse al programa del Camino y ubicarse como uno de los albergues naturales. La vivienda de los frailes fue refaccionada, se mejoraron los servicios, se destinó un área para la eufemística lavandería, se dotó con colchonetas sillas, mesas, etc., y se buscaron Hospitaleros voluntarios para que se encargaran de ofrecer el albergue a los cansados caminantes que por allí aparecieran.

El Hospitalero se llamaba Ernesto y, por la gracia de Dios, nos tocó en suerte. Nada más llegar nos informó de la minucia clásica y trivial de los albergues. Y desde ese momento, milagro, comenzó la diferencia. Ernesto nos sorprendió por su don de gentes, por su capacidad para hacerse entender por personas de diversos idiomas, sin ser políglota, por su manera de fomentar el trabajo en equipo, por sus dotes de líder carismático, por su comprensión de las debilidades de los humanos, por su incansable ánimo y espíritu de colaboración.

Lo primero fue decirnos que en ese albergue no se pagaba nada, que quien quisiera contribuyera colocando los denarios en el cofre que se nos mostraba y que, si es que alguien necesitaba, que tomara lo que estimara conveniente.

Luego se nos indicó que con las colaboraciones se hacía la comida, se disponía de café y jugos y frutas y galletas y que no teníamos cena prevista pero que él estaba totalmente dispuesto a colaborar si es que queríamos cenar todos juntos…

Apareció entonces un caminante que dijo llamarse Saladino y se ofreció para ser el cocinero del festín que pretendiéramos, alguien habló de Paella, alguien dijo ensalada, alguien dijo vino, alguien más con mente muy práctica dijo de lavar los trastos al terminar y en pocos segundos salieron Ernesto, Saladino y muchos otros, a comprar los alimentos.

A todas estas, el cielo inclemente se dejo caer sobre nosotros y un señor palo de agua comenzó a tratar de meterse en nuestro albergue. También motivó a que otros caminantes se acercaran al sitio, huyendo de caminar bajo la lluvia.

La música de fondo, música gregoriana, se metía en nuestras mentes y creaba un ambiente magnético y mágico. Quienes hasta ese momento apenas si se cruzaban miradas en el Camino, comenzaron a comunicarse. Todos trataban de ser útiles en la cocina y en cuantas tareas menores se presentaban. La paella comenzó a tomar forma en un recipiente que, por casualidad estrenamos ese día. ¡Que paella! Saladino dijo ser de Valencia y se aplicó como para un concurso culinario. Cerca de 80 comensales nos aprestamos a juzgar esa maravilla. Quienes salieron a comprar las vituallas trajeron cuanto pudieron de lo que encontraron en la tiendita del pueblo y alguien, a la puerta de la cocina, se dedico a responder a los caminantes que preguntaban cual debía ser su apoyo para la cena: “Vaya usted a la tienda y tráigase unas tres botellas del vino del pueblo…”

Cuando el Párroco arribó, la paella estaba casi lista y los caminantes ya estábamos en la fase de cantar todos en conjunto. La misa en aquella capilla, con todo el pueblo a nuestro lado, con los truenos repicando y las sombras apenas sometidas por la luz de las bombillas y las velas, dio un giro a nuestra velada. Se escuchaba que cada quien contestaba las oraciones de la misa, en su idioma. La Torre de Babel al unísono…

Y luego, la cena… cuentos de caminantes, risas alegres en medio de la tormenta, una claraboya que se destapa y cientos de manos que se alzan para cerrarla; las naciones unidas en su forma más democrática, ninguna nota discordante. Aplausos para los cocineros, palabras de aliento para Ernesto y su trabajo, solidaridad para quienes hacían el Camino en difíciles condiciones físicas. Seres humanos unidos por un objetivo común derivado de las más diversas motivaciones.


Stefano cantando y Luciano tocando la guitarra, Wil descansando y haciendo fuerzas para el resto del camino. Franceses, Italianos, Daneses, Españoles, Ingleses, Argentinos, Venezolanos, Singapurenses, Croatas, Checos, Slovenios, Japoneses, Norte americanos, Canadienses, Alemanes, Brasileros, Mexicanos, Australianos, Nueva zelandeses…




Nunca supieron sus naciones cuan elocuentes fueron sus embajadores…
Nunca supieron los embajadores porqué fueron los escogidos para estar esa noche allí…
Nunca supieron que tan honda huella dejaron en quienes fueron sus compañeros de esa noche.

Por algún secreto designio divino esas personas dieron vida a unos instantes de compañía que serán imborrables de sus mentes. Algo los motivó a mantenerse abiertos hacia los demás e hizo que la luz de las velas que tremolaban en la oscura noche pasara a ser menos que innecesaria, pues sus rostros irradiaban tanta alegría y felicidad que llenaban de luz el escenario de la antigua iglesia y casa parroquial.

Pasaban las horas y, a diferencia de todas las demás noches del camino, no había prisa para dormir ni importaba demasiado la continuación del camino a la mañana siguiente. Ni una sola nota discordante en esa noche. Nada disturbó el agradable momento. No hubo dolores ni malos recuerdos. Ni los ronquidos se sintieron esa noche.

Gracias Ernesto. Fuiste el instrumento que ayudó a poner la magia en el ambiente. Sin quererlo estableciste la diferencia para calificar albergues y hospitaleros.

Lastima que mis amigas, acostumbradas a vida de ciudad, no nos acompañaron esa noche, no les caían muy bien las colchonetas en el piso de madera y decidieron seguir a otro pueblo (Redecilla del Camino), sin importar la lluvia, ojalá y hayan tenido la oportunidad de encontrar la noche de felicidad que nosotros disfrutamos.

Y... a propósito... este Ernesto aquí descrito es el mismo Ernesto que, pasados los años ha abierto un Albergue allí mismo, en Grañón... espero tener el honor de ser su huésped durante uno de nuestros Caminos.

8147.- Buenas costumbres.-

Buenas costumbres

En el pasado, para bien o para mal, cumplido o no cumplido, los funcionarios públicos que accedían a sus cargos debían presentar una declaración jurada de bienes, igualmente debían hacerlo al entregar el cargo.

Los tiempos han pasado y hablar hoy de declaraciones juradas, freno a la malversación y el dolo, parece fuera de contexto y “contra contra”. Los males que se ha prometido erradicar de la acción pública parecen más bien enquistarse y personajes conocidos durante todas sus vidas como desposeídos de capital, hecho del que se afanaban orgullosos, hoy son dueños y/o socios de empresas de elevadísimos capitales. La magia de la palabra los ha catapultado hacia estadios económicos en los que nunca pudieron transitar antes de la maravilla “política”.

Las leyes, aquellas amigas de Sócrates que lo llevaron a aceptar la cicuta, no están siendo honradas. Se les está utilizando si, pero no para estas menudencias. Se asume que el salario de la revolución sea este, ponerlos donde hay, y se nota a la legua, como la epidemia de gripe, pues a las personas interpuestas también les da la gripe.

Los delitos contra la cosa publica se confunden con la viveza criolla y así vemos como, personeros de organizaciones que manejan fondos que no son suyos, los emplean en darse propaganda como si fuese la publicidad normal de la organización. Es como si no existiese un Procurador a nivel del estado o a nivel de las organizaciones, que vele por los intereses del estado o de la organización.

La historia patria nos cuenta que todas las Repúblicas se nos perdieron por la lenidad; eso es corregible, hace falta que pensemos que el bolsillo de la nación es nuestro bolsillo, y nos duela realmente.

El Libertador debe estar dando vueltas en donde se encuentre, al observar que nada de lo que trató de hacer en este sentido ha tenido éxito. El llamado Poder Moral no pasa de ser un saludo de aeropuerto, pues "morales" hay para todos los gustos. Y las “luces” que el veía como indispensables, titilan apagándose al enfrentarse a barbaridades históricas que no aceptan las realidades de la estadística o la aritmética simple.

No hay pena, ni quien piense en ella, contra los actos que atentan contra la fe publica. Y de eso se aprovechan los actores y descendientes de la “ineptocracia”. Consternados, hemos sido testigos presenciales de actos que, inmediatamente, han quedado asentados como inexistentes. No hace falta que repitamos la lista de ellos pues cada uno de los lectores, sin importar sus ideas políticas, los recuerda, o posiblemente los vivió.

Los actos contra la fe pública, como actos de lessa humanidad que son, no prescriben, y las pruebas las aportamos todos quienes hemos sido testigos de ellos. Como no existe duda sobre la no aplicación de las leyes en este momento, para quienes los cometen, se hacen “notitia criminis” a nivel internacional cuando se pretende utilizarlos como razonamientos justificativos de actuaciones grupales ordenadas por una cúpula y ejecutadas a distancia por la masa.

Dados los resultados de los últimos comicios y visto que quien ganó fue la masa que no es política, que rechaza evidentemente los intentos de todos los bandos actuales para imponerse, valdría la pena preguntarse si el esfuerzo de gobernar en soledad absoluta vale la pena cuando se tiene un verdadero deseo de caminar hacia el progreso, o si es preferible ostentar un poder pirrico y moverse en aguas turbias y terreno movedizo, solo para obtener beneficios personales y grupales.

Pensar en una nueva generación política, que se pueda abstraer de toda la hez que hemos transitado en los últimos 85 años, sería maravilloso. Lo difícil estriba en separar las aguas y ver que es lo sucio y que es lo limpio de cada uno de los mecanismos de articulación de la sociedad que han estado presentes, “dialogando”, desde los inicios del siglo XX.

¿Será que la capacidad de dialogo de todos ellos ha estado más que perdida?.

Dictaduras, guerrillas, invasiones, muerte y hambre, han sido el resultado de la aplicación de esa “Política” que hemos venido aplicando desde entonces…
No nos basta con un siglo de perdida de tiempo?...
Que estamos esperando?