2012/11/26

7807.- Tal como lo recibo.-

Tal cual lo estoy recibiendo, así lo transcribo y… me pregunto…¿De quien estarán hablando?… allá va la carga…

Con tristeza, pero estando totalmente de acuerdo, lo suscribo.

mfr.

UNA TRISTE REALIDAD...PAIS


Escribe Forges:

"Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo. Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes o una huelga general. Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel. Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre.
Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente. Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan. Porque son de los nuestros.
Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.
- Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente basura.
- Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un presidente que hablara inglés o tuviera unos mínimos conocimientos sobre política internacional.
- Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir incluso a las asociaciones de víctimas del terrorismo.
- Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo tres veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.
- Mediocre es un país que no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.
- Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro, y que sin embargo, encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas.

Es mediocre un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada -cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada.
Un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad, y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.
Mediocre es un país que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.
FORGES.

Una vez pegado el grito, preguntémonos nosotros: ¿Cuantos países conocemos que están en la misma condición? en nuestro entorno? en el mundo? pero… mal de muchos, consuelo de tontos…

2012/11/25

7806.- Autorias

Marco Antonio Morillo

I hereby declare that my copyright is attached to all of my personal details, illustrations, comics, paintings, professional photos and videos, etc. (as a result of the Berner Convention).
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2012/11/24

7805.- Balconeando.-

La expresión “balconeando” la escuché hace muchos años cuando Doña Alicia y Don Miguel, mediante aquel magnifico Viking 500, se comunicaban con otros radioaficionados utilizando las inolvidables siglas de YV2BG y YV2BH, Boston Granada y Boston Holanda. Balconear significaba salir al aire y establecer comunicación con otros radioaficionados conocidos y desconocidos, reportar la señal que recibían, interesarse por las familias, compartir… No se diferenciaba en mucho del actual concepto de utilización de las redes sociales en Internet en cuanto al “Que” pero si en cuanto al “Como”.

Los contactos se caracterizaban por una extraordinaria corrección en forma y en fondo, no existían malas palabras y los temas siempre eran del mas puro consumo familiar tratando siempre de incrementar el conocimiento y las buenas costumbres. Las campañas de apoyo para algún tipo de necesidad o para encontrar familiares de alguien o para encomendar a viajeros o para buscar productos o asistencia de cualquier índole estaban a la orden del día y por lo general se obtenía lo que se buscaba.  Era una labor social de alto grado.

Como en todas las conversaciones en todas partes del mundo, se daba credibilidad instantánea  al interlocutor en la base de que en todas partes se tenia el mismo, o al menos un, código de buenas costumbres, responsabilidad y decencia. Otras eran las costumbres y otros los momentos. El calor de la voz le daba el matiz de vida a la comunicación, diferente a lo de nuestros tiempos actuales en donde las redes sociales generalmente no tienen frenos en cuanto a esas características. Cuidabanse mucho los Radioaficionados de expresar conceptos que generaran disputas y controversias y para eso se preparaban sobre los temas que pensaban tocar. Era en vivo y había que mantener la conversación y había que darle valor a la palabra.

Que distinto a los tiempos actuales, muchos de nosotros, integrantes de la raza humana, tenemos acceso a la tecnología y a la información… y sin limites, excepto los que mínimamente se establecen algunas sociedades. Ya es un punto de honor el poder decir o escribir lo que se quiera, sin cortapisas de ningún tipo. El derecho de autor se respeta muy poco, sobre todo cuando los autores ya están al lado del Señor y sus deudos no tienen la menor idea del escrito. A veces cuando tomamos de la red algún escrito pecamos de inocentes y lo relanzamos  casi sin averiguar si la fuente es valida o no, o mejor dicho, si la fuente que generalmente es confiable también lo es en ese preciso momento. Se da uno golpes por confiado.

Una queja actual de maestros y profesores es que los alumnos utilizan la red informática para copiar soluciones, sin estudiar realmente. Muchas son las discusiones sobre este aspecto. Personalmente creo que lo que tenemos frente a nosotros es una prodigiosa oportunidad para propiciar la investigación. Creo que un ejemplo nos puede mostrar mejor el cuadro:

Situación estudiada: La injusticia social. Se le pide al alumno que escriba un documento de 300 palabras describiéndola.

Actividad del alumno: Ingresa en la WEB y coloca el titulo: La injusticia social, utiliza el buscador…

Utilizando Google me aparece: Cerca de 10.600.000 resultados (0,26 segundos)

Cual escojo entre 10.600.000 resultados? De tin marín de do pingüe… y copiar y pegar… la razón para los que opinan que somos unos perezosos…

Pero que sucede si lo que se le pide es que copie el documento que quiera y que explique “en sus propias palabras” porque escoge ese documento? Ya la repuesta deja de ser obvia…

Y si se le pide que escoja un documento radical, que explique porque lo considera de esa forma, detalles sobre el autor de ese documento, razonamientos sobre los porque de cada uno de los detalles… que contraste ese documento con uno sobre el mismo tema pero de otro autor no radical, o de la tendencia J o de la Y, que los compare entre ellos, sin que se note la tendencia del propio alumno? Que analice las fuentes de esa pagina.

Se nos abre un mundo de posibilidades… le damos oportunidad al alumno… le motivamos a la investigación… la razón para los que opinan que no debemos perder la fe…

7803.- Un cuento imposible???

Lo único que requerimos es que no se concentre la atención del pueblo en otra cosa que no sean los presuntos culpables designados por el gobierno.

Hasta los asesinos fotografiados, televisados, entrevistados y todas las demás figuras legales que los convierten en confesos y convictos, y al mismo tiempo les hacen aparecer como héroes por cometer un Crimen de “Lesa Patria” y “Lesa humanidad” al disparar, cumpliendo ordenes políticas, sobre una manifestación inerme…

Estos de Puente Llaguno no son parte del objetivo a esconder, o en todo caso, son los menos, el punto fuerte son los francotiradores en las azoteas y pisos superiores de los edificios que convierten esa incidencia en otro tipo de DELITO. Los helicópteros sobrevolaban y tomaban fotos y videos, y se cuela información cuando esa fotos se muestran en Centroamérica y en los mentideros de inteligencia se reconocen las caras de los francotiradores. Horror, son caras muy conocidas y, no son, precisamente, las de los venezolanos.

A partir de allí se prohíbe el sobrevuelo de helicópteros que no sean oficiales durante las marchas y demostraciones.

Pero el mal ya estaba hecho y las fotos tuvieron, tienen, y tendrán un valor, político y monetario, siempre en ascenso.

Aunque eso no importa ahora porque el rio ya ha corrido, ya se ha satanizado a la policía, a las fuerzas armadas, a la oposición… el dinero compra conciencias y voluntades, degrada y envilece, corrompe hasta  la piedra de mayor firmeza y nadie apuesta su cabeza aunque se sepa triunfante… puede mas el tunante que a fuer de muy acompañado, puede dejar en la ruina el tesoro del estado…  hasta que alguien le diga: Caramba, usted ha pecado.

Los cuentos se hilvanan solitos y los datos van llegando, poco a poco, calladitos… se estructuran en Historia y por mas que los callemos, cuando todos lo sabemos, el cuento ya se ha contado.

No hace falta autor alguno, todos, o nadie, o ninguno, cuando todos lo sabemos, la verdad se ve clarita, ya entonces no se necesita que aparezca un relumbrón, de aquellos de palto y levita, que se encargue de escribir lo que el pueblo necesita. 

Y los cargos crecen y crecen, se acumulan uno a uno… si se juzgaran de a uno y así mismo se condenaran, tendríamos que pedirle al Creador que mas de mil años de vida les diera, para pagar todas las penas que, por cada caso, algún juez les impusiera.

Y esto no es mas que un cuento, aunque alguno por mucho quiera, alimentar la quimera y decir que la vida es sueño y, tarareando, todos sueñan con lo que quieren, lo que afanan y pretenden y por mas que lo desean, lo que les han contado: NO LO ENTIENDEN.

7804.- Un cuento de amistad.-

Un hombre, su caballo y su perro iban por una carretera.
Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayó un rayo y los tres murieron fulminados.

Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales (a veces los muertos tardan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición).


La carretera era muy larga y colina arriba. El sol era muy intenso, y ellos estaban sudados y sedientos. En una curva del camino vieron un magnifico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro.
El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada y entabló con él, el siguiente diálogo:
- Buenos días.
- Buenos días - Respondió el guardián.
- ¿Cómo se llama este lugar tan bonito?
- Esto es el Cielo.
- ¡Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos!
- Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera.
Y el guardián señaló la fuente.
- Pero mi caballo y mi perro también tienen sed...
- Lo siento mucho - Dijo el guardián- pero aquí no se permite la entrada a los animales.
El hombre se levantó con gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo. Dio las gracias al guardián y siguió adelante. Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos los tres, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puerta vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles. A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero. Posiblemente dormía.
- Buenos días - dijo el caminante.
- El hombre respondió con un gesto de la cabeza.
- Tenemos mucha sed, mi caballo, mi perro y yo
- Hay una fuente entre aquellas rocas - dijo el hombre, indicando
el lugar. Podéis beber toda el agua como queráis.
- El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron
su sed.
El caminante volvió atrás para dar las gracias al hombre.
- Podéis volver siempre que queráis - Le respondió éste.
- A propósito ¿Cómo se llama este lugar?- preguntó el hombre.
- EL CIELO.
- ¿El Cielo?
- ¿Sí?
- Pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello
Era el Cielo!.
- Aquello no era el Cielo. Era el Infierno - contestó el guardián.
El caminante quedó perplejo.
- ¡Deberíais prohibir que utilicen vuestro nombre! ¡Esta información falsa debe provocar grandes confusiones! - advirtió el hombre.
- ¡De ninguna manera!-increpó el hombre - En realidad, nos hacen un gran favor, porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar sus mejores amigos.
Paulo Coelho

2012/11/22

7802.- Mucho o nada, poco importa…

Periodista Española, Ángeles Caso
NECESITO POCO

Aquí cabe completita la frase... * necesito poco y lo poco que necesito lo necesito poco *...

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Artículo publicado en La Vanguardia, escrito por la periodista Angeles Caso
Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación –al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.
Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.
Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.
Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.
También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.

7801.-Rectificar

LEONARDO LEÓN / MÉRIDA
22 DE NOVIEMBRE 2012 - 12:30 PM
La emisora de radio Libertad FM, perteneciente a la Arquidiócesis de Mérida, ubicada en la población de Canagua, quedó fuera del aire luego de que grupos de desconocidos destruyeron las instalaciones, la planta y antena de transmisión, en el sector Palma Sola, Río Arriba, adyacente a la capital del municipio Arzobispo Chacón.
Monseñor Baltazar Porras, Arzobispo de Mérida, denunció que ya se habían recibido denuncias de atentar contra esta emisora de radio que cumple un papel de informaciòn a las aldeas que están distantes que, lamentablemente por radicalismo político, ha asumido una conducta agresiva que sólo afecta a los pueblos del sur del Estado que están deprimidos por el abandono del gobierno.
De la misma manera Mons. Porras pone en duda que esta acción fuese ejecutada por hampa común, ya que la emisora no estaba radiando mensajes electorales y esto había causado molestia en estos sectores radicales.
Radio Libertad FM, es una emisora fundada por la Arquidiócesis de Mérida funciona en la población de Canagua y es un medio de comunicación indispensable que permite unir miles de pobladores que habitan en esa zona merideña.
Según Monseñor Baltazar Porras esta es una acción que atenta contra la libertada de expresión y la posibilidad de que los campesinos de Canagua, Mucuchachi, Chacanta y miles de personas que viven en sitios distantes estén ínter conectados.

2012/11/18

7800.- La casa misteriosa

José Almeida Rodríguez

Algunas veces, Lázaro llegó a pensar que su nombre no había sido una casualidad, ya que aquel lejano día en el que estaba caminando bajo unas condiciones inclementes, estuvo completamente seguro que ese día nació de nuevo, ya que por momentos llegó a percibir esa luz que en ocasiones se afirma que se encuentra al final del túnel.
Se encontraba haciendo su primer camino, aunque estaba en los meses invernales, le habían garantizado buen tiempo y así fue el día que se desplazó hasta donde tenía previsto comenzar esa aventura. También el primer día que estuvo caminando, aunque hacía bastante frío, mucho, para lo que el estaba acostumbrado, el sol se hizo visible durante la mayor parte de la jornada.
Cuando llego al final de esta primera etapa, de repente unas nubes muy oscuras, parecieron cubrirlo todo, él ya se encontraba a resguardo y hasta le resultó muy agradable contemplar como a través de los cristales podía ver como las nubes descargaban toda la humedad que contenían en su interior.
Pensó que el camino se haría impracticable y estuvo pensando en abandonar si a la mañana siguiente el tiempo no había cambiado o si veía los caminos en muy malas condiciones se quedaría un día más en el albergue, ya que se encontraba vacío y no le pondrían ningún problema para pernoctar dos días.
Cuando se levantó por la mañana, parecía que las nubes se habían evaporado, aunque el cielo presentaba un tono oscuro que no había visto anteriormente, por eso decidió salir a realizar su segunda jornada.
El firme por el que estaba caminando era bastante compacto, las bajas temperaturas habían conseguido helar la tierra y apenas había barro, por lo que fue caminando de forma cómoda esas primeras horas del día.
La jornada que tenía por delante era bastante larga, pero contaba con las suficientes horas de luz para poder cubrirla sin ninguna complicación. Estaba caminando a través de algunos bosques que aún la convertían en algo más agradable que lo que se había imaginado, por lo que iba despreocupado y sin prisa por llegar, tratando de disfrutar de cada uno de los instantes que se encontraba en aquel lugar tan especial.
Cuando llevaba caminando cuatro horas, hacia las doce, le dio la impresión que algo especial se iba a producir. El cielo comenzó a ponerse muy negro, aunque no vio llegar nubes por ningún lado, pero todo parecía que había cambiado y Lázaro comenzó a sentir algo de miedo ya que se encontraba en un paraje desconocido y no tenía ninguna referencia de algún lugar habitado en varios kilómetros a la redonda.
Repentinamente, un fuerte trueno que parecía desgarrar el cielo fue el preludio de una fuerte nevada, daba la impresión que habían quitado un tapón de las nubes que retenía toda la presión que en ellas había y ahora se desbordaba de una forma bastante incontrolada.
Lázaro se refugió junto al tronco de un robusto roble, sabía que no era una idea muy acertada, pero si se quedaba a la intemperie la nieve terminaría por cubrirle completamente, allí las ramas retenían la mayor parte de los copos, aunque estaba expuesto a que algún rayo fuera atraído por el gigante que le estaba cobijando.
Las temperaturas, en pocos minutos, comenzaron a disminuir de una forma drástica y Lázaro se dio cuenta de la situación en la que se encontraba, si se quedaba allí se moriría congelado ya que no contaba con el equipo necesario para afrontar aquel cambio tan drástico de la temperatura, pero no tenia experiencia en esas situaciones, por lo que comenzó a pensar en lo peor y por vez primera llego a pensar que no saldría con bien de aquella situación.
Cuando la nieve comenzó a remitir, decidió ponerse en marcha, seguiría avanzando, pero se encontraba completamente desorientado, no sabía por donde había venido ni tampoco el camino que debía seguir. El bosque era bastante tupido y todo le parecía igual, en la dirección que mirara, pensaba que era el lugar por el que había venido.
A la derecha del árbol en el que se encontraba, parecía que la capa de nieve era menos espesa y opto por seguir en esa dirección, aunque no había ningún sendero que le indicara que estaba caminando en la dirección correcta, pero al menos estaba avanzando y se estaba alejando de aquel lugar que ya se había imaginado que sería su tumba.
Avanzaba con mucha dificultad, en ocasiones la nieve le llegaba a la cintura y en su mente solo había un temor, que en uno de los pasos a ciegas que estaba dando se produjera alguna lesión en una de sus piernas y eso sería definitivo ya que no podría por más que lo intentara seguir avanzando.
Fue encomendándose a todo lo que de alguna manera había representado en algún momento de su vida un aliento de fe, pero tampoco era una persona muy creyente y sabía que aquello no iba a servir para nada y en su mente solo aparecían esos seres queridos a los que pensaba que ya no volvería a ver.
El cansancio que estaba padeciendo era cada vez mayor, pero sabía que no debía detenerse ya que en el momento que lo hiciera no seguiría avanzando y se quedaría esperando su último aliento.
Cuando ya lo daba todo por perdido, creyó ver a unos pocos metros de distancia que entre los árboles había una columna de humo, no se encontraba frente a el sino que estaba hacia la izquierda de la dirección que estaba siguiendo.
Como si se tratara de una visión salvadora, cambio su rumbo dirigiéndose hacia donde la columna de humo trataba de alcanzar las nubes que había sobre su cabeza, que podía perder en aquella situación tan desesperada en la que se encontraba.
Cuando los árboles le permitieron ver algo más que el bosque, en un llano vio la silueta de una casa, era una robusta casa de montaña de piedra de dos plantas. La solidez que parecía tener y las buenas condiciones en la que se encontraba, le hicieron concebir esperanzas que estaba salvado ya que allí encontraría cobijo para resguardarse de la tormenta y sobre todo podría descansar hasta que las condiciones del tiempo mejoraran.
Le llamó la atención no ver ninguna luz a través de las ventanas, pero no le cabía duda que se encontraba habitada ya que la chimenea estaba encendida como lo confirmaba la densa columna de humo que salía del interior de la casa.


Llamó con fuerza, pero no obtuvo ninguna respuesta, esperó varios minutos, pero no había señales de vida en su interior, nadie respondía a los golpes que daba a la puerta de madera y a los gritos que también había comenzado a dar con desesperación.
Rodeó la casa y vio que en la parte trasera había una puerta que se encontraba semiabierta, la empujo y esta cedió sin ninguna dificultad abriéndose completamente.
Cuando accedió al interior, busco algún interruptor para encender la luz que le permitiera ver el interior, pero no encontró ninguno a pesar de palpar toda la pared en el lugar donde se imagino que debía haber situado alguno.
Se desprendió de la mochila que dejo caer como si fuera un pesado bulto que se había quedado pegado a su espalda ya que el hielo había formado una película entre esta y su chubasquero y cuando se vio libre de ella, saco un encendedor y el haz de luz iluminó aquella estancia en la que se encontraba.
No vio en el techo ninguna bombilla, sobre una mesa, había un candelabro con tres velas y al acercar la llama del mechero fue encendiendo una a una hasta que la sala quedo completamente iluminada.
-¡Hay alguien, soy un peregrino que necesita ayuda! –Gritó con insistencia Lázaro – pero no obtuvo ninguna respuesta.
Decidió ir hacia donde percibía la luz de las llamas de la chimenea. Por todas las estancias por las que fue pasando, encontró numerosos candelabros que fue encendiendo hasta que la planta baja de la casa quedo perfectamente iluminada.
No le cabía ninguna duda que aquella casa se encontraba habitada ya que todo estaba en orden y perfectamente limpio, pero nadie daba respuesta a las llamadas que estaba haciendo.
Cuando llegó al salón en donde se encontraba la chimenea, lo primero que llamo su atención fueron las candentes brasas que había en la lumbre, varios troncos de roble ardían con intensidad crepitando según se quemaba la madera. Su vista entonces se dirigió hacia la mesa de madera que había en el salón. En uno de los extremos había una cazuela humeante y un servicio dispuesto como si estuvieran esperándole. Acercó su mano al barro de la cazuela y comprobó que había sido sacada del fuego recientemente. Se sentó en la silla que había donde estaba el servicio puesto y se sirvió varios cazos de aquella suculenta comida en el plato y la consumió con avidez ya que las fuerzas se habían ido por completo de su cuerpo.
No faltaba de nada en aquella mesa, tenía pan reciente, vino y fruta. Sin preocuparse más de su intromisión, fue saciando su apetito y ya tendría ocasión de agradecer y si era necesario de dar explicaciones al anfitrión cuando llegara o se hiciera presente.
Cuando terminó de alimentarse, se quitó toda la ropa que llevaba puesta, estaba completamente húmeda por efectos de la nieve y también del sudor que su cuerpo había expulsado como consecuencia del esfuerzo que había tenido que realizar. Buscó en su mochila ropa que estuviera más seca y se sentó en un sillón cubriéndose con una manta mientras contemplaba las llamas que iba produciendo la madera según se iba quemando.
Lázaro se quedó sumido en un profundo sueño, no recordaba cuanto tiempo había permanecido dormido, pero cuando se despertó se dio cuenta que la chimenea había sido de nuevo alimentada con más madera y sobre la mesa había una nueva cazuela con una sopa caliente. No le cabía duda que alguien además de él, había estado en aquel salón.
Volvió de nuevo a tratar de llamar la atención de su anfitrión, pero de nuevo el silencio fue la única respuesta que tuvo y aquello comenzó a inquietarle, pero estaba vivo que era lo importante y eso era lo que de alguna manera le aliviaba.
Se sirvió de nuevo dos platos de sopa y cuando termino, cogió el candelabro y fue recorriendo cada una de las estancias de la casa, pero no consiguió ver a nadie, por lo que se dirigió por las escaleras hacia la planta superior obteniendo el mismo resultado, la casa se encontraba vacía y él era la única persona que se encontraba en ella.
Lo que no podía comprender era como el fuego de la chimenea no se había consumido sino que aún era más intenso que cuando llegó y la comida recién echa que había sobre la mesa no era fruto de su imaginación.
Decidió bajar de nuevo al salón, esperaría allí a su anfitrión al abrigo del calor de la chimenea y tapado con la manta hasta que este llegara, entonces le explicaría la situación en la que se había encontrado y como al ver aquella solitaria casa, se había dirigido hacia ella ya que era su salvación.
Cuando se hizo de día, trató de organizar sus ideas, pero siguió sin encontrar una respuesta lógica a lo que le estaba pasando, pero como su situación era muy comprometida, no se atrevió a moverse de allí, con el paso de las horas iría viendo lo que debía hacer o si llegaba quien vivía en aquella casa quizá él le pudiera ayudar a salir de la situación en la que se encontraba.
Paso todo el día y nadie dio señales de vida lo que fue inquietando cada vez más a Lázaro, quien se fue alimentando con las provisiones que había perfectamente almacenadas en la despensa de la planta baja de la casa.
Tampoco la siguiente noche nadie se presentó en la casa y a pesar de encontrarse muy bien en aquel lugar donde estaba descansando y recuperando las fuerzas que había perdido, no quería pasar ningún día más allí, por lo que a la mañana siguiente, si mejoraba el tiempo se alejaría de aquel lugar que empezaba a resultarle un tanto siniestro.
Dejó una nota agradeciendo las atenciones que había recibido y los motivos por los que se había colado en la casa como si fuera un intruso, también dejó unos billetes para pagar todo lo que había consumido, lamentó no disponer de más dinero ya que al final los tres billetes que dejo le parecieron poco para quien había salvado su vida y le había reconfortado de aquella manera cuando más lo necesitaba.
Cuando los primeros rayos del sol, superaron la línea del horizonte, penetraron en el salón con una luminosidad que animó a Lázaro a partir de aquel lugar. Vio que la capa de nieve que había sobre el suelo había disminuido de forma considerable y colocándose la mochila a su espalda, cerró la puerta de la casa y se introdujo de nuevo en el bosque tomando la dirección contraria a la que había nacido el sol que ahora estaba a su espalda.
En el momento que dejo atrás el bosque, volvió a encontrar el camino y las primeras flechas amarillas que le indicaban la dirección que debía seguir. En un llano se encontró a varios hombres que al verle hicieron señales ostensibles para que Lázaro se fijara en ellos y fue en la dirección que estos se encontraban.
-Nos tenía muy preocupado -dijo uno de ellos –cuando nos advirtieron que había salido un peregrino antes de que la tormenta comenzara a caer y al ver que pasaban las horas y no daba señales de vida, organizamos un grupo de rescate, pero no pudimos hacer nada ya que la fuerte tormenta y la noche nos impidieron continuar la búsqueda. La reiniciamos ayer, pero al no tener ningún resultado positivo, habíamos perdido todas las esperanzas de verle con vida.
-Ha sido una experiencia muy difícil – dijo Lázaro –Cuando me vi acorralado por la tormenta, me cobije debajo de un árbol, pero cuando comenzó a amainar decidí continuar adelante aunque lo hice sin rumbo fijo hasta que vi la casa en la que me he cobijado y allí he permanecido dos días.
-Por aquí no hay ninguna casa – dijo uno de los integrantes del grupo de rescate.
-Si – aseguró Lázaro – es una casa de piedra que esta a media hora de aquí en aquella dirección –dijo señalando el lugar de donde venía.
-Conozco estos parajes como la palma de mi mano –insistió el integrante del grupo –y le puedo asegurar que en varios kilómetros no hay ninguna casa y en la dirección que usted indica, solo esta el bosque y no vive nadie, seguro que ha sido fruto de su imaginación o del delirio por lo que ha tenido que padecer.
Lázaro no quiso contrariarle y se calló, lo único que deseaba era llegar hasta algún lugar habitado y regresar a su casa, aquella aventura había sido desde el principio una locura y estuvo a punto de tener unas consecuencias terribles para él.
Cuando volvió a su casa, meditó mucho sobre lo que le había pasado, la afirmación que le hicieron que allí no había ninguna casa, daba cierto sentido a todo lo que en ella había percibido cuando se encontró en su interior. Tenía que haber sido fruto de un sueño, pero si era así, como podía haber sobrevivido los dos días que estuvo en el bosque con las gélidas temperaturas que hacia.
No se atrevió a hablar de este suceso con nadie ya que iban a pensar que estaba loco o cuando menos sufría alucinaciones, pero se fue obsesionando con este suceso y llegó a considerarse un privilegiado ya que si no hubiera sido por la casa misteriosa hubiera muerto. Alguien había provisto aquel refugio para que él lo encontrara y salvara en el su vida.
Aquella conclusión le hizo ver claro que su destino estaba en volver al camino, seguro que allí encontraría esas respuestas que no conseguía comprender y de paso agradecería el desenlace que su aventura había tenido.
Cuando se recuperó, volvió de nuevo a realizar ese camino que no había podido más que comenzar y el segundo día, se introdujo en el bosque tratando de encontrar la casa salvadora, pero por más que busco, no consiguió ver ni rastro de ella, aunque según iba adentrándose más en el bosque todo le parecía igual y después de varias horas, decidió volver al camino.
Le habían dicho que en el camino se encuentran respuestas a muchas cosas que son incomprensibles en la vida diaria y el esperaba poder encontrarlas, pero terminó el camino y no consiguió satisfacer todas las dudas que cada vez eran mayores y se estaba convirtiendo en una verdadera obsesión para él.
Cada año. Lázaro volvía de nuevo al camino hasta que llegó un momento que este sendero ya no tenía ningún secreto para él, iba de uno a otro de los muchos caminos que conducen a Santiago y en todos fue sintiendo esa magia especial que logran experimentar los peregrinos. También conoció muchas personas que le aportaron sobre todo unas sensaciones que hasta entonces eran desconocidas para él.
Pero por mas que lo busco, Lázaro no tuvo respuesta a todas las dudas que rondaban su cabeza, aunque llegó el momento en el que esto comenzó a dejar de importarle porque estaba convencido que lo que le ocurrió aquel día fue por algo y si tenía que conocer la respuesta a todas las dudas que tenía, esta vendría cuando menos lo esperara y no era conveniente obsesionarse con ello.
Tampoco quiso compartir con ninguno de los peregrinos todas las dudas que estaban en su cabeza, aunque en alguna ocasión se sintió tentado a ello cuando llegó a intimar de una forma especial con quienes caminaban con él.
Cuando inició su décimo camino, casi se le había olvidado la obsesión por la que había regresado al camino, aunque el suceso de la casa misteriosa era algo que no podía olvidar y siempre confiaba que algún día llegaría la respuesta a las dudas que de vez en cuando le asaltaban la mente, sobre todo en esas noches en las que se presentía una tormenta o en el exterior de donde se encontraba la climatología era especialmente mala.
En este nuevo camino coincido con varias personas con las que se encontraba muy a gusto y le aportaron unas sensaciones muy especiales que siempre le enriquecían como persona.
Cuando se encontraba en tierras gallegas, un día que caminaba solo ya que había días que no quería la compañía de otros peregrinos, al atravesar un bosque de castaños y robles, una densa niebla comenzó a hacerse presente hasta que llegó casi a posarse en el suelo.
Lázaro caminaba casi a tientas y por primera vez desde hacía mucho tiempo la visión de la casa misteriosa se hizo más presente que nunca. Era una situación parecida a aquella, aunque las condiciones del tiempo no eran tan preocupantes como en aquella ocasión.
El sendero, aunque no se veía a mas de un metro, si podía sentirlo bajo sus pies por lo que fue dando pasos firmes hasta ver si aquella niebla repentina desaparecía de la misma forma que había llegado.
Cuando había recorrido unos centenares de metros, de repente percibió entre la niebla la silueta de una casa. Según se iba acercando a ella un escalofrío recorrió todo su cuerpo, no podía creérselo, era la misma casa que vio en aquella situación tan desesperada que tuvo años antes, pero se encontraba a varios centenares de kilómetros del lugar donde la vio por vez primera.
Como si fuera un lugar habitual para él, fue directamente a la parte trasera de la casa y encontró la misma puerta por la que accedió al interior. En esta ocasión no trato de buscar la llave de la luz, directamente saco de su bolsillo el mechero y encendió el candelabro que se encontraba en la misma mesa.
En el salón, estaba la misma chimenea y la misma mesa con un cubierto recién puesto como si esperaran su llegada, también la comida que había dentro de la cazuela estaba aún caliente como si la hubieran retirado del fuego unos minutos antes.
En esta ocasión no se hizo ninguna pregunta, directamente se sentó en la silla que estaba dispuesta al lado de la mesa y fue alimentándose con lo que se había provisto para él y cuando hubo terminado se sentó en el sillón que había frente a la chimenea esperando que la niebla se disipara y pudiera retomar de nuevo el camino.
No trató de llamar la atención de su anfitrión, estaba convencido que si este deseaba manifestarse, lo haría quisiera o no Lázaro. El solo era el protagonista de una historia en la que se había introducido sin quererlo, de una forma involuntaria.
A la mañana siguiente, despojes de haber descansado, la niebla había desaparecido y retomó su camino. Ahora siempre llevaba consigo una brújula por lo que la saco del bolsillo y se dirigió hacia donde la brújula marcaba que se encontraba el oeste.
Cuando llegó al pueblo más cercano, fue a preguntar si alguien conocía a los propietarios de una casa que había hacia el noreste, pero nadie supo darle referencia de esa casa y menos con las características que Lázaro les fue describiendo ya que aquel tipo de construcciones no eran habituales de aquellas tierras.
Mientras caminaba, Lázaro fue meditando sobre lo que le había ocurrido y se dio cuenta que la respuesta que llevaba años buscando, por fin la había encontrado. La casa misteriosa no era algo real ni tampoco era fruto de su imaginación, se trataba de un lugar de acogida que solo aparecía en los momentos en los que más se la necesitaba y cuando lo hacía no todos podían llegar a verla, solo aquellos elegidos como él, eran capaces de poder distinguirla entre la nada y tenían esa acogida que tanto necesitaban en los momentos críticos.
Era un afortunado y un elegido del camino, sabía que a partir de ese momento no volvería nunca más a sentir ninguna preocupación en los momentos de mayor contrariedad ya que siempre que se encontrara en alguna de esas situaciones, volvería a aparecer ese lugar inexplicable donde tendría la acogida que necesitara.

Este es un ejemplo de lo que escriben los Peregrinos, de lo que sienten, de lo que se habla… de lo que se encuentra… gracias a José Almeida por su gran aporte.

7799.- Finding Forrester

Amanecer de domingo tras una semana complicada… la inercia de la costumbre me hace despertar en plena madrugada y al contemplar el televisor están anunciando el próximo programa de ese canal: Finding Forrester.-

Ya lo he visto, la relación de amistad entre un escritor premiado hace 40 años, Forrester, con problemas de socialización que lo mantienen recluido a motu propio en su apartamento, en un edificio que quedo enterrado en un barrio de color, y un joven de 16 años de raza negra, Jamal, a quien le gusta escribir y se encuentra en la encrucijada de aceptar una beca para una Universidad privada, mayoritariamente para blancos acomodados, de muy buena fama académica y deportiva, lo becan por su desempeño deportivo. El muchacho irrumpe en el apartamento de Forrester y al huir deja olvidado un morral con algunos cuadernos de sus escritos. Posteriormente Forrester le lanza desde la ventana el morral y al revisarlo el muchacho se da cuenta que Forrester leyó sus cuadernos  y le escribió notas correctivas en sus párrafos. La situación se desarrolla al Jamal motivarse a visitarlo, hacerlo, e iniciarse  un dialogo constante que los muestra en su plenitud y en sus carencias. Jamal logra llevarlo al estadio de baseball donde el anciano recrea las múltiples veces que estuvo allí.  Forrester comienza a tutorar lo que escribe Jamal llevándolo a la espontaneidad aun cuando se base en temas ya tratados y para eso utiliza un articulo propio. En ocasión de un trabajo de la Universidad, Jamal presenta ese articulo que Forrester le indujo a producir pero que ahora es suyo en esencia, un Profesor, antiguo competidor de Forrester asume que es una copia y da lugar a una averiguación donde el mismo profesor actúa como Juez. Simultáneamente, el equipo de básquet de la Universidad pierde por  no encestar Jamal la ultima canasta, se le había ofrecido que si ganaban le retirarían los cargos de plagio. Resultado de todo esto es una comparecencia publica en la Universidad a la cual se presenta Forrester dando lectura a un escrito que arranca el aplauso de la Facultad y de los alumnos. El contenido del escrito es una apología a la amistad,  a la familia, al apoyo mutuo, a la honradez; Forrester hace ver que el autor del escrito no es su persona sino Jamal y que este no debe ser culpado de plagio pues fue el, Forrester, quien lo motivo para que le corrigiera su trabajo y al hacerlo, era de su autoría. Reconocía , además, la honradez de Jamal al cumplir con su convenio de no sacarle de su, tan celosamente defendida, soledad. Actúan las autoridades de la Universidad y se reconoce la labor de Jamal. Forrester decide regresar a Escocia, la vida continua y, años después Jamal recibe la visita de un abogado que le comunica el deceso de Forrester y sus ultimas instrucciones entre las cuales le da en herencia el apartamento donde vivía en el edificio del Bronx. Un canto a la honradez personal entre vicisitudes  que tienen que ver con fobias, segregación, juventud en ascenso, edad avanzada, vida de barrio en New York, competencia, rivalidad y, por sobre todas las cosas, el deseo de superación visto en múltiple espectro, sin presentar soluciones únicas, dejando que el espectador saque sus propias conclusiones…

A mi manera de ver, es una magnifica obra, bien presentada, bien articulada, bien producida e interpretada. Nos permite muchas horas de fogata nocturna desmenuzando cada una de las frases que, al vuelo, se nos quedan en la mente.

Feliz Domingo…

2012/11/17

7798.- NORA Fernández

COMO ESTA NORA?
Una Dulce Abuelita habla por teléfono a la Clínica y pregunta tímidamente,
-¿sería posible que alguien me informara, como está una paciente?
La Operadora contesta -Encantada de ayudarla, ¿Cómo se llama la paciente y en qué cuarto está?
La Abuelita con su voz temblorosa dice -Nora Fernández, Cuarto 302
La operadora responde -permítame ponerla en espera, mientras hablo con la Enfermera del piso para poder informarle.
Después de unos 2 minutos, le informa -tengo buenas noticias, la enfermera  que en este momento está con ella me dijo que Nora va muy bien, su presión arterial y su glucosa ya están en su curso normal y su Doctor que la vio esta mañana dice que la darán de alta el martes.
La Abuelita dice -que alegría… ya estaba preocupada, Dios la Bendiga señorita por  las buenas noticias.
La Operadora dice -fue un placer ayudarla, perdón, ¿Nora es su Hija?
La Abuelita le contesta -Oh no!!!!, Nora, soy yo, la del Cuarto 302!!!,
lo que pasa que estaba internada por el Seguro y nadie le para bolas al timbrecito de XXX ese. No me daban medicamentos, no me servían comida,  la enfermera no venia a verme y el médico paso tres días sin aparecer, entonces antes de ayer me vine a mi casa. Estoy llamando para saber si ya estoy bien y si en esa clínica de porquería alguien se dio cuenta que me fui!

Juana Norma nos envía esta muestra de nuestro mundo actual…                              

la responsabilidad es una mariposa de colores…