2013/04/26

7953.- El IAEDEN

Expropiar el alma

 JOSÉ ANTONIO GÁMEZ E. |  EL UNIVERSAL


26 de abril de 2013 12:00 AM
La violencia política se presenta históricamente según dos modelos: el totalitarismo y el terrorismo. En ambas formas de actuación el argumento que se ofrece a la sociedad civil es el miedo. Lo más frecuente es que el totalitarismo lo ejerzan los que detentan el poder, mientras que el terrorismo es practicado por los que pretenden acceder al poder. En el caso venezolano, totalitarismo y terrorismo son ejercidos por el mismo gobierno.
Esta forma de dominio a través de la violencia que usa el "ilegítimo", tiene dos características fundamentales. La primera es que se ejerce siempre de forma colectiva. Son los radicales revolucionarios los que conjugan el nosotros de la violencia. En este sentido, la violación de los derechos humanos es una constante y la indefensión total. El reciente ataque a varias de las organizaciones no gubernamentales que defienden los derechos humanos es parte de la estrategia totalitaria.
Para los grupos violentos revolucionarios aplica aquella descripción de Dostoievski en su obra Demonios: "Obediencia completa, impersonalidad completa... todos esclavos y en la esclavitud iguales". La ideología que trata de imperar desde el adoctrinamiento cubano, no permite pensar con libertad a los actores del régimen. La supresión tácita de la libertad religiosa que supone el pretender establecer una "religión oficial" es fundamento de la negación de los derechos civiles e individuales.
Una segunda característica de la violencia política es su pretendido carácter "purificador y redentor". La terrible frase del "ilegítimo" durante el discurso de toma de posesión sobre la necesidad de "desinfectar la sociedad de esos sentimientos que provocan la violencia", es una buena muestra del sentido que tiene la estrategia dictada por Castro. Es la pretendida "purificación", que en algún momento necesitan todas las revoluciones. El régimen ya comenzó a ensayar formas conocidas de criba; la reactivación de la "lista Tascón", el despido y chantaje de los empleados públicos y la exclusión de las misiones, son sólo algunas de ellas.
Que los dos modelos de violencia política coincidan en el Gobierno tiene muchas ventajas a la hora de reducir a la sociedad civil. Sin embargo, esta coincidencia tiene también sus desventajas. Podríamos señalar, por ejemplo: la dificultad que representa, inclusive en el corto plazo, mentir sistemáticamente y sin escrúpulo sobre las causas de la inseguridad personal. Para nadie es un secreto que muchas de las bandas armadas maduristas se dedican en su "tiempo libre" a actividades más lucrativas: robos, secuestros y extorsión, entre otras. La esquizofrenia gubernamental hace surgir muchas interrogantes, por ejemplo: ¿hasta cuándo es posible mantener un doble discurso sin que quede en evidencia la mentira?, ¿cómo lograr que los allegados al régimen no sean víctimas de la actuación de su propia red criminal?

El panorama de inestabilidad es evidente. Ya vivimos en la anarquía, y muy pronto la violencia social se puede convertir en insostenible. Sin embargo, eso no asegura la caída del régimen. Es necesario que el "ilegítimo" haga más evidente su incompetencia, y que la resistencia democrática vaya una jugada por delante. Durante estos 14 años el "proceso" ha demostrado que no está dispuesto ni a ceder ni a conceder nada por la vía del acuerdo y la concertación. Una supuesta llamada al diálogo, sin verdadera disposición para llegar a acuerdos, es un engaño. Un discurso vacío y traicionero.
Estar una jugada por delante lleva, entre otras cosas, a mantener las acciones de calle. El riesgo a ser acusados de violentos e intolerantes, no puede negar el legítimo derecho de los ciudadanos a manifestarse en la calle, pacíficamente pero con firmeza. Sin acción de calle, es muy poco probable que se reconozca el derecho que tenemos los venezolanos a que se cuenten los votos del pasado 14 de abril.
Otra forma de ir por delante del "ilegítimo", es buscar la unidad nacional y la concertación de todas las fuerzas democráticas. Nunca un líder opositor había tenido la oportunidad de ser el catalizador de la unidad para la resistencia. La sociedad civil y democrática espera que Capriles señale las formas en que debemos actuar unidos.
La ilegitimidad del actual mandatario no sólo es de gestión, sino también de origen. Su comportamiento antidemocrático no necesita pruebas: es evidente. Venezuela se encuentra en la miseria material más notable de los últimos años. Pero no pensemos que eso es suficiente para el castro-comunismo. Ellos saben que su permanencia sólo es posible si nos logran expropiar el alma.

Estos ingredientes de la Guerra Política esbozada en el documento, nos hacen recordar el contenido de nuestra tesis en el IAEDEN hace ya varios años... se veía venir el resultado, se notaba la formación de sus cuadros, las evidencias eran múltiples para quienes, sin los anteojos de las "lealtades políticas", nos dedicábamos a estudiar la puesta en escena. Siempre hemos tenido "sabios", recogedores de mendrugos de la política, ubicados en sitios donde su daño ha sido, es, y será, tremendo. Lastima que estos sabios sean tan hábiles que pueden vivir de las sobras de la mesa y sus facultades histrionicas los hacen agradables para el jolgorio de la comparsa. Nadie les pide cuentas, solo son una molestia en el zapato y a la larga desaparecen del mapa esfumándose  aunque claro, ellos esperan que se les recompense por su inveterada labor de zapa.

7952.- Entrevista a Capriles

ELECCIONES 2013 | Entrevista a Henrique Capriles Radonski
"Posición de algunos países sobre auditoría es por defender status quo"
"Nuestras quejas se centran en las inconsistencias entre el acta y el escrutinio, violencia en los centros, votos asistidos, proselitismo en los centros, gente que votó dos y tres veces", dijo en entrevista al diario La Nación de Argentina, el líder de la oposición, Henrique Capriles Radonski.
EL UNIVERSAL lunes 22 de abril de 2013 11:22 AM
Buenos Aires.- El líder opositor Henrique Capriles cuestionó la injerencia de Cristina Fernández de Kirchner en Venezuela al afirmar que "la Argentina parece parte del gobierno chavista, se mete en temas internos".

Capriles aseguró que le ha molestado la postura "de algunos presidentes" de cara a su reclamo de una auditoría de los resultados electorales que proclamaron a Nicolás Maduro como el presidente sucesor del fallecido Hugo Chávez en Venezuela, informó DPA.

"No me ha molestado la postura de los países, aunque sí la de algunos presidentes que van más allá y emiten opiniones sobre Venezuela. En realidad, lo que hay son países que defienden el statu quo. Tenga en cuenta que un cambio en Venezuela es un cambio en América latina, porque el petróleo dejaría de ser fuente de lealtades en la región", declaró el dirigente en una entrevista que publica hoy el periódico "La Nación" en Buenos Aires.

"Hay algunos que vienen aquí y aplauden todo lo que diga el gobierno. Por ejemplo, la Argentina, que nos debe unos cuantos millones de dólares al pueblo venezolano, pero que parece parte del gobierno: vienen, opinan, se meten en los asuntos internos de Venezuela", cuestionó.

"Eso lo rechazamos. Igual que rechazamos la presencia de militares cubanos en nuestro ejército. Exigimos que los militares cubanos salgan ya de las fuerzas armadas. Es inaceptable que existan militares cubanos que impartan órdenes a nuestros soldados", aseguró Capriles.

Fernández de Kirchner reconoció el triunfo de Maduro pocas horas después de conocidos los primeros resultados y fue una de las asistentes al acto de asunción del sucesor de Chávez, cuya tumba visitó horas después del acto formal, en compañía del nuevo mandatario venezolano.

El líder opositor solicitó a la comunidad internacional que "no quite la atención de la auditoría, que estén atentos a lo que pase en Venezuela y que no pase la página, porque la página está en pleno desarrollo".

Capriles señaló que "los países de la Unasur cambiaron el informe final cuando supieron de la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE)" de recontar los votos. "Fue un triunfo de nuestro pueblo que ahora trata de manchar el gobierno. No le hemos pedido a ningún país ni jefe de Estado que desconozca al gobierno venezolano. Lo que queremos es que nos dejen presentar todas nuestras irregularidades", sostuvo.

El ex candidato presidencial y gobernador del estado de Miranda señaló que entre el 54 por ciento de los votos ya auditados se detectaron varias irregularidades, entre ellas "centros donde Maduro sacó el 1000 por ciento más de los votos que Hugo Chávez el 7 de octubre" pasado.

"Ahora comenzamos la auditoría sobre el 46 por ciento restante. En realidad, quedan 18.000 cajas, pero vamos a revisar 12.000, y yo acepté. Pero no sólo para abrirlas, sino para revisar las papeletas, el acta de escrutinio y el cuaderno de votación, que es el corazón del proceso, y ahí podemos descubrir si una persona votó varias veces o si votaron muertos", señaló.

"Nuestras quejas se centran en las inconsistencias entre el acta y el escrutinio, violencia en los centros, votos asistidos, proselitismo en los centros, gente que votó dos y tres veces", ejemplificó.

Capriles confía en que el resultado de la auditoría sea "que hay que repetir la elección, si no de forma total, por lo menos parcialmente". "Pero esa parcialidad abarca a un número de electores tan grande como para que no sólo se acorte la distancia, sino que también nos daría la victoria", subrayó.

7951.- Aires de funeral

Un cierto aire de funeral

JEAN MANINAT |  EL UNIVERSAL viernes 26 de abril de 2013  12:00 AM

La ceremonia de juramentación del nuevo tren ministerial en días recientes tenía más un aire de desasosiego, de recluta forzada, de galera romana; que de lanzamiento de un equipo aguerrido y dispuesto a encabezar la nueva epopeya, la nueva alborada de un proyecto golpeado por la desaparición de su fundador y el poco tino político y electoral de su heredero designado y quienes lo circundan.
Algo de entusiasmo esperaba uno, un poco de contundencia vital, al menos una pizca de presencia de ánimo más allá de los consabidos insultos. Nada, era un almacén de fusibles fundidos, de bombillos quemados, de cables pelados de tanto enchufarlos aquí y allá. Y si nos ponemos más pretenciosos, parecía un festival de enroques con reyes caídos, reinas despelucadas, alfiles mellados, caballos rencos, torres derrumbadas y peones ausentes.


Un batallón de desheredados arrastrando la pesada losa de una derrota política que si el más allá no pudo impedirla, el más acá no podrá redimirla.


Una vez más están todos expuestos a la luz pública. (Lo de la luz, y más aún pública, se entiende es una imagen). Pero esta vez no los protege la sombra retadora, inclemente pero paternal, de quien los increpaba en público con la fuerza de un gamonal exigido. Se acabó el período de gracia  y tienen que regresar a sus ministerios, a sus despachos, a enfrentar el autobús sin chofer que se les viene encima sin siquiera poder exclamar con el Chapulín Colorado: "¡Oh!, y ahora, ¿quién podrá defendernos?"


Quizás a eso se debe la falta de ánimo. El dueto que hoy los naricea ha decidido que el exabrupto y la falta de pudicia suplan la carencia de entusiasmo. Lejos de reflexionar sobre el mensaje que el país les está enviando mayoritariamente y actuar en consecuencia, pretenden que su descalabro es un triunfo que los unge como líderes máximos del proceso y que mancha con la traición a los que no votaron por su opción dentro de sus filas.


Las amenazas de prisión contra el líder opositor: Henrique Capriles -hoy legitimado nacional e internacionalmente-; el brutal acto antidemocrático de cercenarle el derecho de palabra a la bancada opositora por parte del presidente de la Asamblea Nacional (AN), Diosdado Cabello -quien debería garantizarlo-; y la intimidación descarada a los medios de información, son fechorías realizadas para generar miedo y amedrentar voluntades con el incierto afán de resucitar los afectos que su jefe parece haberse llevado con él.


En su fervor persecutorio arremeten contra el pueblo chavista, al que no lograron ni logran convencer. Llevan a cabo una razzia impenitente contra los padres, los hijos, los hermanos, los tíos, los sobrinos, los parientes, los amigos, y hasta las abuelitas muertas, vea, de quienes desfilaron dolidos ante el féretro de la persona en la que sí creyeron a pesar de sus pesares.


Ahora, como en la peor pesadilla de un sueño totalitario, la duda surge de todas partes; pero sobre todo se expande entre los feligreses de ayer que son los descreídos de hoy. Y allí está la fuente del deslave que viene. Si no lograron en 15 años aplastar a la parte del país que no creía en ellos, ¿cómo podrán hacer para desvanecer el hastío que crece entre tantos y tantos miles de sus antiguos simpatizantes? ¿Cuántos despidos y atropellos a los servidores públicos y trabajadores del Estado serán necesarios para acallar lo que se vive a diario? ¿Van a despedir a todo el país?


No podrán hacerlo. De la contienda electoral emergió una fuerza  ciudadana que se sabe ganadora y tiene el nervio tranquilo para reclamarlo. Hay un país emergente que constató cómo sólo a partir de su participación en la política, se puede consolidar el cambio que ya anunciaron el 14 de abril millones de venezolanos.


Por eso, al gobierno impuesto lo persigue un cierto aire de funeral.
@jeanmaninat

7950.- Capriles en La Carraca

RICARDO GIL OTAIZA |  EL UNIVERSAL
viernes 26 de abril de 2013  12:00 AM
Ante el anuncio de Iris Varela, flamante ministra de Asuntos Penitenciarios, de que le prepara la celda a Henrique Capriles, por negarse a aceptar unos resultados electorales viciados (que suponemos ella califica como instigación a la violencia callejera), y que hacen a los comicios presidenciales del 14-A nulos de toda nulidad,  no nos queda otra cosa sino prepararnos para asumir con gallardía las arremetidas del régimen en sus peores expresiones de intolerancia e irracionalidad.

Ya durante estos últimos días hemos sido testigos de la irracionalidad por parte de algunos personeros del gobierno, que buscan a toda costa criminalizar la protesta y sembrar el miedo entre los opositores para amedrentarnos, para amilanarnos, para que nos quedemos callados frente a lo que el mundo ha percibido como una burla al electorado, que con su voto dio el necesario giro de timón frente a un proceso que lleva al país a la hecatombe.

Quienes tenemos la tribuna de la prensa para expresar nuestro parecer ante lo que acontece, hemos clamado por el diálogo de las partes y que cese de inmediato esta arremetida fascista del régimen contra la oposición y contra los trabajadores, quienes se han convertido en carne de cañón de un régimen que se cae a pedazos y ve truncado en las urnas su deseo hegemónico castro-comunista. Sin embargo, no es posible dialogar con una pistola en la cabeza,  ni con el agua al cuello, porque más que diálogo ello implica imposición y chantaje, y así no hay entendimiento posible. 

Mientras Nicolás Maduro dice en los medios que aquí no hay persecución política y hace reiterados llamados a trabajar por el país y por la paz, casi de inmediato salen otros representantes del oficialismo a desdecir al Presidente, mediante amenazas e insultos a los que no están en su acera, instigando al odio y a la retaliación, sembrando en la sociedad vientos de guerra que podrían desencadenar grandes tempestades. 

En su obstinación, el gobierno desoye algunas tímidas voces, que como la de José Vicente Rangel (que no es santo de nuestra devoción), buscan hacer entender que es hora de la verdadera política, y que existe un líder que representa a una importante porción de los venezolanos. Ni decir del clamor de la Iglesia católica para que cese de inmediato la negación del otro, como vil instrumento para invisibilizarlo y destruirlo. Hacerse los locos frente a esta realidad, amén de suicida, es torpeza política, que pronto lamentarán; quizás hasta el final de sus días

   Es tal la inconsistencia del gobierno en esta materia, que Maduro acaba de nombrar una comisión para el diálogo con la oposición (y mientras la nombra, se deshace en descalificaciones contra los que pretende dialogar), y no sabemos si se trata de una burla o de una gruesa ironía (una raya más para un régimen cruel), ya que incluye en la misma a dos personajes que se han caracterizado por ser extremistas y acérrimos enemigos de quienes piensen distinto a ellos: Diosdado Cabello y Cilia Flores. Ambos, en sus gestiones en la Asamblea Nacional (AN), han sido sectarios, groseros y no han transigido en nada que implique un acercamiento con el "otro".  ¡Por Dios!, en esa comisión tienen que estar personas universales, abiertas a las ideas, y no negadoras contumaces de los derechos de sus detractores políticos.

Al mismo tiempo, se están dando algunos pasos que propician un  freno a la agresión verbal y física contra los diputados opositores en la AN. Esto está por verse, porque mientras no cesen el lenguaje insultante y provocador que busca denigrar y desconocer al otro, el atropello a los trabajadores y a los medios, las amenazas de prisión contra Capriles y otros líderes opositores, cualquier llamado al diálogo por parte del gobierno se verá como un mal chiste, como un peine que busca cerrar esta ominosa fase electoral, que terminó en el banquillo por las miles de irregularidades detectadas y denunciadas en todo el país.

A lo mejor ya esté por allí algún joven artista plástico preparado (al bate, como decimos acá) para inmortalizar un lienzo, pintando a Capriles metido en la celda preparada con primor por la ministra, como lo hiciera Arturo Michelena en 1896 con Miranda, reflexionando sobre su trágico destino en La Carraca. Quizás, el consuelo que nos quede a quienes luchamos por la democracia, es que, a pesar de la humillación y la injusticia, el nombre de Francisco de Miranda pasó con honores a la posteridad, y el de sus carceleros fue presa del olvido.

rigilo99@hotmail.com

7949.- La Fiebre.-

Posted: 25 Apr 2013 11:10 PM PDT La Tribuna, Honduras
arquero33ESA fiebre tropical que le pega al poder que manda de querer perpetuarse es, ahora, casi la regla, más que la excepción. Lo que está desfigurando el disfrute de la democracia en países con regímenes cada vez más abusivos y autoritarios, donde el poder se acumula de forma tan desproporcionada que, en vez de someterse a las leyes, las mutilan, las trastocan y las manosean a conveniencia. No es el capataz que deba subordinarse a la Constitución, es más bien la ley que tiene que amoldarse, al insolente capricho del mandamás. Lo que inicia como un mandato legítimo, producto de una consulta popular, una vez que las mieles de poder contaminan los sentidos y la ambición destruye cualquier residuo de demócrata que pudo haber tenido cuando inició, acaba por convertirse en fastuosa corona, al antiguo estilo de las utilizadas en monarquías anquilosadas. El rey se siente imprescindible, con poderes omnímodos y derechos divinos para continuar indefinidamente, incluso para señalar de dedo a su sucesor. El poder se sostiene con recursos ilimitados, más cuando se trata de regímenes opulentos sentados sobre pozos petroleros o yacimientos de gas, para financiar la continuidad de sus designios celestiales, repartiendo migajas a pueblos menesterosos que, vaya ironía, por la misma situación ruinosa en que se encuentran, agradecen los mendrugos que caen de la mesa del gran benefactor.
Así que son inusuales aquellas demostraciones de desprendimiento donde las democracias han madurado y se encuentran más cimentadas. Por ejemplo en Brasil, cuando el popular mandatario anterior pudiendo escoger el atajo de sus vecinos, -sacudiéndose del hombro cualquier fea tentación absolutista- optó por someterse a la ley para permitir que el vacío lo llenase una mujer quien -nada de malo tiene eso- capitalizó los réditos de un buen gobierno. O como pasó en Colombia, donde Uribe, también gozando de elevada aceptación acató, sin parpadear, una sentencia de los jueces: “La persona que ha desempeñado el cargo en la única oportunidad permitida, o que haya completado el tope de los períodos constitucionalmente autorizados, es inelegible para el mismo cargo y no tiene garantizada jurídicamente la posibilidad de aspirar otra vez, por lo cual no puede ser reelegido”. Esta figura jurídica conocida como “inelegibilidad” incluye la prohibición al sufragio pasivo, o sea, la prohibición a ser candidato. Los magistrados explayaron su opinión jurídica ilustrando que “la extensión del mandato presidencial suscitaría controversias en torno a la separación de poderes y el sistema de frenos y contrapesos previstos en la Constitución”.
Ahora, más reciente, también en aquel mismo país, el actual mandatario cierra así una polémica sobre su continuidad: “Estoy convencido de la conveniencia de la tesis que sustenta una posibilidad de no reelección, pero con períodos más largos y coincidentes”. “Pensé, equivocadamente, al parecer, que una iniciativa como esta sería de buen recibo por todos, incluyendo la oposición, pues no implicaba la prórroga automática de mi mandato sino que, en cualquier caso, demandaría el concurso del pueblo colombiano a través de elecciones. Pero así no ha sido entendido por muchos, y como soy el primero en considerar que el país lo que necesita son iniciativas que nos unan en lugar de dividirnos, considero que sería inconveniente dar trámite en el Congreso a cualquier iniciativa de esta naturaleza”. Son ejemplos, para que bien pueda apreciarse, que las constituciones están escritas pensando que los líderes, cuando la juran, se someten a su majestad, como convencidos demócratas que respetarán la confianza de sus pueblos, sin pretender desemejar las leyes, a capricho o provecho personal.
LA FIEBRE

2013/04/25

7948.- Escrito en 2005. Viaje al centro de la tierra.

El primer viaje al centro de la Tierra ocurrirá realmente en 2007

Un navío japonés excavará hasta profundidades insólitas la corteza terrestre


El barco "Chikyu", creado por los Japoneses, es el artefacto humano que más a fondo podrá conocer nuestro planeta, al menos hasta ahora. Se trata de navío preparado con tecnología similar a la de la indutria petrolífera que excavará por debajo de la superficie del mar hasta alcanzar los 11.000 metros. Desde allí, artefactos especialmente diseñados controlarán la tectónica de placas de la zona -con el fin de prever terremotos-, e intentarán encontrar formas de vida muy básicas, similares a las que había en la Tierra hace miles de años. Por Yaiza Martínez.




Chikyu
Chikyu
Chikyu
Chikyu
Chikyu significa “Planeta Tierra” en japonés y es el nombre de un navío de la Agencia Japonesa de Ciencias Marinas y Tecnología (JAMSTEC. Dentro de un proyecto de su Centro de Exploración en las Profundidades de la Tierra o CDEX, JAMSTEC ha gestionado esta embarcación que explorará las profundidades terrestres del lecho marino, a más metros que ningún otro artefacto hasta la fecha, lo que supone una proeza tecnológica sin precedentes.

El Chikyu pesa 57.000 toneladas y penetrará nada menos que cuatro kilómetros en el agua y excavará 7.000 metros más en el fondo marino, hasta llegar al manto terrestre, situado debajo de la corteza terrestre. El manto terrestre representa el 80% del total de la masa de nuestro planeta.

Esto significa que Chikyu triplicará la profundidad explorada hasta ahora por el hombre, puesto que, hasta la fecha, sólo habíamos alcanzado los dos kilómetros por debajo del fondo oceánico.

La distancia desde la superficie al centro de la Tierra es de 6.400 kilómetros, así que todavía queda mucho para que podamos llegar a él. Sin embargo, el Chikyu, de 210 metros de longitud, está más preparado que cualquiera de sus predecesores para adentrarse en los secretos que oculta nuestro planeta bajo su superficie.

Características de Chikyu

Según informó recientemente Newsweek, Chikyu cuenta con tuberías de extracción de gran diámetro que lo conectarán con el pozo que se abra en el lecho oceánico. Las tuberías de extracción son similares a las utilizadas por la industria petrolera en yacimientos marinos.

La embarcación va protegida por un escudo de 380 toneladas métricas que servirá para evitar que erupciones inesperadas de gas, petróleo u otros fluidos puedan dañarla. En Chikyu caben 150 personas, que pueden entrar y salir del barco por vía aérea gracias a un helipuerto instalado en la nave. Además, Chikyu cuenta con un laboratorio entre sus instalaciones, en el que se estudiarán los sedimentos que se extraigan de las excavaciones.

La finalidad de esta embarcación es no sólo conocer el interior de la Tierra, de la que aún tenemos muy poca información, sino también mejorar la capacidad de predicción de seísmos. Japón se encuentra en medio de la conjunción de cuatro placas tectónicas: se llegará hasta ellas y allí podrán instalarse aparatos de monitorización de la actividad sísmica, con el fin de al menos anticipar la ocurrencia de los terremotos que afectan al país (Japón sufre el 20% de los seísmos más violentos del mundo). El Chikyu también puede obtener más información sobre hechos ya pasados, como el devastador maremoto que golpeó las costas de Sumatra en diciembre de 2004.

Posibles hallazgos

Asimismo, se espera hallar en el manto de la Tierra pistas sobre la evolución de nuestro planeta, sobre cómo ha sido su pasado a gran escala temporal, lo que permitirá predecir mejor el futuro. También podrán aparecer más datos acerca de cómo se desarrolló la vida biológica en la Tierra.

En la corteza terrestre pueden aparecer formas básicas de la vida, como microbios que se alimentan de hidrógeno y cuya estructura no haya evolucionado en miles de años, ya que estos microbios siguen en un entorno con las mismas condiciones que entonces. Según los especialistas, a esa profundidad es en el único sitio en el que se pueden encontrar formas de vida tan antiguas.

Las excavaciones comenzarán dentro de dos años, a finales de 2007, frente a las costas del sudoeste del archipiélago japonés, en el océano Pacífico. El sondeo inicial será de tres kilómetros y medio, en un fondo marino situado a 2.500 metros bajo la superficie marina. Los expertos esperan alcanzar el manto en el 2012, si todo sale según lo previsto.

Apoyado por el gobierno japonés, este proyecto se inscribe en un programa internacional de exploración oceánica dirigido por Japón y Estados Unidos, en el que participan China y 12 naciones europeas en el marco del Programa ECORD. Más de un siglo después del fabuloso viaje al centro de la Tierra, el sueño de Julio Verne se hará realidad.

7947.- El nuevo maná. parte 2

Nowhere has the interest been more serious than Japan. Unlike Britain and the United States, the Japanese failed to become “the owners, or at any rate, the controllers” of any significant amount of oil. (Not that Tokyo didn’t try: it bombed Pearl Harbor mainly to prevent the U.S. from blocking its attempted conquest of the oil-rich Dutch East Indies.) Today, Churchill’s nightmare has come true for Japan: it is a military and industrial power almost wholly dependent on foreign energy. It is the world’s third-biggest net importer of crude oil, the second-biggest importer of coal, and the biggest importer of liquefied natural gas. Not once has a Japanese politician expressed happiness at this state of affairs.
Japan’s methane-hydrate program began in 1995. Its scientists quickly focused on the Nankai Trough, about 200 miles southwest of Tokyo, an undersea earthquake zone where two pieces of the Earth’s crust jostle each other. Step by step, year by year, a state-owned enterprise now called the Japan Oil, Gas, and Metals National Corporation (JOGMEC) dug test wells, made measurements, and obtained samples of the hydrate deposits: 130-foot layers of sand and silt, loosely held together by methane-rich ice. The work was careful, slow, orderly, painstakingly analytical—the kind of process that seems intended to snuff out excited newspaper headlines. But it progressed with the same remorselessness that in the 1960s and ’70s had transformed offshore oil wells from Waterworld-style exoticisms to mainstays of the world economy.
In January, 18 years after the Japanese program began, the Chikyu left the Port of Shimizu, midway up the main island’s eastern coastline, to begin a “production” test—an attempt to harvest usefully large volumes of gas, rather than laboratory samples. Many questions remained to be answered, the project director, Koji Yamamoto, told me before the launch. JOGMEC hadn’t figured out the best way to mine hydrate, or how to ship the resultant natural gas to shore. Costs needed to be brought down. “It will not be ready for 10 years,” Yamamoto said. “But I believe it will be ready.” What would happen then, he allowed, would be “interesting.”
Already the petroleum industry has been convulsed by hydraulic fracturing, or “fracking”—a technique for shooting water mixed with sand and chemicals into rock, splitting it open, and releasing previously inaccessible oil, referred to as “tight oil.” Still more important, fracking releases natural gas, which, when yielded from shale, is known as shale gas. (Petroleum is a grab-bag term for all nonsolid hydrocarbon resources—oil of various types, natural gas, propane, oil precursors, and so on—that companies draw from beneath the Earth’s surface. The stuff that catches fire around stove burners is known by a more precise term, natural gas, referring to methane, a colorless, odorless gas that has the same chemical makeup no matter what the source—ordinary petroleum wells, shale beds, or methane hydrate.) Fracking has been attacked as an environmental menace to underground water supplies, and may eventually be greatly restricted. But it has also unleashed so much petroleum in North America that the International Energy Agency, a Paris-based consortium of energy-consuming nations, predicted in November that by 2035, the United States will become “all but self-sufficient in net terms.” If the Chikyu researchers are successful, methane hydrate could have similar effects in Japan. And not just in Japan: China, India, Korea, Taiwan, and Norway are looking to unlock these crystal cages, as are Canada and the United States.
Not everyone thinks JOGMEC will succeed. But methane hydrate is being developed in much the same methodical way that shale gas was developed before it, except by a bigger, more international group of researchers. Shale gas, too, was subject to skepticism wide and loud. The egg on naysayers’ faces suggests that it would be foolish to ignore the prospects for methane hydrate—and more foolish still not to consider the potential consequences.
If methane hydrate allows much of the world to switch from oil to gas, the conversion would undermine governments that depend on oil revenues, especially petro-autocracies like Russia, Iran, Venezuela, Iraq, Kuwait, and Saudi Arabia. Unless oil states are exceptionally well run, a gush of petroleum revenues can actually weaken their economies by crowding out other business. Worse, most oil nations are so corrupt that social scientists argue over whether there is an inherent bond—a “resource curse”—between big petroleum deposits and political malfeasance. It seems safe to say that few Americans would be upset if a plunge in demand eliminated these countries’ hold over the U.S. economy. But those same people might not relish the global instability—a belt of financial and political turmoil from Venezuela to Turkmenistan—that their collapse could well unleash.
On a broader level still, cheap, plentiful natural gas throws a wrench into efforts to combat climate change. Avoiding the worst effects of climate change, scientists increasingly believe, will require “a complete phase-out of carbon emissions … over 50 years,” in the words of one widely touted scientific estimate that appeared in January. A big, necessary step toward that goal is moving away from coal, still the second-most-important energy source worldwide. Natural gas burns so much cleaner than coal that converting power plants from coal to gas—a switch promoted by the deluge of gas from fracking—has already reduced U.S. greenhouse-gas emissions to their lowest levels since Newt Gingrich’s heyday.
Yet natural gas isn’t that clean; burning it produces carbon dioxide. Researchers view it as a temporary “bridge fuel,” something that can power nations while they make the transition away from oil and coal. But if societies do not take advantage of that bridge to enact anti-carbon policies, says Michael Levi, the director of the Program on Energy Security and Climate Change at the Council on Foreign Relations, natural gas could be “a bridge from the coal-fired past to the coal-fired future.”
“Methane hydrate could be a new energy revolution,” Christopher Knittel, a professor of energy economics at the Massachusetts Institute of Technology, told me. “It could help the world while we reduce greenhouse gases. Or it could undermine the economic rationale for investing in renewable, carbon-free energy around the world”—just as abundant shale gas from fracking has already begun to undermine it in the United States. “The one path is a boon. The other—I’ve used words like catastrophe.” He paused; I thought I detected a sigh. “I wouldn’t bet on us making the right decisions.”

7946.- El nuevo maná... parte 1

What If We Never Run Out of Oil?
New technology and a little-known energy source suggest that fossil fuels may not be finite. This would be a miracle—and a nightmare.
CHARLES C. MANNAPR 24 2013, 9:58 PM ET
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Ralph Wilson/AP
As the great research ship Chikyu left Shimizu in January to mine the explosive ice beneath the Philippine Sea, chances are good that not one of the scientists aboard realized they might be closing the door on Winston Churchill’s world. Their lack of knowledge is unsurprising; beyond the ranks of petroleum-industry historians, Churchill’s outsize role in the history of energy is insufficiently appreciated.
Winston Leonard Spencer Churchill was appointed First Lord of the Admiralty in 1911. With characteristic vigor and verve, he set about modernizing the Royal Navy, jewel of the empire. The revamped fleet, he proclaimed, should be fueled with oil, rather than coal—a decision that continues to reverberate in the present. Burning a pound of fuel oil produces about twice as much energy as burning a pound of coal. Because of this greater energy density, oil could push ships faster and farther than coal could.
Churchill’s proposal led to emphatic dispute. The United Kingdom had lots of coal but next to no oil. At the time, the United States produced almost two-thirds of the world’s petroleum; Russia produced another fifth. Both were allies of Great Britain. Nonetheless, Whitehall was uneasy about the prospect of the Navy’s falling under the thumb of foreign entities, even if friendly. The solution, Churchill told Parliament in 1913, was for Britons to become “the owners, or at any rate, the controllers at the source of at least a proportion of the supply of natural oil which we require.” Spurred by the Admiralty, the U.K. soon bought 51 percent of what is now British Petroleum, which had rights to oil “at the source”: Iran (then known as Persia). The concessions’ terms were so unpopular in Iran that they helped spark a revolution. London worked to suppress it. Then, to prevent further disruptions, Britain enmeshed itself ever more deeply in the Middle East, working to install new shahs in Iran and carve Iraq out of the collapsing Ottoman Empire.
Churchill fired the starting gun, but all of the Western powers joined the race to control Middle Eastern oil. Britain clawed past France, Germany, and the Netherlands, only to be overtaken by the United States, which secured oil concessions in Turkey, Iraq, Bahrain, Kuwait, and Saudi Arabia. The struggle created a long-lasting intercontinental snarl of need and resentment. Even as oil-consuming nations intervened in the affairs of oil-producing nations, they seethed at their powerlessness; oil producers exacted huge sums from oil consumers but chafed at having to submit to them. Decades of turmoil—oil shocks in 1973 and 1979, failed programs for “energy independence,” two wars in Iraq—have left unchanged this fundamental, Churchillian dynamic, a toxic mash of anger and dependence that often seems as basic to global relations as the rotation of the sun.
All of this was called into question by the voyage of the Chikyu (“Earth”), a $540 million Japanese deep-sea drilling vessel that looks like a billionaire’s yacht with a 30-story oil derrick screwed into its back. The Chikyu, a floating barrage of superlatives, is the biggest, glitziest, most sophisticated research vessel ever constructed, and surely the only one with a landing pad for a 30-person helicopter. The central derrick houses an enormous floating drill with a six-mile “string” that has let the Chikyu delve deeper beneath the ocean floor than any other ship.
The Chikyu, which first set out in 2005, was initially intended to probe earthquake-generating zones in the planet’s mantle, a subject of obvious interest to seismically unstable Japan. Its present undertaking was, if possible, of even greater importance: trying to develop an energy source that could free not just Japan but much of the world from the dependence on Middle Eastern oil that has bedeviled politicians since Churchill’s day.
In the 1970s, geologists discovered crystalline natural gas—methane hydrate, in the jargon—beneath the seafloor. Stored mostly in broad, shallow layers on continental margins, methane hydrate exists in immense quantities; by some estimates, it is twice as abundant as all other fossil fuels combined. Despite its plenitude, gas hydrate was long subject to petroleum-industry skepticism. These deposits—water molecules laced into frigid cages that trap “guest molecules” of natural gas—are strikingly unlike conventional energy reserves. Ice you can set on fire! Who could take it seriously? But as petroleum prices soared, undersea-drilling technology improved, and geological surveys accumulated, interest rose around the world. The U.S. Department of Energy has been funding a methane-hydrate research program since 1982.

7945.- VENECONOMIA ¿Fuera de control?

       24 de abril de 2013   
 Ante la precariedad y cuestionamiento del mandato de Nicolás Maduro, en el oficialismo se soltaron las amarras de un radicalismo a ultranza. Es decir, se están saliendo del control y están reaccionando exactamente al contrario de lo que dictarían la prudencia y la cordura.
El país está viviendo, y la comunidad internacional observa con estupor, la cacería de brujas que el gobierno de Maduro está llevando a cabo no solo contra el sector político opositor, sino contra estudiantes, trabajadores, vecinos y ciudadanos en general.
Tan es así que puede decirse sin temor a exagerar que la persecución que se adelanta en estos días es la más aberrante que se ha registrado en el país, incluyendo la de las épocas de las dictaduras de Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez, que ya es mucho decir.
El salvajismo con el que la Guardia Nacional arremetió contra los manifestantes en varias ciudades, especialmente contra los estudiantes de Barquisimeto y Carabobo es inadmisible, más aún cuando éstos sólo reclamaban un derecho democrático básico: ¡Que se contaran sus votos, pues ese es su derecho de elegir consagrado en la Constitución Nacional!
Por estos días se amenaza y se lanzan improperios contra periodistas, artistas y anclas de los medios de comunicación. Incluso el propio Maduro intimida y le da un ultimátum a canales de televisión por informar hechos que acontecen en el país, veraz y oportunamente.
Circulan incluso advertencias de los entes rectores de los medios de comunicación y de las policías políticas del régimen para los usuarios de las redes sociales, conminando a sus adeptos al “sapeo” en contra de familiares, amigos y grupos de seguidores que se atrevan a lanzar cuestionamientos o difundir imágenes y textos adversos al gobierno.
Es también muestra de la peor barbarie dictatorial lo que aconteció en el Parlamento contra representantes del pueblo democrático. O el flagrante desprecio a la ley del trabajo que mostró el Ministro de la Vivienda y la amenaza de otros funcionarios del gobierno y diputados del oficialismo contra los trabajadores que muestren simpatía por el movimiento democrático que lidera Henrique Capriles. O el colmo de la invasión a la privacidad: el registro a los teléfonos, computadoras, correos electrónicos, facebook y twitter de los trabajadores que se adelanta en ministerios, centros de estudio públicos, y otros despachos gubernamentales.
A esto también se agregan las amenazas contra la vida y la libertad de los dirigentes opositores como Henri Falcón y Leopoldo López. O el feroz ataque contra Capriles que hizo este martes 22 de abril la ratificada ministro del sistema penitenciario, Iris Varela. Esta, en vez de dedicarse a resolver el desbordado problema de las prisiones del país, amenazó con un verbo fuera de control al líder democrático con meterlo en una celda, ponerle uniforme, cortarle el pelo, quitarle “el pensamiento fascista” y rescatarlo “como ser humano”.
La buena noticia es que en Capriles, los demócratas han encontrado un líder que no ha caído en la trampa de la violencia, al que no han sacado del control racional, y a quien no han logrado sumergir en las provocaciones, pero que también ejerce un liderazgo firme para reclamar por vías de la no violencia los derechos ciudadanos y políticos que asisten a muchos más de 7,3 millones de venezolanos.

7944.- Política exterior.

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Inquietud en el G2 cubano

ELSON CASTELLANO HERNÁNDEZ |  EL UNIVERSALjueves 25 de abril de 2013  12:00 AM

El G2 Cubano ha dispuesto una campaña internacional destinada a defender los intereses del gobierno castrista en Venezuela.

Días antes de las elecciones las redes sociales se hicieron eco de reuniones del Alto Gobierno en la Embajada de Cuba, durante las cuales hasta se consideró la suspensión de las mismas. Filtrándose la presencia de Diosdado Cabello, Jorge Rodríguez, José Vicente Rangel y Ernesto Villegas.

Giraron instrucciones desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, donde Maduro, como canciller, permitió que determinadas embajadas, como es el caso de nuestra representación en Francia, mantuviera una diplomacia paralela dirigida por agentes del gobierno cubano.
Por Nelson Castellano-Hernández
Excónsul de Venezuela en París
Presidente de Venezuela-Futura, Francia

Esta situación ya denunciada demostraba cómo Temir Porras, desde su puesto de vicecanciller, se ocupó de promover un extenso lobby francés destinado a defender los intereses de Fidel en Venezuela.

La red ligada a la extrema izquierda francesa, está integrada por anarquistas y militantes que actúan bajo la identidad de periodistas, funcionarios, intelectuales y profesores de izquierda.

A ella se le unen personajes relacionados con el terrorista Carlos, los centros de promoción de las FARC en Europa, Le Monde Diplomatique y lo que queda de una diáspora de revolucionarios tardíos, refugiados en tierra gala, expertos en propaganda y  en manipulación.

En un diario capitalino se publicó una instrucción del 4 de abril 2013, de la funcionaria Ayerim Flores R., encargada de la Dirección General para Europa, en ella reconoce  la existencia de "un plan de acción que articule una estrategia de campaña electoral en Europa", destinada a "reafirmar la continuidad de la Revolución Bolivariana con el triunfo de Nicolás Maduro". Es evidente que lo dispuesto no correspondía a un plan de promoción del candidato, ya que organizar eventos en Madrid y Francia (6 y 9 de abril) a escasos días de las elecciones, influenciaba muy poco el proceso electoral.

La estrategia busca "aceitar" la maquinaria internacional, esa que tienen años financiando con el dinero de los venezolanos. Buscan promover el reconocimiento de los resultados electorales, que la oposición democrática protesta y que la comunidad internacional solicita se verifiquen.

Existen 3.200 irregularidades denunciadas por Capriles y como lo señala el observador internacional de las elecciones, el eurodiputado Agustín Díaz de Mera: "los comicios no se ajustaron a los estándares internacionales democráticos".

A esto se unen las denuncias del general Carlos Peñaloza, quien asegura tener las pruebas suministradas por el ingeniero Christopher Bello Ruiz, sobre las máquinas de Smartmatic y su control central clandestino en Cuba.

En un futuro cercano la red servirá para apoyar actuaciones de fuerza, antidemocráticas e inconstitucionales contra la oposición venezolana. La que intentarán destruir con expedientes y acusaciones forjadas.

La sugerencia hecha por las fuerzas extranjeras presentes en Venezuela, han llevado a la funcionaria, que actuaba desde el despacho del viceministro para Europa, a cometer un delito, las disposiciones legales que rigen los procesos electorales establecen que los funcionarios públicos se encuentran al servicio del Estado, prohibiéndoles expresamente actuar orientados por preferencias políticas y a favor o en detrimento de cualquier organización, razón por la cual debe sancionarse a los responsables de esas instrucciones.

Para nadie es un secreto que el Servicio Exterior se convirtió en un apéndice de la política exterior de los hermanos Castro. Como agentes de un proyecto político, típico de las embajadas que representan países de corte totalitario.

La "cancillería paralela" sustituyó los funcionarios diplomáticos con oficiales de las fuerzas armadas y coordinadores políticos, en algunos casos con mayor poder que los propios embajadores.

Con ella centralizan la política internacional. Los intereses estratégicos de la nación pasan a un segundo plano, pero les sirve para garantizar la permanencia en el poder del pupilo formado en La Habana: ¡Nicolás Maduro!

nelsoncastellano@hotmail.com